LecciónEstudios Sociales · Sétimo

7.1. El mundo antiguo y la huella humana en el espacio geográfico (70.000 a.C. al 3000 a.C.)

Del nomadismo al sedentarismo: la revolución agrícola

Al terminar vas a poder explicar por qué sembrar volvió a la gente más vulnerable y aun así se impuso, distinguir domesticar de cazar y recolectar, y deducir qué cambios sociales salen de tener comida guardada.

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Era de trilla en Ramallah, Palestina, en 1907, con montones de grano y animales de tiro dando vueltas sobre la parva. Sembrar amarra al grupo: la cosecha hay que trillarla, guardarla y cuidarla en un mismo lugar, y la vivienda deja de ser temporal. Fotografía de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, dominio público.
Era de trilla en Ramallah, Palestina, en 1907, con montones de grano y animales de tiro dando vueltas sobre la parva. Sembrar amarra al grupo: la cosecha hay que trillarla, guardarla y cuidarla en un mismo lugar, y la vivienda deja de ser temporal. Fotografía de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, dominio público.

Entender

Cómo se vivía antes: el grupo que se mueve

Durante la mayor parte de la historia humana la gente vivió de lo que el ambiente daba por su cuenta: caza, pesca y recolección de frutos, raíces y semillas silvestres.

Esa forma de vida tiene una regla de hierro: cuando el lugar se agota, el grupo se mueve. Si los animales migran o los frutos se acaban, hay que seguirlos. De ahí salen todas las demás características, y conviene verlas como consecuencias, no como una lista suelta:

  • Grupos pequeños, porque un territorio recorrido a pie solo alimenta a pocas personas.
  • Pocas pertenencias, porque lo que se carga limita lo que se tiene.
  • Poca jerarquía, porque sin cosas acumuladas no hay mucho que repartir de forma desigual.
  • Vivienda temporal: cuevas, abrigos rocosos, refugios que se arman y se dejan.

No era una vida miserable: la dieta era variada. Pero era una vida sin reservas: lo que no había, no había.

Qué empujó el cambio

Al final del último gran periodo frío, hace aproximadamente diez mil años, el clima se hizo más templado. Los hielos retrocedieron y cambiaron las plantas y los animales disponibles: varias especies grandes de la etapa fría desaparecieron o se corrieron de zona.

Al mismo tiempo, en regiones como el Creciente Fértil del suroeste asiático crecían silvestres gramíneas de semilla grande y vivían animales de manada mansos, observados por los grupos humanos durante generaciones.

Tres presiones se juntan: clima favorable para ciertas plantas, menos caza grande y más bocas que alimentar. La respuesta fue dejar de solo buscar y empezar a producir.

Domesticar no es recolectar más. Es intervenir en la reproducción de plantas y animales: elegir qué semilla se siembra y qué animal se cruza, generación tras generación, hasta que dependen de nosotros y nosotros de ellos.

Por qué sembrar obliga a quedarse

Una vez que sembrás, ya no podés irte. La semilla tarda meses en dar cosecha y hay que cuidarla del pájaro, de la maleza y de la sequía. Con animales domesticados pasa algo parecido: hay que darles agua y protegerlos.

De ahí sale el sedentarismo. Y con el sitio fijo aparece lo que antes no tenía sentido tener: casas durables, hornos, molinos de piedra, vasijas de cerámica —pesadas, frágiles, inútiles para quien camina— y depósitos de grano. Por eso la cerámica es buena señal arqueológica: una olla de barro es objeto de gente que no se va a mudar.

Al periodo de estos cambios se le llama Neolítico, y a la transformación completa, revolución agrícola, aunque no fue rápida: tomó siglos y ocurrió por separado en varias regiones, con especies distintas. En Asia occidental, cereales y ganado menor; en América, maíz, frijol, papa y yuca. Que haya pasado varias veces sin contacto indica que no fue una idea copiada, sino una solución repetida al mismo problema.

El precio y la ganancia

Acá está lo que casi nadie espera. La agricultura no mejoró de inmediato la calidad de vida. Comparada con la caza y la recolección, trajo:

  • Dieta menos variada, concentrada en dos o tres cultivos.
  • Más horas de trabajo, porque preparar tierra, sembrar, desyerbar y cosechar es pesado.
  • Riesgo de hambruna, porque si falla la única cosecha no hay de dónde agarrarse.
  • Más enfermedades, por vivir juntos, apiñados y cerca de animales y de desechos.

