6. Costa Rica: de la crisis agroexportadora a 1948
La Junta Fundadora de la Segunda República
Al terminar vas a poder explicar por qué un gobierno nacido de las armas terminó entregando el poder, deducir de dónde sale la contradicción entre las reformas de la Junta y su persecución política, y distinguir qué decidió la Junta y qué decidió la Asamblea Constituyente.
Un gobierno de facto con fecha de vencimiento
Tras el triunfo en la Guerra Civil de 1948, José Figueres Ferrer encabezó la Junta Fundadora de la Segunda República, un gobierno transitorio que gobernó 18 meses, entre 1948 y 1949.
Ese número no es decorativo: es la llave de toda la lección.
Figueres ganó con las armas, pero la guerra había empezado por la anulación de una elección, y esa bandera lo obligaba. Se acordó que un gobierno provisional gobernaría un plazo definido, convocaría a una Asamblea Nacional Constituyente y después entregaría el poder al presidente electo, Otilio Ulate Blanco. Así fue, en 1949.
El plazo explica el estilo. Un gobierno que sabe que dura 18 meses hace de una vez todo lo que quiere, sin negociar. Eso vuelve comprensibles a la vez las reformas más audaces del siglo y los abusos más graves del período.

Cómo gobernó: poderes amplios y decreto
La Junta fue liderada por Figueres, con un consejo de ministros, y gobernó con amplios poderes, incluso por decreto. No había Congreso: el anterior se disolvió con la guerra y el siguiente no se había elegido.
Gobernar por decreto es decidir sin debate parlamentario ni oposición organizada. Ahí está el origen de las dos caras del período: la misma ausencia de contrapeso que permitió decretar la nacionalización bancaria permitió perseguir a los derrotados.

Las medidas, y la razón que las ordena
Políticas
- Abolición del Ejército, anunciada el 1 de diciembre de 1948.
- Convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, que redactó la Constitución de 1949.
- Restablecimiento de las garantías democráticas y entrega pacífica.
La abolición del ejército suele contarse como idealismo. Lo fue, y además tenía lógica política: el ejército era la institución capaz de derrocar a cualquier gobierno, incluido el suyo. Eliminarla era cerrar la vía por la que un rival repetiría lo que él acababa de hacer.
Económicas y sociales
- Nacionalización bancaria: el Estado asumió el control de la banca privada, con los depósitos del público.
- Impuesto al capital: un gravamen extraordinario para financiar al Estado.
- Disolución y reorganización de instituciones y de la administración.
- Medidas de conciliación con sectores calderonistas, junto con persecución y exilio de los derrotados.
La nacionalización bancaria llegó más lejos que ninguna, y conviene ver por qué la banca. Quien controla los depósitos decide a quién se le presta, y con eso qué se produce. Poner esa decisión en manos del Estado era la condición de lo que vino después: crédito para industrializar y para instituciones autónomas. No fue una medida financiera: fue la palanca del modelo de desarrollo que siguió.
Controversias
- Persecución política: líderes calderonistas y comunistas perseguidos, exiliados o encarcelados.
- Disolución del Partido Vanguardia Popular, el partido comunista.
- La Junta combinó reformas progresistas con medidas autoritarias.
Lo que decidió la Junta y lo que decidió la Constituyente
Esto se pregunta y se falla seguido. No todo lo del período es obra de la Junta.
| Quién decidió | Qué decidió |
|---|---|
| La Junta (por decreto) | Nacionalización bancaria, impuesto al capital, anuncio de la abolición del ejército, reorganización |
| La Constituyente (electa) | La Constitución de 1949, con la abolición del ejército como norma |
Y hay un detalle que explica el carácter de la Constitución: la Constituyente fue electa, y en ella el sector de Figueres no tuvo mayoría. El texto de 1949 no es el proyecto de la Junta sino un acuerdo más amplio, que conservó buena parte de la tradición institucional anterior. Por eso resultó menos rupturista, y por eso las garantías sociales de los cuarenta no se derogaron.
La Junta inauguró así la Segunda República, marcada por la Constitución de 1949, la abolición del ejército y la estabilidad democrática. Figueres llegó a ser presidente electo en más de una ocasión y quedó como figura central de la historia del país.
Ejemplos resueltos
1. ¿Cómo puede un gobierno surgido de un alzamiento armado restablecer la democracia? Porque el alzamiento se hizo en nombre de una elección anulada. Para no perder esa legitimidad tenía que convocar a una Constituyente y entregarle el poder al presidente electo. El argumento con el que se tomó el poder fue el que obligó a devolverlo.
2. ¿Por qué se dice que la abolición del ejército también tenía lógica política? Porque acababa de demostrarse que la fuerza armada podía decidir quién gobierna. Sin ejército desaparece la vía por la que un rival repetiría el camino, y se ahorra el gasto militar.
3. Un estudiante afirma que la Constitución de 1949 la redactó la Junta. ¿Es correcto? No. La Junta convocó; la redactó una Constituyente electa, donde Figueres no tenía mayoría. Por eso el texto conservó mucho de la tradición anterior y mantuvo las garantías sociales.
4. ¿Por qué la nacionalización bancaria es la medida más profunda del período? Porque quien controla los depósitos decide a quién se le presta, y con eso qué actividades crecen. Esa decisión en manos del Estado fue la base del modelo de desarrollo que vino después.
5. ¿Cómo se explica que la Junta reformara y persiguiera al mismo tiempo? Por la ausencia de contrapesos: gobernaba por decreto, sin Congreso. Esa falta de freno permitió reformas de audacia inédita y, en la otra dirección, perseguir y proscribir sin control.
Los errores que más se cobran
- Atribuirle a la Junta la Constitución de 1949. La Junta convocó; la redactó una Constituyente electa. Si se confunde, se pierde por qué el texto no fue el que la Junta quería.
- Contar solo una de las dos caras. Abolición del ejército y nacionalización bancaria por un lado; persecución, exilios y proscripción del Vanguardia Popular por el otro.
- Creer que la Junta derogó las garantías sociales de los cuarenta. No se derogaron, y eso hace del período una continuidad con transformación.
- Olvidar que la Junta tenía plazo. Sin los 18 meses y el compromiso con Ulate, la entrega pacífica parece un gesto inexplicable y no una condición del acuerdo.
- Pensar que la nacionalización bancaria fue solo fiscal. Fue la palanca para dirigir el crédito y, con él, el rumbo económico del país.
- Confundir el anuncio de la abolición del ejército (1 de diciembre de 1948) con su incorporación a la Constitución (1949). Son dos momentos distintos.
Clave de análisis
Si se te desordena el período, reconstruilo con el plazo. La Junta era un gobierno de facto con fecha de vencimiento y un compromiso de entrega. De ahí sale su método —decreto, sin Congreso—; de ahí, la velocidad de lo que hizo —nacionalización bancaria e impuesto al capital en meses—; y de ahí su parte más oscura, porque un gobierno sin contrapesos no tiene quién le frene la mano cuando persigue a los derrotados. Las reformas y los abusos no son dos caracteres distintos: son el mismo poder sin freno, usado en dos direcciones.
La otra llave es quién decidió qué. La Junta decretó lo económico y anunció la abolición del ejército; la Constituyente electa, donde Figueres no mandaba, escribió la Constitución de 1949 y le dio rango de norma a esa abolición. Por eso sobrevivieron las garantías sociales: quien redactó el texto no era el vencedor de la guerra sino una asamblea más amplia. Así se entiende la paradoja de 1948: un gobierno nacido del conflicto armado que dejó un país sin ejército, con banca estatal y con un orden constitucional que duró medio siglo.











