LecciónEstudios Sociales · Bachillerato por Madurez

8. Costa Rica: crisis de 1980 y cambios recientes

Gobiernos de Carazo y Monge frente a la crisis

Al terminar vas a poder contrastar cómo enfrentaron la crisis Carazo y Monge, explicar por qué resistir el ajuste salió más caro que aceptarlo, distinguir una devaluación brusca de una gradual, y decidir a cuál de los dos gobiernos corresponde una medida cualquiera.

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Luis Alberto Monge, presidente de Costa Rica de 1982 a 1986. Carazo había roto con el Fondo Monetario Internacional en 1981; Monge volvió a la mesa, y bajo su gobierno el país firmó en 1985 el primer Programa de Ajuste Estructural. Imagen de Wikimedia Commons, fotografía de Marcel Antonisse para Anefo, dominio publico (CC0).
Luis Alberto Monge, presidente de Costa Rica de 1982 a 1986. Carazo había roto con el Fondo Monetario Internacional en 1981; Monge volvió a la mesa, y bajo su gobierno el país firmó en 1985 el primer Programa de Ajuste Estructural. Imagen de Wikimedia Commons, fotografía de Marcel Antonisse para Anefo, dominio publico (CC0).

Entender

Dos gobiernos, la misma crisis, dos respuestas opuestas

Costa Rica entró a los ochenta con la peor crisis económica desde la Gran Depresión: petróleo caro, deuda encarecida por el alza de las tasas y café a la baja.

Dos gobiernos seguidos enfrentaron el mismo problema con criterios contrarios. Rodrigo Carazo Odio (1978-1982) resistió el ajuste. Luis Alberto Monge Álvarez (1982-1986) lo aceptó. Comparar esas dos decisiones es lo que se evalúa, y no es comparación de simpatías: es de mecanismos y consecuencias.

Frente a un desequilibrio externo hay dos caminos: corregirlo de a poco o aguantar hasta que reviente. Carazo y Monge son el ejemplo costarricense de cada uno.

Carazo: la apuesta por aguantar

Carazo llegó al poder en plena expansión del Estado empresario y heredó una economía ya frágil: endeudada y dependiente de importar todo su combustible. Sobre esa base cayeron los golpes externos: el shock petrolero de 1979 encareció la factura energética, y el alza de las tasas encareció el servicio de una deuda ya contratada.

La decisión central de su gobierno fue resistirse a devaluar: sostener la paridad del colón frente al dólar. El mecanismo es único: para que el colón no suba de precio, el Banco Central vende dólares de sus reservas al tipo oficial. Mientras haya reservas el precio se sostiene. Pero cada dólar vendido es un dólar menos, y como las causas de fondo no se corrigen, la presión sigue.

El resultado fue doble. Se agotaron las reservas: el país quedó sin con qué pagar importaciones y deuda. Y el ajuste que no se hizo de a poco tuvo que hacerse de una vez: estallido cambiario, inflación sobre el 100% en 1982 y caída del poder adquisitivo. Ese gobierno además rompió con el Fondo Monetario Internacional.

La apuesta tenía su lógica: devaluar encarece de inmediato lo importado, y eso se siente en la mesa de la gente. Pero posponer no cancela un ajuste, lo concentra.

En política exterior dejó otra huella: impulsó la creación de la Universidad para la Paz y sostuvo una postura neutral ante los conflictos centroamericanos.

Monge: ordenar el ajuste en vez de sufrirlo

Monge recibió el país en el punto más agudo de la crisis: sin reservas, sin crédito y con inflación disparada. Hizo cuatro cosas encadenadas.

Renegoció la deuda externa con bancos y organismos. Un país que no puede pagar tiene dos salidas: dejar de pagar y quedar fuera del crédito, o renegociar plazos y condiciones. Se eligió lo segundo: una economía que importa su combustible no vive sin crédito externo.

Acordó con el FMI e inició los programas de ajuste. El FMI presta, pero condiciona: reducir el déficit, contener el gasto, abrir la economía. En su gobierno se firmó el primer Programa de Ajuste Estructural (PAE I).