¿Entonces por qué se impuso? Por una sola razón: un terreno cultivado alimenta a mucha más gente que el mismo terreno sin cultivar. La agricultura no hace mejor la vida de cada persona, pero permite que haya muchas más personas en el mismo espacio. Y una población grande y asentada termina desplazando o absorbiendo a los grupos pequeños que se mueven.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

Lo que se desencadena después

Cuando hay comida guardada, aparecen cosas nuevas en cadena.

Aparece la propiedad: la parcela que trabajé y el granero que llené son míos. Aparece la desigualdad, porque no todos guardan lo mismo. Aparece la especialización, porque si unos producen de sobra, otros pueden dedicarse a la alfarería, al tejido o al metal. Aparece la defensa, porque una reserva de grano es un botín. Y aparecen las aldeas, que donde el excedente es grande crecen hasta volverse ciudades.

El poblado también cambia el paisaje: se talan bosques, se desvía agua para regar, se abren senderos. La huella humana deja de ser un rastro y pasa a ser una transformación.

Ver

Ejemplos resueltos

1. En un yacimiento aparecen vasijas de cerámica pesadas y un molino de piedra. ¿Nómadas o sedentarios? Sedentarios. Esos objetos son pesados y frágiles: solo tienen sentido para quien se queda. Quien se mueve a pie carga lo mínimo.

2. ¿Por qué se dice que domesticar es distinto de recolectar mucho? Porque recolectar toma lo que la naturaleza produjo sola. Domesticar interviene en la reproducción: se guarda semilla de las mejores plantas para sembrarla, se controla la cría de los animales, y con el tiempo esas especies cambian y dependen del cuidado humano.

3. Si la agricultura empeoró la dieta y aumentó el trabajo, ¿por qué ganó? Porque produce más calorías por hectárea. Sostiene poblaciones mucho más numerosas, y una población numerosa y asentada termina ocupando el territorio de los grupos pequeños.

4. Una aldea neolítica construye una empalizada alrededor. ¿Qué se deduce? Que tiene algo que perder: reservas de grano y animales. La defensa aparece junto con la acumulación; el grupo que no acumula nada no necesita murallas.

5. ¿Por qué el mismo cambio ocurrió en Asia y en América sin contacto entre ellas? Porque no fue una invención que viajó, sino una respuesta parecida a condiciones parecidas: clima más templado, presión sobre los recursos y especies locales aptas para domesticar. Por eso las plantas domesticadas son distintas en cada región.

Probar3 preguntas con respuesta y explicación

Preguntas de práctica del tema

Tres preguntas de Estudios Sociales del tema 7.1. El mundo antiguo y la huella humana en el espacio geográfico (70.000 a.C. al 3000 a.C.), para repasar después de «Del nomadismo al sedentarismo: la revolución agrícola», con las cuatro opciones, la respuesta correcta y la explicación. Probá contestarlas antes de abrir la respuesta.

PREGUNTA 1

EL GRANO GUARDADO

Cuando una aldea logró cosechar más de lo que comía en el año, hubo que construir silos, cuidarlos y llevar la cuenta de lo guardado. La gente se quedó donde estaba el grano, y el trabajo agrícola siguió haciéndose cada año.

Con la reserva asegurada, algunas personas dejaron de sembrar: pasaron a fabricar vasijas, a trabajar el metal, a administrar el depósito o a dirigir el culto. Y quien controlaba el silo no vivía como el resto.

¿Por qué guardar excedentes cambió la organización del grupo?

  • A. Porque obligó a desplazarse con mucha más frecuencia que antes.
  • B. Porque volvió innecesario el trabajo agrícola anual.
  • C. Porque borró las diferencias entre las familias.
  • D. Porque permitió que algunas personas se dedicaran a otros oficios.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción D.

Con la reserva asegurada, algunos dejaron de sembrar y pasaron a la vasija, al metal, al depósito y al culto. El excedente no obligó a desplazarse con mucha más frecuencia que antes, sino a quedarse junto al grano; no volvió innecesario el trabajo agrícola anual, que siguió haciéndose; y no borró las diferencias entre las familias, porque quien controlaba el silo no vivía como el resto.

