LecciónEspañol · Sétimo

Competencia lectora con textos literarios

Valores que la obra promueve y cuestiona

Al terminar vas a poder distinguir un valor promovido de uno cuestionado usando marcas del texto, deducir la postura de una obra por el destino que les da a sus personajes, y explicar por qué un valor puede aparecer en una obra sin que la obra lo defienda.

Ya lo sé: ir al ejercicio ↓
El Lazarillo de Tormes, óleo de Francisco de Goya. El amo le fuerza la boca al muchacho y lo sujeta por el cuello; la obra retrata ese mundo de hambre y golpes sin aprobarlo, y esa distancia entre lo que se muestra y lo que se propone es lo que el examen pregunta. Óleo de Wikimedia Commons, dominio público.
El Lazarillo de Tormes, óleo de Francisco de Goya. El amo le fuerza la boca al muchacho y lo sujeta por el cuello; la obra retrata ese mundo de hambre y golpes sin aprobarlo, y esa distancia entre lo que se muestra y lo que se propone es lo que el examen pregunta. Óleo de Wikimedia Commons, dominio público.

Entender

Un valor es una idea de lo que vale la pena

Un valor es aquello que una persona o una sociedad considera bueno y digno de perseguir: la honestidad, la solidaridad, la libertad, el trabajo, la lealtad, la justicia. Su contrario no es «lo malo» en abstracto, sino un antivalor: la traición, el egoísmo, la corrupción, el abuso.

Toda obra literaria pone valores en juego, aunque nunca los nombre. Lo hace porque cuenta cómo vive la gente, y vivir es decidir entre cosas que valen distinto.

La pregunta del examen nunca es «¿qué valores hay en la obra?». Es «¿cuáles defiende y cuáles pone en duda?». Aparecer y ser defendido son cosas distintas.

La distinción que decide todo: aparecer no es promover

En una obra puede aparecer la violencia sin que la obra la defienda. Puede aparecer un personaje racista sin que el texto sea racista. Confundir esas dos cosas es el error más caro del tema.

  • Un valor promovido es el que la obra presenta como bueno: quien lo practica sale bien parado, el narrador lo trata con simpatía, el texto lo muestra como salida.
  • Un valor cuestionado es el que la obra pone en duda: se muestra que trae consecuencias malas, se lo ridiculiza, o se muestra a quienes lo sufren.

Para separarlos hay que dejar de leer lo que dicen los personajes y empezar a leer cómo los trata el texto.

Las cuatro marcas que revelan la postura de la obra

1. El destino de los personajes. Preguntate a quién le va bien y a quién le va mal, y por qué. Si el generoso termina acompañado y el ambicioso termina solo, la obra dice algo sin decirlo.

2. El adjetivo del narrador. Si a un personaje lo llama honrado y cansado y a otro altivo y engominado, la simpatía ya está repartida. Esos adjetivos son la voz de la obra, no la de los personajes.

3. El espacio que se le da a cada voz. ¿A quién se le deja hablar y a quién se le corta? Una obra que solo deja hablar al patrón toma partido por omisión.

4. La ironía. Cuando el texto dice una cosa y hace entender la contraria, está cuestionando: si un personaje se declara honrado mientras el texto muestra que engaña, su honradez queda en duda.

MarcaValor promovidoValor cuestionado
destinoquien lo practica termina bienquien lo practica termina mal
adjetivos del narradorfavorables, cálidosburlones, distantes
vozse le da lugar a explicarsese le silencia o se le exhibe
ironíaausentepresente: se dice una cosa, se muestra otra
Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

La sociedad que la obra retrata y la que propone

Además de los valores de cada personaje, la obra muestra los valores de la sociedad que retrata, y puede estar de acuerdo con ellos o no. Una novela puede mostrar un mundo donde la mujer no estudia y, al mismo tiempo, cuestionarlo: basta con que la protagonista sufra por eso, o que el personaje que lo impone quede mal parado. La sociedad retratada y la posición de la obra no son lo mismo.

