Tipos de biodiversidad: genética, de especies y de ecosistemas
Al terminar vas a poder distinguir los tres niveles de la biodiversidad por la unidad que se cuenta en cada uno, separar riqueza de abundancia al comparar dos sitios, y explicar por qué hay más biodiversidad cerca del ecuador que cerca de los polos.
Tres niveles, tres unidades distintas
La biodiversidad se estudia en tres planos. No son tres nombres para lo mismo: en cada uno se cuenta una cosa diferente, y esa es la manera de no confundirlos nunca.
Diversidad genética. La unidad es el alelo, las variantes de un gen dentro de una misma especie. Dos individuos de una especie no son idénticos, y esa diferencia interna es la materia prima sobre la que actúa la selección natural: la selección favorece variantes, no las inventa.
Diversidad de especies. La unidad es la especie. Es el plano más usado y el más fácil de medir: se cuenta cuántas especies distintas hay.
Diversidad de ecosistemas. La unidad es el ecosistema —bosque nuboso, manglar, arrecife, humedal—, cada uno con condiciones, comunidades e interacciones propias. Una región con muchos tipos de ecosistema sostiene más especies que otra del mismo tamaño con uno solo.
Genes dentro de la especie, especies dentro del ecosistema, ecosistemas dentro de la región. Los tres niveles están encajados uno en otro, y por eso lo que pasa en uno se refleja en los otros dos.
Fijate en la consecuencia de ese encaje: una región puede tener muchas especies y aun así estar en problemas si cada una de ellas quedó reducida a poblaciones genéticamente uniformes. La cuenta de especies sola no dice todo.
Riqueza y abundancia no son lo mismo
Al comparar dos sitios aparecen dos medidas que se confunden con frecuencia.
La riqueza de especies es cuántas especies distintas hay. La abundancia es cuántos individuos hay, sea en total o de cada especie. Son independientes: un sitio puede tener poquísimas especies con muchísimos individuos cada una, y otro muchas especies con pocos individuos cada una.
| Sitio | Riqueza | Abundancia por especie | Cómo se lee |
|---|---|---|---|
| Monocultivo | Muy baja | Altísima en una sola | Mucho individuo, poca variedad |
| Bosque tropical | Muy alta | Baja o moderada en cada una | Mucha variedad, pocos de cada uno |
Una tercera idea completa el cuadro: la equidad, o sea, si los individuos están repartidos parejo entre las especies o si una sola domina. Dos sitios con igual riqueza no son igual de diversos si en uno casi todos los individuos son de una sola especie. Por eso los índices de diversidad combinan riqueza y equidad en vez de contar especies a secas.
Y una cuarta distingue lugares irrepetibles: el endemismo. Una especie es endémica cuando no vive naturalmente en ningún otro sitio. Una región con riqueza moderada pero alto endemismo puede ser más prioritaria que otra con más especies de amplia distribución: si se pierde, esas especies se pierden del planeta.
Dónde hay más y dónde hay menos
La distribución de la biodiversidad no es pareja, y sigue patrones que se pueden explicar.
Por latitud. La riqueza aumenta al acercarse al ecuador y disminuye hacia los polos. La razón es energética y de estabilidad: en la franja tropical llega más energía solar durante todo el año, la estacionalidad es menos marcada y las condiciones han sido más estables por más tiempo. Más energía sostiene más productividad, y más estabilidad permite especializarse en nichos estrechos sin que un invierno los borre.
Por altitud. Al subir una montaña bajan temperatura y presión, y la riqueza cambia con ellas. Lo clave es que la variación misma genera diversidad: una montaña alta contiene, en pocos kilómetros horizontales, varias franjas de condiciones distintas, cada una con su comunidad.
Por agua y estructura del hábitat. Los sitios con agua todo el año y vegetación de muchos estratos ofrecen más nichos, y más nichos permiten más especies conviviendo sin excluirse. En cambio, desiertos y zonas polares imponen condiciones que pocas especies toleran.