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PREGUNTA 2

DEL CAMPAMENTO A LA ALDEA

El paso del nomadismo al sedentarismo no fue una decisión tomada en un día ni un progreso inevitable. En varias regiones del planeta, entre el 10.000 y el 8.000 a.C., grupos que ya conocían las plantas silvestres empezaron a sembrarlas cerca de donde acampaban, primero como complemento y después como base de la alimentación.

Las consecuencias llegaron juntas y no todas fueron favorables. La aldea permitió almacenar excedentes y sostener más población, pero también trajo una dieta menos variada, enfermedades asociadas a vivir cerca de animales y, por primera vez, algo que valía la pena defender de otros grupos.

¿Cuál fue una consecuencia desfavorable del sedentarismo mencionada en el texto?

  • A. Una comida bastante menos variada que antes.
  • B. La imposibilidad de guardar cualquier excedente en la aldea.
  • C. La caída del número de personas que la tierra sostenía.
  • D. La pérdida del saber sobre las plantas silvestres.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción A.

El texto nombra la dieta menos variada y las enfermedades nuevas. Guardar excedente en la aldea fue una ventaja y no una imposibilidad, la población creció y el saber sobre las plantas fue la base del cambio.

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PREGUNTA 3

CÓMO SE DOMESTICÓ EL TRIGO

Durante siglos, quienes recogían trigo silvestre fueron guardando para sembrar las semillas de las plantas cuya espiga no se desgranaba sola. Generación tras generación, esas espigas se volvieron más frecuentes hasta que la planta dejó de poder reproducirse sin la mano humana.

El mismo camino recorrieron la oveja, la cabra y el cerdo, en regiones distintas y en siglos distintos, sin que nadie se lo propusiera de antemano.

¿Cómo se entiende mejor la domesticación de plantas y animales?

  • A. Un descubrimiento hecho por una sola persona en un día preciso.
  • B. Un proceso largo de selección de las especies más útiles.
  • C. Una consecuencia directa del calentamiento del planeta.
  • D. Una técnica traída por otros grupos ya sedentarios.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción B.

Durante siglos se guardó para sembrar la semilla de las espigas que no se desgranaban solas, hasta que la planta dependió de la mano humana; con la oveja, la cabra y el cerdo pasó lo mismo. No fue un descubrimiento hecho por una sola persona en un día preciso, ni una consecuencia directa del calentamiento del planeta, ni una técnica traída por otros grupos ya sedentarios.

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Los errores que más se cobran

  1. Contarlo como un progreso obvio y feliz. El paso al sedentarismo trajo peor dieta, más trabajo y más enfermedad. Se impuso por la cantidad de gente que permite sostener, no porque cada quien viviera mejor.
  2. Creer que fue rápido. «Revolución» aquí significa profundidad del cambio, no velocidad. Tomó siglos y convivió mucho tiempo con la caza y la recolección.
  3. Pensar que todos los grupos del planeta dejaron de ser nómadas. Siguieron existiendo pueblos cazadores, recolectores y pastores móviles. El cambio se dio en ciertas regiones.
  4. Poner la desigualdad como causa en vez de consecuencia. Primero hay excedente guardado; después hay quien guarda más y quien guarda menos. Sin cosas acumulables, la desigualdad tiene poco de dónde agarrarse.
  5. Olvidar el ganado. La revolución agrícola incluye domesticación de animales, que da carne, leche, lana, cuero, abono y fuerza de trabajo. Quedarse solo con las plantas deja la explicación coja.
  6. Suponer que el clima lo hizo todo. El clima abrió la posibilidad; sembrar y criar fue decisión humana, con las especies de cada región.

Clave de análisis

Si se te olvida la lista de cambios, sacala de una sola pregunta: ¿qué pasa cuando la comida deja de buscarse y empieza a guardarse? Si hay que esperar la cosecha, el grupo se queda quieto, y quieto puede tener casa firme, cerámica, molinos y graneros. Si hay reserva guardada, esa reserva se puede repartir de forma desigual, hay que defenderla, hay que anotarla y permite mantener a gente que no siembra. De ahí salen, en orden, propiedad, jerarquía, especialización y aldeas.