Estableció las minidevaluaciones. En vez de un salto de golpe o un tipo de cambio congelado, un ajuste pequeño, frecuente y por eso previsible: el exportador sabe qué esperar y el importador planea. El mismo ajuste, administrado.

Proclamó la neutralidad activa. Con Centroamérica en guerra —Nicaragua, El Salvador— y la Guerra Fría de fondo, Costa Rica declaró formalmente su neutralidad. Activa quiere decir que no era callarse: era declararla, sostenerla en foros internacionales y ofrecer el país como espacio de negociación.

Nada de esto fue indoloro: el ajuste significó austeridad, gasto contenido y salarios que tardaron en recuperarse.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.
Carazo (1978-1982)Monge (1982-1986)
Tipo de cambioResistió devaluarMinidevaluaciones
OrganismosRompió con el FMIAcordó con el FMI
Resultado100% de inflación en 1982Estabilización con costo social alto
ExteriorUniversidad para la PazNeutralidad activa

Por qué esto marca un giro de época

La diferencia entre los dos gobiernos no es solo técnica: es el punto donde Costa Rica cambia de modelo.

Hasta ahí el país había crecido con un Estado que producía, protegía la industria nacional y sustituía importaciones. Con el FMI empieza el camino contrario: reducir el papel empresarial del Estado, abrir la economía y orientarla a exportar, el giro que se suele llamar neoliberal. Por eso este par se estudia junto: se ve el modelo viejo agotándose y el nuevo empezando.

Y por eso la neutralidad importa acá: un país quebrado, sin ejército y con guerras en el istmo tenía todo para ser arrastrado. Fue la manera de no volverse escenario de la Guerra Fría centroamericana.

Ver

Ejemplos resueltos

1. Un gobierno sostiene el tipo de cambio vendiendo reservas. ¿Qué le pasa y de quién es? Se le agotan las reservas y la corrección llega de golpe. Es la política de Carazo: estallido cambiario e inflación sobre el 100% en 1982.

2. ¿Qué ventaja tiene una minidevaluación frente a una devaluación brusca? Que vuelve el ajuste previsible. El total puede ser parecido, pero en pasos pequeños permite planear y evita la corrida. Es la medida de Monge.

3. ¿Por qué Monge negoció con el FMI si las condiciones eran duras? Porque el país estaba sin reservas y sin crédito, y una economía que importa su combustible no funciona sin financiamiento externo. El acuerdo traía austeridad, pero abría la renegociación de la deuda.

4. ¿Qué significa que la neutralidad de Monge fuera «activa»? Que no era abstención: se declaró formalmente, se sostuvo en foros internacionales y se ofreció el país como espacio de negociación. Para un Estado sin ejército, eso es defensa.

5. ¿Por qué se dice que con estos gobiernos empieza un giro de modelo? Porque el país pasa del Estado empresario y la sustitución de importaciones a la apertura y las exportaciones. Carazo cierra el modelo anterior; Monge abre el siguiente.

Probar3 preguntas con respuesta y explicación

Preguntas de práctica del tema

Tres preguntas de Estudios Sociales del tema 8. Costa Rica: crisis de 1980 y cambios recientes, para repasar después de «Gobiernos de Carazo y Monge frente a la crisis», con las cuatro opciones, la respuesta correcta y la explicación. Probá contestarlas antes de abrir la respuesta.

PREGUNTA 1

La descentralización trasladó competencias a las municipalidades sin trasladar en la misma proporción los recursos. Un cantón con base tributaria amplia pudo asumir esas funciones y otro con población dispersa y poca actividad económica quedó con la responsabilidad y sin capacidad de ejercerla.

De acuerdo con la fuente anterior, ¿qué efecto desigual produjo la descentralización municipal?

  • A. Cada municipio recibió plata en proporción a las tareas que le tocó asumir.
  • B. Los municipios de poca recaudación quedaron con tareas que no podían pagar.
  • C. Se les mandó plata sin encargarles ninguna tarea nueva a los municipios.
  • D. Los cantones con gente dispersa recibieron más plata por esa condición.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción B.

Quien responde que se les mandó plata sin encargarles tareas nuevas invierte lo que pasó: llegaron las tareas y no llegó el dinero en la misma proporción.