Por eso conviene contestar en dos pasos:

  1. Qué valores rigen en ese mundo (los de la sociedad mostrada).
  2. Qué hace la obra con ellos: los acompaña o los pone en entredicho.

…consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto.

— Anónimo, «Lazarillo de Tormes», 1554

La obra no escribe en ninguna parte que la nobleza no valga nada: dice que al que nació con todo poco se le debe. Ahí está la postura. El valor que propone es el mérito propio —fuerza y maña—, y el que pone en duda es el de la sangre heredada, y lo hace comparando los dos destinos en la misma frase.

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Ejemplos resueltos

1. En un cuento, un peón comparte su almuerzo con otro que no llevó nada, y el narrador dice que «fue el único que se acordó de que el otro existía». ¿Valor promovido o cuestionado? Promovido: la solidaridad. La marca no es el gesto, sino el comentario del narrador, que lo señala como excepcional y lo aprueba. Además, por contraste, cuestiona la indiferencia de los demás.

2. Un personaje repite que hay que ser honrado y el texto lo muestra alterando la balanza en su pulpería. ¿Qué está haciendo la obra? Cuestionando la falsa honradez mediante ironía: el texto dice una cosa por boca del personaje y muestra la contraria con los hechos. Lo que se cuestiona no es la honradez, sino la hipocresía.

3. «La obra promueve la violencia porque hay una pelea.» ¿Es correcto? No. Aparecer no es promover. Habría que ver cómo termina el que pelea, cómo lo describe el narrador y si alguien sufre las consecuencias. Si la pelea deja dolor y el texto se detiene en él, la obra la está cuestionando.

4. En un texto, la única mujer que aparece no tiene nombre y solo se la menciona sirviendo. ¿Qué se puede decir? Que el mundo retratado le da a la mujer un lugar subordinado. Para saber si la obra lo cuestiona hay que buscar más marcas: si nadie lo nota y el narrador no lo comenta, la obra acompaña ese orden en vez de discutirlo. Esa conclusión también es una respuesta válida.

5. Dos personajes trabajan igual; a uno lo ascienden por ser pariente del jefe. El narrador no comenta, pero cierra el capítulo con el otro caminando de vuelta a su casa. ¿Qué valor se cuestiona? La justicia: el mérito no vale. Aunque el narrador calle, dónde decide terminar el capítulo pone la mirada en quien pierde. El cierre también es una marca.

Probar3 preguntas con respuesta y explicación

Preguntas de práctica del tema

Tres preguntas de Español del tema Competencia lectora con textos literarios, para repasar después de «Valores que la obra promueve y cuestiona», con las cuatro opciones, la respuesta correcta y la explicación. Probá contestarlas antes de abrir la respuesta.

PREGUNTA 1

En la casa de mi tía todo se hereda:

la olla, el rezo, la manera de barrer,

la costumbre de comer de pie

por si acaso alguien llega.

A mí me tocó la olla.

Todavía estoy aprendiendo a dejarla en el fuego

sin quedarme parada al lado.

Poema original, ExamenesCR

Lea el poema anterior. El poema reflexiona sobre la manera en que las familias transmiten

  • A. bienes de valor económico
  • B. maneras de estar en el mundo
  • C. oficios bien remunerados
  • D. creencias sobre la suerte
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción B.

Quien responde que se transmiten bienes de valor económico se queda con la olla, que es lo único material de la lista. Junto a ella el poema pone el rezo, la manera de barrer y la costumbre de comer de pie, que no se venden.

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PREGUNTA 2

La primera vez que Kimberly llegó tarde al ensayo, la profesora la dejó pasar. La segunda, también. La tercera le dijo que si volvía a llegar tarde no bailaba en la presentación, y Kimberly dijo que estaba bien y se fue a su lugar sin dar explicaciones.

Nadie sabía que cuidaba a su hermano hasta que su mamá llegaba del turno, y que el bus de las cuatro pasaba cuando pasaba. Tampoco lo dijo esa vez.

El día de la presentación, Kimberly llegó a las tres y media, una hora antes que todas. Se sentó en la orilla del escenario, con el uniforme puesto, a esperar que abrieran.