La segunda idea es la del costo: la agricultura fue un intercambio, no un regalo. Se cambió variedad y libertad de movimiento por cantidad y previsibilidad. Ese intercambio explica tanto las aldeas que crecieron como las hambrunas y enfermedades que llegaron con ellas.

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Durante la mayor parte de la historia humana la gente vivió de lo que el ambiente daba por su cuenta: caza, pesca y recolección de frutos, raíces y semillas silvestres.

Esa forma de vida tiene una regla de hierro: cuando el lugar se agota, el grupo se mueve. Si los animales migran o los frutos se acaban, hay que seguirlos. De ahí salen todas las demás características, y conviene verlas como consecuencias, no como una lista suelta:

  • Grupos pequeños, porque un territorio recorrido a pie solo alimenta a pocas personas.
  • Pocas pertenencias, porque lo que se carga limita lo que se tiene.
  • Poca jerarquía, porque sin cosas acumuladas no hay mucho que repartir de forma desigual.
  • Vivienda temporal: cuevas, abrigos rocosos, refugios que se arman y se dejan.

No era una vida miserable: la dieta era variada. Pero era una vida sin reservas: lo que no había, no había.

Qué empujó el cambio

Al final del último gran periodo frío, hace aproximadamente diez mil años, el clima se hizo más templado. Los hielos retrocedieron y cambiaron las plantas y los animales disponibles: varias especies grandes de la etapa fría desaparecieron o se corrieron de zona.

Al mismo tiempo, en regiones como el Creciente Fértil del suroeste asiático crecían silvestres gramíneas de semilla grande y vivían animales de manada mansos, observados por los grupos humanos durante generaciones.

Tres presiones se juntan: clima favorable para ciertas plantas, menos caza grande y más bocas que alimentar. La respuesta fue dejar de solo buscar y empezar a producir.

Domesticar no es recolectar más. Es intervenir en la reproducción de plantas y animales: elegir qué semilla se siembra y qué animal se cruza, generación tras generación, hasta que dependen de nosotros y nosotros de ellos.

Por qué sembrar obliga a quedarse

Una vez que sembrás, ya no podés irte. La semilla tarda meses en dar cosecha y hay que cuidarla del pájaro, de la maleza y de la sequía. Con animales domesticados pasa algo parecido: hay que darles agua y protegerlos.

De ahí sale el sedentarismo. Y con el sitio fijo aparece lo que antes no tenía sentido tener: casas durables, hornos, molinos de piedra, vasijas de cerámica —pesadas, frágiles, inútiles para quien camina— y depósitos de grano. Por eso la cerámica es buena señal arqueológica: una olla de barro es objeto de gente que no se va a mudar.

Al periodo de estos cambios se le llama Neolítico, y a la transformación completa, revolución agrícola, aunque no fue rápida: tomó siglos y ocurrió por separado en varias regiones, con especies distintas. En Asia occidental, cereales y ganado menor; en América, maíz, frijol, papa y yuca. Que haya pasado varias veces sin contacto indica que no fue una idea copiada, sino una solución repetida al mismo problema.

Era de trilla en Ramallah, Palestina, en 1907, con montones de grano y animales de tiro dando vueltas sobre la parva. Sembrar amarra al grupo: la cosecha hay que trillarla, guardarla y cuidarla en un mismo lugar, y la vivienda deja de ser temporal. Fotografía de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, dominio público.
Era de trilla en Ramallah, Palestina, en 1907, con montones de grano y animales de tiro dando vueltas sobre la parva. Sembrar amarra al grupo: la cosecha hay que trillarla, guardarla y cuidarla en un mismo lugar, y la vivienda deja de ser temporal. Fotografía de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, dominio público.

El precio y la ganancia

Acá está lo que casi nadie espera. La agricultura no mejoró de inmediato la calidad de vida. Comparada con la caza y la recolección, trajo:

  • Dieta menos variada, concentrada en dos o tres cultivos.
  • Más horas de trabajo, porque preparar tierra, sembrar, desyerbar y cosechar es pesado.
  • Riesgo de hambruna, porque si falla la única cosecha no hay de dónde agarrarse.
  • Más enfermedades, por vivir juntos, apiñados y cerca de animales y de desechos.

