La alianza tripartita: Calderón, Sanabria y Mora

Al terminar vas a poder explicar qué ganaba cada uno de los tres aliados, deducir por qué esa alianza era la única forma de sacar las reformas, y distinguir por qué se rompió de por qué sus leyes siguen vigentes.

Tres que no tenían por qué entenderse

En los años cuarenta se juntaron tres figuras que, en cualquier otro momento, habrían estado enfrentadas:

  1. Rafael Ángel Calderón Guardia, presidente por el Partido Republicano Nacional.
  2. Monseñor Víctor Sanabria, Arzobispo de San José: cabeza de una Iglesia que venía de décadas de pleito con el Estado liberal.
  3. Manuel Mora Valverde, jefe del Partido Comunista, en 1943 renombrado Vanguardia Popular.

Un conservador, un arzobispo y un comunista. Lo interesante no es la rareza: es por qué les convenía.

Lo que cada uno necesitaba del otro

A cada uno le sobraba una cosa y le faltaba otra, y las piezas encajaban:

Quién Lo que aportaba Lo que le faltaba
Calderón el gobierno y la iniciativa de ley votos y calle: la oposición conservadora lo bloqueaba
Sanabria legitimidad moral ante un país católico poder para legislar
Mora sindicatos, obreros organizados, movilización respetabilidad ante la mayoría católica

Calderón podía firmar la ley pero no defenderla en la calle; Mora podía llenar la calle pero no aprobar la ley; Sanabria no podía nada de eso, pero podía decirle al país que aquello no era pecado. Esa es la alianza, y de ahí sale todo lo demás.

Por qué la Iglesia entró: no fue oportunismo

Muchos lo cuentan como conveniencia. La razón es más vieja: la doctrina social de la Iglesia, formulada en Rerum Novarum (1891) y reforzada por Quadragesimo Anno (1931).

Esa doctrina sostiene tres cosas: el trabajador tiene derecho a un salario justo; la propiedad privada es legítima, pero tiene función social; y frente a la miseria obrera hay que reformar antes de que alguien haga la revolución.

Fijate en la tercera: para la Iglesia, la reforma era el modo de evitar el comunismo, no de favorecerlo. Además, Sanabria buscaba cerrar la pelea con el Estado que venía del siglo XIX, y apoyar una reforma popular le devolvía peso público.

El acto que destrabó todo

La Iglesia prohibía a los católicos militar en partidos comunistas. En un país mayoritariamente católico, eso mantenía a Mora aislado: sus votos existían, pero cargaban un estigma que ningún gobierno podía asumir barato.

Sanabria levantó ese impedimento y permitió que los católicos participaran junto a Vanguardia Popular en la reforma. El cambio de nombre del partido apuntaba al mismo objetivo: bajar el costo de la alianza.

Ese permiso es la bisagra. Sin él, Calderón no podía sentarse con Mora sin perder a su propia base. El aporte de la Iglesia no fue «apoyo moral»: fue quitar el obstáculo religioso que impedía la alianza.

Lo que salió, en orden y con su lógica

La alianza no produjo leyes sueltas: produjo un sistema, y el orden tiene sentido.

El orden importa: primero los derechos en la Constitución, después el código que los hace exigibles. Un derecho sin procedimiento para cobrarlo es una declaración; con código, es un juicio que se gana.

Por qué se rompió

La pieza que hizo posible la reforma fue la que la volvió insostenible: la presencia comunista.

  1. Para los sectores empresariales y conservadores, aceptar el Código de Trabajo ya era duro; aceptarlo de la mano de Vanguardia Popular era inaceptable.
  2. El contexto internacional cambió: terminada la Segunda Guerra Mundial, el anticomunismo se volvió la línea dominante del hemisferio.
  3. La oposición se unificó alrededor de dos figuras que se necesitaban: Otilio Ulate, con prensa y votos, y José Figueres, dispuesto a la vía armada.
  4. Se acumularon elecciones disputadas y acusaciones cruzadas de fraude bajo Teodoro Picado, que mantuvo la alianza.

Todo desembocó en la Guerra Civil de 1948, donde el bloque calderonista-comunista perdió. Calderón y Mora salieron al exilio y Vanguardia Popular quedó proscrita.

Lo que sobrevivió a la ruptura

Acá está la parte que más se pregunta: los vencedores no derogaron la reforma. La Junta Fundadora y la Constitución de 1949 conservaron las Garantías Sociales, la CCSS y el Código de Trabajo.

¿Por qué? Porque esas leyes ya tenían beneficiarios organizados: obreros, empleados, asegurados. Quitarlas costaba más de lo que valía. La alianza murió; su obra no.

Ejemplos resueltos

1. ¿Cuál fue el aporte concreto de Sanabria? Levantar la prohibición que impedía a los católicos participar junto al partido de Mora. Sin eso, la alianza era impagable para Calderón.

2. ¿Por qué las Garantías Sociales se metieron en la Constitución y no en una ley común? Porque una ley común se deroga con otra ley común. En la Constitución, derogarlas exige mayoría calificada. Fue blindaje, no formalidad.

3. Si la Iglesia se oponía al comunismo, ¿cómo se alió con Mora? Sin contradicción: la doctrina social sostiene que se reforma para evitar la revolución. Mejorar la vida del trabajador era, para Sanabria, quitarle terreno al comunismo, no dárselo.

4. ¿Por qué se dice que la alianza contenía su propia ruptura? Porque el aporte que la hacía viable —la fuerza organizada de los comunistas— era lo que volvía intolerable la reforma para los sectores empresariales. La pieza que sumaba votos restaba consenso.

5. Si el bando calderonista perdió en 1948, ¿por qué siguen vigentes sus reformas? Porque en ocho años crearon beneficiarios: asegurados y trabajadores con derechos ya usados. Derogar eso costaba más de lo que los vencedores quisieron pagar.

Los errores que más se cobran

  1. Decir que los tres «pensaban igual». Pensaban distinto y coincidieron en un objetivo puntual. Si los volvés iguales, no podés explicar la ruptura.
  2. Atribuirle todas las reformas a Calderón solo. Sin la base obrera de Mora y sin el permiso de Sanabria, no había cómo aprobarlas ni sostenerlas.
  3. Confundir Garantías Sociales con Código de Trabajo. Las primeras son derechos en la Constitución; el segundo, el procedimiento para hacerlos valer: la diferencia entre tener derecho y poder cobrarlo.
  4. Creer que la reforma fue derogada tras 1948. Sobrevivió. Confundir esto arruina cualquier pregunta sobre continuidad del Estado social.
  5. Explicar la ruptura solo por la guerra de 1948. La guerra fue el desenlace; la causa venía de antes.
  6. Olvidar el contexto internacional. El giro anticomunista de la posguerra explica por qué lo tolerable en 1943 era explosivo en 1947.

Clave de análisis

Reconstruí toda la lección con una sola pregunta: ¿qué le faltaba a cada uno? Calderón tenía el poder de legislar y le faltaba fuerza social. Mora tenía la fuerza social y le faltaba aceptación en un país católico. Sanabria tenía esa aceptación y podía otorgarla. Con ese triángulo te salen el motivo de la alianza, el aporte de cada quien y el orden de las leyes.

Y con la misma pregunta te sale la ruptura: lo que Mora aportaba era exactamente lo que la oposición no podía tolerar. Cuando el clima internacional se volvió anticomunista, ese aporte pasó de ser la fuerza de la alianza a ser su punto débil. La paradoja de los cuarenta es que la reforma necesitó al comunismo para nacer, el país se rompió por haberlo aceptado, y las leyes siguen de pie.

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