Lea la siguiente lectura. La situación de Kimberly permite discutir

  • A. la utilidad de los ensayos
  • B. el costo del transporte escolar
  • C. la disciplina en las artes
  • D. las reglas aplicadas sin contexto
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción D.

Quien responde que permite discutir el costo del transporte escolar se agarra del bus que aparece de paso: el relato no habla de pasajes ni de plata. El problema que plantea es qué se sabía y qué no al aplicar la advertencia.

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PREGUNTA 3

Fragmento de novela. El taller de costura ocupaba el segundo piso de un edificio sin ascensor, y las treinta mujeres que trabajaban ahí subían la escalera dos veces al día sin quejarse. Adentro hacía calor y las ventanas estaban selladas desde antes de que llegara la primera de ellas.

Doña Emilia era la más antigua. Sabía en qué máquina fallaba la aguja, quién estaba embarazada antes de que lo dijera y cuánto faltaba para el aguinaldo. También sabía que si alguien pedía abrir una ventana, al mes siguiente esa persona ya no estaba.

Por eso, cuando la muchacha nueva levantó la mano y preguntó por las ventanas, doña Emilia se le adelantó y dijo que había sido ella.

A partir del mundo mostrado en el fragmento anterior, la actitud de doña Emilia deja ver

  • A. la falta de personal capacitado
  • B. el diseño de los edificios viejos
  • C. el miedo a reclamar en el trabajo
  • D. el horario de las jornadas largas
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción C.

Quien responde el horario de las jornadas largas se queda con la escalera y las dos subidas, que el texto menciona de paso. Lo que doña Emilia deja ver al echarse la culpa es otra cosa: pedir algo cuesta el puesto.

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Los errores que más se cobran

  1. Confundir lo que dice un personaje con lo que dice la obra. Los personajes pueden mentir, equivocarse o defender cosas que el texto reprueba. La postura de la obra se lee en el conjunto, no en una frase suelta.
  2. Listar valores sin decir qué hace la obra con ellos. Escribir «hay amistad, trabajo y violencia» no responde nada. La pregunta pide clasificar: promovido o cuestionado, y con qué prueba.
  3. Suponer que lo que aparece está aprobado. Es el error central. La literatura muestra el mal justamente para que se vea; mostrarlo suele ser la forma de cuestionarlo.
  4. Responder con la moral propia. No se trata de qué te parece bien a vos, sino de qué defiende el texto. Aunque no estés de acuerdo con la obra, el análisis tiene que describir su posición.
  5. Ignorar la ironía. Si se lee todo al pie de la letra, las obras irónicas quedan entendidas al revés. La señal es la distancia entre lo que se afirma y lo que se muestra.
  6. Dejar el análisis sin prueba. Toda afirmación sobre valores tiene que poder apoyarse en algo concreto: un adjetivo, un final, un silencio, una escena.

Clave de análisis

Este tema se sostiene en una sola distinción: aparecer no es promover. Si te quedás con eso, la mitad de las respuestas equivocadas se evitan solas. Una obra puede estar llena de abuso, mentira y desigualdad, y ser precisamente una obra contra el abuso, la mentira y la desigualdad. Lo que hay que averiguar no es qué contiene, sino de qué lado se pone.

Para averiguarlo tenés cuatro lugares donde mirar, en orden de lo más visible a lo más fino. Primero, a quién le va bien y a quién le va mal: el destino de los personajes es la forma más antigua que tiene la literatura de opinar. Segundo, los adjetivos del narrador, que reparten simpatía antes de que pase nada. Tercero, quién tiene voz, porque callar a alguien es una manera de juzgarlo. Y cuarto, la ironía, que se reconoce cuando lo que se afirma no coincide con lo que se muestra. Con eso reconstruís la respuesta aunque hayas olvidado la obra en detalle, y dos marcas bien señaladas valen más que una lista de diez valores sin prueba.

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Al terminar vas a poder distinguir un valor promovido de uno cuestionado usando marcas del texto, deducir la postura de una obra por el destino que les da a sus personajes, y explicar por qué un valor puede aparecer en una obra sin que la obra lo defienda.