¿Entonces por qué se impuso? Por una sola razón: un terreno cultivado alimenta a mucha más gente que el mismo terreno sin cultivar. La agricultura no hace mejor la vida de cada persona, pero permite que haya muchas más personas en el mismo espacio. Y una población grande y asentada termina desplazando o absorbiendo a los grupos pequeños que se mueven.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

Lo que se desencadena después

Cuando hay comida guardada, aparecen cosas nuevas en cadena.

Aparece la propiedad: la parcela que trabajé y el granero que llené son míos. Aparece la desigualdad, porque no todos guardan lo mismo. Aparece la especialización, porque si unos producen de sobra, otros pueden dedicarse a la alfarería, al tejido o al metal. Aparece la defensa, porque una reserva de grano es un botín. Y aparecen las aldeas, que donde el excedente es grande crecen hasta volverse ciudades.

El poblado también cambia el paisaje: se talan bosques, se desvía agua para regar, se abren senderos. La huella humana deja de ser un rastro y pasa a ser una transformación.

Ejemplos resueltos

1. En un yacimiento aparecen vasijas de cerámica pesadas y un molino de piedra. ¿Nómadas o sedentarios? Sedentarios. Esos objetos son pesados y frágiles: solo tienen sentido para quien se queda. Quien se mueve a pie carga lo mínimo.

2. ¿Por qué se dice que domesticar es distinto de recolectar mucho? Porque recolectar toma lo que la naturaleza produjo sola. Domesticar interviene en la reproducción: se guarda semilla de las mejores plantas para sembrarla, se controla la cría de los animales, y con el tiempo esas especies cambian y dependen del cuidado humano.

3. Si la agricultura empeoró la dieta y aumentó el trabajo, ¿por qué ganó? Porque produce más calorías por hectárea. Sostiene poblaciones mucho más numerosas, y una población numerosa y asentada termina ocupando el territorio de los grupos pequeños.

4. Una aldea neolítica construye una empalizada alrededor. ¿Qué se deduce? Que tiene algo que perder: reservas de grano y animales. La defensa aparece junto con la acumulación; el grupo que no acumula nada no necesita murallas.

5. ¿Por qué el mismo cambio ocurrió en Asia y en América sin contacto entre ellas? Porque no fue una invención que viajó, sino una respuesta parecida a condiciones parecidas: clima más templado, presión sobre los recursos y especies locales aptas para domesticar. Por eso las plantas domesticadas son distintas en cada región.

Los errores que más se cobran

  1. Contarlo como un progreso obvio y feliz. El paso al sedentarismo trajo peor dieta, más trabajo y más enfermedad. Se impuso por la cantidad de gente que permite sostener, no porque cada quien viviera mejor.
  2. Creer que fue rápido. «Revolución» aquí significa profundidad del cambio, no velocidad. Tomó siglos y convivió mucho tiempo con la caza y la recolección.
  3. Pensar que todos los grupos del planeta dejaron de ser nómadas. Siguieron existiendo pueblos cazadores, recolectores y pastores móviles. El cambio se dio en ciertas regiones.
  4. Poner la desigualdad como causa en vez de consecuencia. Primero hay excedente guardado; después hay quien guarda más y quien guarda menos. Sin cosas acumulables, la desigualdad tiene poco de dónde agarrarse.
  5. Olvidar el ganado. La revolución agrícola incluye domesticación de animales, que da carne, leche, lana, cuero, abono y fuerza de trabajo. Quedarse solo con las plantas deja la explicación coja.
  6. Suponer que el clima lo hizo todo. El clima abrió la posibilidad; sembrar y criar fue decisión humana, con las especies de cada región.

Clave de análisis

Si se te olvida la lista de cambios, sacala de una sola pregunta: ¿qué pasa cuando la comida deja de buscarse y empieza a guardarse? Si hay que esperar la cosecha, el grupo se queda quieto, y quieto puede tener casa firme, cerámica, molinos y graneros. Si hay reserva guardada, esa reserva se puede repartir de forma desigual, hay que defenderla, hay que anotarla y permite mantener a gente que no siembra. De ahí salen, en orden, propiedad, jerarquía, especialización y aldeas.

La segunda idea es la del costo: la agricultura fue un intercambio, no un regalo. Se cambió variedad y libertad de movimiento por cantidad y previsibilidad. Ese intercambio explica tanto las aldeas que crecieron como las hambrunas y enfermedades que llegaron con ellas.