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PREGUNTA 2

Un cantón de doce mil habitantes recibió una planta que emplea a dos mil personas, muchas venidas de otros lugares. En dos años se abrieron cuartos de alquiler, subió el tránsito y la lista de espera del EBAIS pasó de una semana a un mes. El presupuesto municipal siguió calculado para doce mil personas.

Según el planteamiento presentado, ¿qué tensión produjo la llegada de esa planta?

  • A. El cantón perdió empleo y a la vez redujo la demanda sobre sus servicios públicos.
  • B. El presupuesto municipal creció al mismo ritmo que la población llegada al cantón.
  • C. La planta se hizo cargo del EBAIS y del tránsito, sin costo para la municipalidad.
  • D. Llegó empleo y con él una demanda de servicios que el presupuesto no cubría.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción D.

El presupuesto municipal no creció al ritmo de la población llegada: siguió calculado para doce mil personas mientras entraban dos mil trabajadores y la espera del EBAIS pasaba a un mes.

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PREGUNTA 3

La Sala Constitucional se creó en 1989 para revisar si las leyes y las actuaciones públicas respetan la Constitución. Cualquier persona puede presentar un recurso sin abogado y sin costo. Esa facilidad multiplicó los casos: asuntos que antes se resolvían en la Asamblea o en la calle pasaron a discutirse ante un tribunal.

Según el documento anterior, ¿qué cambio introdujo la creación de la Sala Constitucional?

  • A. Trasladó al Poder Ejecutivo la facultad de revisar la constitucionalidad de las leyes aprobadas por la Asamblea.
  • B. Abrió una vía de reclamo accesible sin abogado, y muchos conflictos se trasladaron de la política al tribunal.
  • C. Estableció que solo las personas con representación legal pueden cuestionar la constitucionalidad de una norma.
  • D. Concentró en la Asamblea Legislativa la resolución de los conflictos que antes llegaban a la vía judicial.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción B.

Quien responde que solo las personas con representación legal pueden cuestionar una norma contradice el rasgo que el texto destaca: el reclamo no exige abogado ni pago alguno.

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Los errores que más se cobran

  1. Decir que Carazo causó la crisis. Venía de causas externas —petróleo, tasas, café— sobre una deuda contratada antes de su gobierno. Lo atribuible a él es la respuesta: resistir el ajuste, y con eso profundizarlo.
  2. Presentar a Monge como el que resolvió todo. Estabilizó, pero al costo de austeridad y salarios deprimidos.
  3. Confundir quién rompió y quién acordó con el FMI. El anclaje es lógico: Carazo resistió el ajuste en todos sus frentes, Monge lo aceptó en todos.
  4. Tratar la devaluación como el problema. El problema era el desequilibrio externo; la devaluación es la corrección. El daño no fue devaluar, sino devaluar tarde y de golpe.
  5. Separar la política económica de la exterior. Un país quebrado, sin ejército y con guerras en la frontera necesitaba ajustar la economía y quedar fuera del conflicto.
  6. Olvidar que ninguno tenía margen libre. Petróleo, tasas, café y deuda heredada venían dados. No se compara la suerte, sino qué hizo cada uno con la misma mano de cartas.

Clave de análisis

Si se te borra la tabla, reconstruila con una sola pregunta: ¿aceptó el ajuste o lo resistió? Eso ordena todo lo demás, porque cada gobierno fue consistente.

Carazo resistió. Por eso sostuvo el tipo de cambio, gastó las reservas, rompió con el FMI, y el ajuste llegó de golpe con inflación sobre el 100% en 1982. Monge aceptó. Por eso renegoció la deuda, acordó con el FMI, puso minidevaluaciones y aplicó austeridad. Sabiendo de qué lado está cada uno, las medidas se deducen.

La segunda idea da la lección de fondo: un desequilibrio no se cancela posponiéndolo, se concentra. Resistir el ajuste no evitó la devaluación; hizo que llegara toda junta y sin reservas. Y la tercera: esa diferencia marca el inicio del giro del modelo costarricense.

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Dos gobiernos, la misma crisis, dos respuestas opuestas

Costa Rica entró a los ochenta con la peor crisis económica desde la Gran Depresión: petróleo caro, deuda encarecida por el alza de las tasas y café a la baja.