Un valor es una idea de lo que vale la pena

Un valor es aquello que una persona o una sociedad considera bueno y digno de perseguir: la honestidad, la solidaridad, la libertad, el trabajo, la lealtad, la justicia. Su contrario no es «lo malo» en abstracto, sino un antivalor: la traición, el egoísmo, la corrupción, el abuso.

Toda obra literaria pone valores en juego, aunque nunca los nombre. Lo hace porque cuenta cómo vive la gente, y vivir es decidir entre cosas que valen distinto.

La pregunta del examen nunca es «¿qué valores hay en la obra?». Es «¿cuáles defiende y cuáles pone en duda?». Aparecer y ser defendido son cosas distintas.

La distinción que decide todo: aparecer no es promover

En una obra puede aparecer la violencia sin que la obra la defienda. Puede aparecer un personaje racista sin que el texto sea racista. Confundir esas dos cosas es el error más caro del tema.

  • Un valor promovido es el que la obra presenta como bueno: quien lo practica sale bien parado, el narrador lo trata con simpatía, el texto lo muestra como salida.
  • Un valor cuestionado es el que la obra pone en duda: se muestra que trae consecuencias malas, se lo ridiculiza, o se muestra a quienes lo sufren.

Para separarlos hay que dejar de leer lo que dicen los personajes y empezar a leer cómo los trata el texto.

Las cuatro marcas que revelan la postura de la obra

1. El destino de los personajes. Preguntate a quién le va bien y a quién le va mal, y por qué. Si el generoso termina acompañado y el ambicioso termina solo, la obra dice algo sin decirlo.

2. El adjetivo del narrador. Si a un personaje lo llama honrado y cansado y a otro altivo y engominado, la simpatía ya está repartida. Esos adjetivos son la voz de la obra, no la de los personajes.

3. El espacio que se le da a cada voz. ¿A quién se le deja hablar y a quién se le corta? Una obra que solo deja hablar al patrón toma partido por omisión.

4. La ironía. Cuando el texto dice una cosa y hace entender la contraria, está cuestionando: si un personaje se declara honrado mientras el texto muestra que engaña, su honradez queda en duda.

MarcaValor promovidoValor cuestionado
destinoquien lo practica termina bienquien lo practica termina mal
adjetivos del narradorfavorables, cálidosburlones, distantes
vozse le da lugar a explicarsese le silencia o se le exhibe
ironíaausentepresente: se dice una cosa, se muestra otra
Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

La sociedad que la obra retrata y la que propone

Además de los valores de cada personaje, la obra muestra los valores de la sociedad que retrata, y puede estar de acuerdo con ellos o no. Una novela puede mostrar un mundo donde la mujer no estudia y, al mismo tiempo, cuestionarlo: basta con que la protagonista sufra por eso, o que el personaje que lo impone quede mal parado. La sociedad retratada y la posición de la obra no son lo mismo.

Por eso conviene contestar en dos pasos:

  1. Qué valores rigen en ese mundo (los de la sociedad mostrada).
  2. Qué hace la obra con ellos: los acompaña o los pone en entredicho.

…consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto.

— Anónimo, «Lazarillo de Tormes», 1554

La obra no escribe en ninguna parte que la nobleza no valga nada: dice que al que nació con todo poco se le debe. Ahí está la postura. El valor que propone es el mérito propio —fuerza y maña—, y el que pone en duda es el de la sangre heredada, y lo hace comparando los dos destinos en la misma frase.

El Lazarillo de Tormes, óleo de Francisco de Goya. El amo le fuerza la boca al muchacho y lo sujeta por el cuello; la obra retrata ese mundo de hambre y golpes sin aprobarlo, y esa distancia entre lo que se muestra y lo que se propone es lo que el examen pregunta. Óleo de Wikimedia Commons, dominio público.
El Lazarillo de Tormes, óleo de Francisco de Goya. El amo le fuerza la boca al muchacho y lo sujeta por el cuello; la obra retrata ese mundo de hambre y golpes sin aprobarlo, y esa distancia entre lo que se muestra y lo que se propone es lo que el examen pregunta. Óleo de Wikimedia Commons, dominio público.

