Lo que me toca, escuchar bien y decir lo que no me gusta
Al terminar vas a poder cumplir lo que te toca según tu edad, escuchar con atención, hablar con claridad y respeto, y decir cuando algo no te gusta sin pelear.
Cada edad tiene lo suyo
Una responsabilidad es algo que te toca hacer a vos.
No todos tienen las mismas. Cambian según la edad.
| Quién | Qué le toca |
|---|---|
| Un niño de seis años | guardar sus juguetes, alistar el bulto, hacer la tarea |
| Un hermano grande | cuidar al pequeño un rato, ayudar en la casa |
| Un adulto | trabajar, cocinar, cuidar a los niños |
A vos no te toca trabajar ni manejar un carro. Todavía no. Te toca aprender y cuidar tus cosas.
Algunos compañeros necesitan ayuda para hacer lo suyo. Eso no es pereza. Cada persona tiene su ritmo.

Saber escuchar
Escuchar no es solo oír. Es poner atención.
Se escucha así:
- Miro a la cara de quien habla.
- Me quedo quieto y callado.
- Espero a que termine.
- Después hablo yo.
Si todos hablan al mismo tiempo, nadie entiende nada. Por eso en el aula se pide la palabra.
Hablar claro y con respeto
Hablar claro es que los demás te entiendan.
- Hablá despacio.
- Hablá fuerte, pero sin gritar.
- Decí una idea a la vez.
Hablar con respeto es cuidar las palabras.
Se usa: por favor, gracias, permiso, disculpe.
No se usa: apodos feos, gritos ni burlas.
Cuando algo no te gusta
A veces un compañero hace algo que te molesta. Te quita el lápiz. Te empuja. Se burla.
Vos tenés derecho a decirlo. Pero se dice bien.
No se hace así: pegar, gritar o insultar. Eso empeora todo.
Se hace así, con tres pasos:
- Decí qué pasó. «Me quitaste el lápiz.»
- Decí cómo te sentís. «No me gusta.»
- Pedí lo que querés. «Devolvelo, por favor.»
Si el otro sigue, buscá a la maestra. Pedir ayuda está bien.
Ejemplos resueltos
1. La maestra habla y yo quiero contar algo.
Paso 1: me quedo callado y escucho. Paso 2: levanto la mano. Paso 3: espero a que me dé la palabra.
2. Un compañero me dice un apodo feo.
Paso 1: le digo «me dijiste un apodo». Paso 2: le digo «no me gusta». Paso 3: le pido que me llame por mi nombre.
3. Mi hermano pequeño botó mis lápices.
Paso 1: pienso que él es más pequeño y no lo hizo por maldad. Paso 2: le digo con calma que eso no se hace. Paso 3: recojo los lápices y le pido ayuda.
Los errores que más se cobran
- Creer que escuchar es quedarse callado nada más. Pasa porque la maestra pide silencio. Pero se puede estar callado y no entender nada. Escuchar es poner atención.
- Pensar que decir lo que no te gusta es ser peleón. Pasa porque en la casa a veces se dice «no contestés». Decirlo con calma no es pelear. Es cuidarte.
- Contestar con un golpe cuando algo molesta. Pasa porque el enojo llega rápido. Pero el golpe no arregla nada y además lastima.
- Creer que todos tienen las mismas responsabilidades. Pasa porque uno mira al compañero y lo compara. Cada uno tiene las que van con su edad.
- Gritar para que le hagan caso. Pasa porque parece que el que grita más gana. En realidad, el que grita deja de ser escuchado.
Clave de análisis
Cuando algo te moleste, usá siempre los tres pasos: qué pasó, cómo me siento y qué pido. Y cuando otro hable, hacé lo contrario de hablar: mirar, callar y esperar. Si con eso no se arregla, pedí ayuda a un adulto.