Costa Rica reúne varias de esas condiciones a la vez: posición tropical, dos costas sobre océanos distintos y un relieve montañoso que crea muchas franjas climáticas en poco territorio. Esa combinación —no una sola causa— es lo que explica su alta diversidad en comparación con su tamaño.
Ejemplos resueltos
1. En un potrero se cuentan 3 000 individuos de 5 especies. En un fragmento de bosque, 800 individuos de 60 especies. ¿Cuál tiene más biodiversidad? El fragmento de bosque. La biodiversidad se juzga por riqueza y equidad, no por número de individuos. El potrero tiene más abundancia y menos diversidad: son dos medidas distintas.
2. Dos sitios tienen 20 especies cada uno. En el primero los individuos se reparten parejo; en el segundo, una especie concentra casi todos. ¿Son igual de diversos? No. La riqueza es igual pero la equidad no. El segundo está dominado por una especie, y funcionalmente se parece más a un sitio pobre: la mayoría de sus especies está representada por poquísimos individuos.
3. ¿Por qué un cultivo de una sola variedad es vulnerable a una plaga nueva? Porque su diversidad genética es casi nula: todas las plantas responden igual. Si el patógeno vence la resistencia de esa variedad, la vence en todo el lote a la vez. La variedad genética es lo que reparte el riesgo.
4. Una región tiene menos especies que otra, pero casi todas son endémicas. ¿Cuál conviene proteger? Depende del criterio, pero el endemismo pesa mucho: esas especies no existen en ningún otro sitio, así que perder la región equivale a perderlas del planeta. La riqueza por sí sola no captura ese riesgo.
5. ¿Por qué un bosque con varios estratos sostiene más especies que uno de un solo estrato? Porque ofrece más nichos: suelo, sotobosque, dosel y copas emergentes son ambientes con luz, humedad y recursos distintos. Más nichos permiten que más especies coexistan sin competir por exactamente lo mismo.
Los errores que más se cobran
- Usar «biodiversidad» como sinónimo de «cantidad de animales». Eso es abundancia. La biodiversidad es variedad, y se mide en tres niveles con unidades distintas.
- Comparar sitios solo por riqueza. Sin equidad, dos sitios con el mismo número de especies parecen iguales aunque uno esté dominado por una sola. El índice de diversidad existe justamente por eso.
- Olvidar el nivel genético. Es invisible a simple vista y por eso se cae de la respuesta; pero es el que determina si una especie puede adaptarse.
- Explicar el gradiente latitudinal solo por «hace calor». Hacen falta energía disponible, estacionalidad y estabilidad. Con temperatura sola no se entiende la baja riqueza de un desierto cálido.
- Confundir endémico con raro o amenazado. Endémico es exclusivo de un área; puede ser abundante dentro de ella. Lo vulnerable es no tener poblaciones de respaldo en otro lado.
- Tratar los tres niveles como independientes. Están encajados: perder ecosistemas arrastra especies, y perder especies arrastra variación genética.
Clave de análisis
Para no perderte entre los tres niveles, preguntate siempre qué se está contando. Si lo que varía son alelos dentro de una misma especie, es diversidad genética. Si lo que se cuenta son especies distintas en un lugar, es diversidad de especies. Si lo que se cuenta son tipos de ambiente con comunidades propias, es diversidad de ecosistemas. Esa sola pregunta resuelve cualquier ejercicio de clasificación, aunque el enunciado esté escrito de forma enredada.
Para comparar sitios, separá tres medidas que suelen ir revueltas: riqueza es cuántas especies, abundancia cuántos individuos y equidad qué tan repartidos están esos individuos entre las especies. Y para explicar dónde hay más vida, el razonamiento es siempre el mismo: más energía disponible, condiciones más estables y más variedad de nichos sostienen más especies. Con eso deducís el gradiente del ecuador a los polos, el cambio a lo largo de una montaña y la diferencia entre un bosque estratificado y un potrero.