Dos gobiernos seguidos enfrentaron el mismo problema con criterios contrarios. Rodrigo Carazo Odio (1978-1982) resistió el ajuste. Luis Alberto Monge Álvarez (1982-1986) lo aceptó. Comparar esas dos decisiones es lo que se evalúa, y no es comparación de simpatías: es de mecanismos y consecuencias.

Frente a un desequilibrio externo hay dos caminos: corregirlo de a poco o aguantar hasta que reviente. Carazo y Monge son el ejemplo costarricense de cada uno.

Carazo: la apuesta por aguantar

Carazo llegó al poder en plena expansión del Estado empresario y heredó una economía ya frágil: endeudada y dependiente de importar todo su combustible. Sobre esa base cayeron los golpes externos: el shock petrolero de 1979 encareció la factura energética, y el alza de las tasas encareció el servicio de una deuda ya contratada.

La decisión central de su gobierno fue resistirse a devaluar: sostener la paridad del colón frente al dólar. El mecanismo es único: para que el colón no suba de precio, el Banco Central vende dólares de sus reservas al tipo oficial. Mientras haya reservas el precio se sostiene. Pero cada dólar vendido es un dólar menos, y como las causas de fondo no se corrigen, la presión sigue.

El resultado fue doble. Se agotaron las reservas: el país quedó sin con qué pagar importaciones y deuda. Y el ajuste que no se hizo de a poco tuvo que hacerse de una vez: estallido cambiario, inflación sobre el 100% en 1982 y caída del poder adquisitivo. Ese gobierno además rompió con el Fondo Monetario Internacional.

La apuesta tenía su lógica: devaluar encarece de inmediato lo importado, y eso se siente en la mesa de la gente. Pero posponer no cancela un ajuste, lo concentra.

En política exterior dejó otra huella: impulsó la creación de la Universidad para la Paz y sostuvo una postura neutral ante los conflictos centroamericanos.

Monge: ordenar el ajuste en vez de sufrirlo

Monge recibió el país en el punto más agudo de la crisis: sin reservas, sin crédito y con inflación disparada. Hizo cuatro cosas encadenadas.

Renegoció la deuda externa con bancos y organismos. Un país que no puede pagar tiene dos salidas: dejar de pagar y quedar fuera del crédito, o renegociar plazos y condiciones. Se eligió lo segundo: una economía que importa su combustible no vive sin crédito externo.

Acordó con el FMI e inició los programas de ajuste. El FMI presta, pero condiciona: reducir el déficit, contener el gasto, abrir la economía. En su gobierno se firmó el primer Programa de Ajuste Estructural (PAE I).

Estableció las minidevaluaciones. En vez de un salto de golpe o un tipo de cambio congelado, un ajuste pequeño, frecuente y por eso previsible: el exportador sabe qué esperar y el importador planea. El mismo ajuste, administrado.

Proclamó la neutralidad activa. Con Centroamérica en guerra —Nicaragua, El Salvador— y la Guerra Fría de fondo, Costa Rica declaró formalmente su neutralidad. Activa quiere decir que no era callarse: era declararla, sostenerla en foros internacionales y ofrecer el país como espacio de negociación.

Nada de esto fue indoloro: el ajuste significó austeridad, gasto contenido y salarios que tardaron en recuperarse.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.
Carazo (1978-1982)Monge (1982-1986)
Tipo de cambioResistió devaluarMinidevaluaciones
OrganismosRompió con el FMIAcordó con el FMI
Resultado100% de inflación en 1982Estabilización con costo social alto
ExteriorUniversidad para la PazNeutralidad activa
Luis Alberto Monge, presidente de Costa Rica de 1982 a 1986. Carazo había roto con el Fondo Monetario Internacional en 1981; Monge volvió a la mesa, y bajo su gobierno el país firmó en 1985 el primer Programa de Ajuste Estructural. Imagen de Wikimedia Commons, fotografía de Marcel Antonisse para Anefo, dominio publico (CC0).
Luis Alberto Monge, presidente de Costa Rica de 1982 a 1986. Carazo había roto con el Fondo Monetario Internacional en 1981; Monge volvió a la mesa, y bajo su gobierno el país firmó en 1985 el primer Programa de Ajuste Estructural. Imagen de Wikimedia Commons, fotografía de Marcel Antonisse para Anefo, dominio publico (CC0).