Ejemplos resueltos

1. En un cuento, un peón comparte su almuerzo con otro que no llevó nada, y el narrador dice que «fue el único que se acordó de que el otro existía». ¿Valor promovido o cuestionado? Promovido: la solidaridad. La marca no es el gesto, sino el comentario del narrador, que lo señala como excepcional y lo aprueba. Además, por contraste, cuestiona la indiferencia de los demás.

2. Un personaje repite que hay que ser honrado y el texto lo muestra alterando la balanza en su pulpería. ¿Qué está haciendo la obra? Cuestionando la falsa honradez mediante ironía: el texto dice una cosa por boca del personaje y muestra la contraria con los hechos. Lo que se cuestiona no es la honradez, sino la hipocresía.

3. «La obra promueve la violencia porque hay una pelea.» ¿Es correcto? No. Aparecer no es promover. Habría que ver cómo termina el que pelea, cómo lo describe el narrador y si alguien sufre las consecuencias. Si la pelea deja dolor y el texto se detiene en él, la obra la está cuestionando.

4. En un texto, la única mujer que aparece no tiene nombre y solo se la menciona sirviendo. ¿Qué se puede decir? Que el mundo retratado le da a la mujer un lugar subordinado. Para saber si la obra lo cuestiona hay que buscar más marcas: si nadie lo nota y el narrador no lo comenta, la obra acompaña ese orden en vez de discutirlo. Esa conclusión también es una respuesta válida.

5. Dos personajes trabajan igual; a uno lo ascienden por ser pariente del jefe. El narrador no comenta, pero cierra el capítulo con el otro caminando de vuelta a su casa. ¿Qué valor se cuestiona? La justicia: el mérito no vale. Aunque el narrador calle, dónde decide terminar el capítulo pone la mirada en quien pierde. El cierre también es una marca.

Los errores que más se cobran

  1. Confundir lo que dice un personaje con lo que dice la obra. Los personajes pueden mentir, equivocarse o defender cosas que el texto reprueba. La postura de la obra se lee en el conjunto, no en una frase suelta.
  2. Listar valores sin decir qué hace la obra con ellos. Escribir «hay amistad, trabajo y violencia» no responde nada. La pregunta pide clasificar: promovido o cuestionado, y con qué prueba.
  3. Suponer que lo que aparece está aprobado. Es el error central. La literatura muestra el mal justamente para que se vea; mostrarlo suele ser la forma de cuestionarlo.
  4. Responder con la moral propia. No se trata de qué te parece bien a vos, sino de qué defiende el texto. Aunque no estés de acuerdo con la obra, el análisis tiene que describir su posición.
  5. Ignorar la ironía. Si se lee todo al pie de la letra, las obras irónicas quedan entendidas al revés. La señal es la distancia entre lo que se afirma y lo que se muestra.
  6. Dejar el análisis sin prueba. Toda afirmación sobre valores tiene que poder apoyarse en algo concreto: un adjetivo, un final, un silencio, una escena.

Clave de análisis

Este tema se sostiene en una sola distinción: aparecer no es promover. Si te quedás con eso, la mitad de las respuestas equivocadas se evitan solas. Una obra puede estar llena de abuso, mentira y desigualdad, y ser precisamente una obra contra el abuso, la mentira y la desigualdad. Lo que hay que averiguar no es qué contiene, sino de qué lado se pone.

Para averiguarlo tenés cuatro lugares donde mirar, en orden de lo más visible a lo más fino. Primero, a quién le va bien y a quién le va mal: el destino de los personajes es la forma más antigua que tiene la literatura de opinar. Segundo, los adjetivos del narrador, que reparten simpatía antes de que pase nada. Tercero, quién tiene voz, porque callar a alguien es una manera de juzgarlo. Y cuarto, la ironía, que se reconoce cuando lo que se afirma no coincide con lo que se muestra. Con eso reconstruís la respuesta aunque hayas olvidado la obra en detalle, y dos marcas bien señaladas valen más que una lista de diez valores sin prueba.