Por qué esto marca un giro de época

La diferencia entre los dos gobiernos no es solo técnica: es el punto donde Costa Rica cambia de modelo.

Hasta ahí el país había crecido con un Estado que producía, protegía la industria nacional y sustituía importaciones. Con el FMI empieza el camino contrario: reducir el papel empresarial del Estado, abrir la economía y orientarla a exportar, el giro que se suele llamar neoliberal. Por eso este par se estudia junto: se ve el modelo viejo agotándose y el nuevo empezando.

Y por eso la neutralidad importa acá: un país quebrado, sin ejército y con guerras en el istmo tenía todo para ser arrastrado. Fue la manera de no volverse escenario de la Guerra Fría centroamericana.

Ejemplos resueltos

1. Un gobierno sostiene el tipo de cambio vendiendo reservas. ¿Qué le pasa y de quién es? Se le agotan las reservas y la corrección llega de golpe. Es la política de Carazo: estallido cambiario e inflación sobre el 100% en 1982.

2. ¿Qué ventaja tiene una minidevaluación frente a una devaluación brusca? Que vuelve el ajuste previsible. El total puede ser parecido, pero en pasos pequeños permite planear y evita la corrida. Es la medida de Monge.

3. ¿Por qué Monge negoció con el FMI si las condiciones eran duras? Porque el país estaba sin reservas y sin crédito, y una economía que importa su combustible no funciona sin financiamiento externo. El acuerdo traía austeridad, pero abría la renegociación de la deuda.

4. ¿Qué significa que la neutralidad de Monge fuera «activa»? Que no era abstención: se declaró formalmente, se sostuvo en foros internacionales y se ofreció el país como espacio de negociación. Para un Estado sin ejército, eso es defensa.

5. ¿Por qué se dice que con estos gobiernos empieza un giro de modelo? Porque el país pasa del Estado empresario y la sustitución de importaciones a la apertura y las exportaciones. Carazo cierra el modelo anterior; Monge abre el siguiente.

Los errores que más se cobran

  1. Decir que Carazo causó la crisis. Venía de causas externas —petróleo, tasas, café— sobre una deuda contratada antes de su gobierno. Lo atribuible a él es la respuesta: resistir el ajuste, y con eso profundizarlo.
  2. Presentar a Monge como el que resolvió todo. Estabilizó, pero al costo de austeridad y salarios deprimidos.
  3. Confundir quién rompió y quién acordó con el FMI. El anclaje es lógico: Carazo resistió el ajuste en todos sus frentes, Monge lo aceptó en todos.
  4. Tratar la devaluación como el problema. El problema era el desequilibrio externo; la devaluación es la corrección. El daño no fue devaluar, sino devaluar tarde y de golpe.
  5. Separar la política económica de la exterior. Un país quebrado, sin ejército y con guerras en la frontera necesitaba ajustar la economía y quedar fuera del conflicto.
  6. Olvidar que ninguno tenía margen libre. Petróleo, tasas, café y deuda heredada venían dados. No se compara la suerte, sino qué hizo cada uno con la misma mano de cartas.

Clave de análisis

Si se te borra la tabla, reconstruila con una sola pregunta: ¿aceptó el ajuste o lo resistió? Eso ordena todo lo demás, porque cada gobierno fue consistente.

Carazo resistió. Por eso sostuvo el tipo de cambio, gastó las reservas, rompió con el FMI, y el ajuste llegó de golpe con inflación sobre el 100% en 1982. Monge aceptó. Por eso renegoció la deuda, acordó con el FMI, puso minidevaluaciones y aplicó austeridad. Sabiendo de qué lado está cada uno, las medidas se deducen.

La segunda idea da la lección de fondo: un desequilibrio no se cancela posponiéndolo, se concentra. Resistir el ajuste no evitó la devaluación; hizo que llegara toda junta y sin reservas. Y la tercera: esa diferencia marca el inicio del giro del modelo costarricense.