El movimiento y la rapidez

Al terminar vas a poder reconocer las cuatro maneras en que la energía se deja ver, explicar por qué estar quieto o moverse depende del punto desde donde se mire, calcular la rapidez con la distancia y el tiempo, y decidir cuál de dos cuerpos va más rápido aunque los datos no vengan en las mismas unidades.

Las cuatro maneras en que la energía se deja ver

La energía no se ve. Lo que se ve son sus manifestaciones: los efectos por los que uno se da cuenta de que ahí hay energía. Son cuatro, y cada una se reconoce por el sentido con que se detecta.

manifestación cómo te das cuenta ejemplo
Movimiento algo cambia de lugar el agua del río bajando
Calor la temperatura sube el comal de la cocina
Luz los ojos ven el bombillo encendido
Sonido los oídos oyen la campana de la iglesia

Una misma energía se manifiesta de varias formas a la vez. Una moto encendida se mueve, se calienta y suena, y de noche además alumbra. Por eso una pregunta que diga «¿qué manifestaciones hay en esta escena?» casi nunca tiene una sola respuesta.

El campanario de la Iglesia El Carmen, declarada Patrimonio Nacional. El sonido de una campana como la que cuelga ahí es una de las cuatro formas en que se manifiesta la energía, junto con el movimiento, el calor y la luz. Fotografía de Flickr, LeRe Pics, licencia BY-SA.
El campanario de la Iglesia El Carmen, declarada Patrimonio Nacional. El sonido de una campana como la que cuelga ahí es una de las cuatro formas en que se manifiesta la energía, junto con el movimiento, el calor y la luz. Fotografía de Flickr, LeRe Pics, licencia BY-SA.

Moverse es cambiar de lugar respecto a algo

Un cuerpo está en movimiento cuando cambia de posición respecto a un punto de referencia. Sin punto de referencia, la pregunta no tiene respuesta.

Eso es lo que hace que el movimiento sea relativo. Si vas sentado en un bus, respecto al asiento estás quieto, pero respecto al poste de la parada vas a sesenta por hora. Las dos afirmaciones son correctas porque el punto de referencia es distinto. Cuando una pregunta parece contradictoria, casi siempre cambió el punto de referencia a mitad de camino.

De todo movimiento se miden tres cosas:

Rapidez: la distancia repartida entre el tiempo

La rapidez dice cuánta distancia se recorre en cada unidad de tiempo. Se calcula dividiendo:

rapidez = distancia ÷ tiempo

Que sea una división es todo lo que hay que entender, porque de ahí salen las dos comparaciones que el examen pide:

  1. Con el mismo tiempo, va más rápido el que recorre más distancia. Dos ciclistas pedalean una hora; el que avanzó treinta kilómetros va más rápido que el que avanzó veinte.
  2. Con la misma distancia, va más rápido el que tarda menos. Dos buses hacen el mismo trayecto; el que tardó dos horas va más rápido que el que tardó tres.

Cuando cambian las dos cosas a la vez, no queda otra que dividir. Y para poder comparar, las unidades tienen que coincidir: kilómetros por hora contra kilómetros por hora, metros por segundo contra metros por segundo.

Ejemplos resueltos

1. Un bus recorre 180 kilómetros en 3 horas. ¿Cuál es su rapidez? 180 ÷ 3 = 60 kilómetros por hora. La división reparte los 180 kilómetros entre las 3 horas: en cada hora avanzó 60.

2. Un carro hace 240 km en 4 horas y otro hace 200 km en 2 horas. ¿Cuál va más rápido? El primero: 240 ÷ 4 = 60 km/h. El segundo: 200 ÷ 2 = 100 km/h. Va más rápido el segundo, aunque recorrió menos distancia. Como cambiaron distancia y tiempo a la vez, mirar solo los kilómetros engaña.

3. Una persona sentada en el tren dice que el poste se mueve. Otra, parada en el andén, dice que el poste está quieto. ¿Quién tiene razón? Las dos. Respecto al vagón, el poste sí cambia de posición; respecto al andén, no. El movimiento es relativo al punto de referencia, y los dos puntos son válidos.

4. ¿Qué manifestaciones de la energía hay cuando se prende una fogata? Calor en el aire de alrededor, luz en la llama, sonido en el chisporroteo y movimiento en el humo que sube. Las cuatro a la vez, y todas salen de la misma combustión.

5. Dos motos salen juntas y llegan juntas al mismo destino, pero una fue por la ruta corta y la otra por la larga. ¿Cuál llevó más rapidez? La de la ruta larga: recorrió más distancia en el mismo tiempo, así que su división da un número mayor.

Los errores que más se cobran

  1. Comparar distancias sin mirar el tiempo. Recorrer más no es ir más rápido. La rapidez es una división, y una división depende de los dos números.
  2. Decir que un cuerpo está quieto sin decir respecto a qué. «Quieto» solo, sin punto de referencia, no es una afirmación completa.
  3. Confundir trayectoria con distancia. La trayectoria es la forma del camino —recta o curva—; la distancia es cuánto midió. Son dos preguntas distintas sobre el mismo recorrido.
  4. Dividir al revés. Tiempo entre distancia da otra cosa. La rapidez responde «¿cuánto avanza por cada hora?», y por eso la distancia va arriba.
  5. Comparar kilómetros por hora con metros por segundo. Los números no se pueden enfrentar hasta que las unidades sean las mismas.
  6. Creer que una escena tiene una sola manifestación de energía. Casi siempre hay varias juntas, y la pregunta suele pedir todas.

Clave de análisis

Las cuatro manifestaciones se reconstruyen preguntándote con qué te diste cuenta: si algo cambió de lugar, movimiento; si algo se calentó, calor; si lo viste, luz; si lo oíste, sonido. No hay una quinta escondida, y casi ninguna escena trae una sola.

Del movimiento hay dos ideas que sostienen todo lo demás. La primera es que moverse siempre es moverse respecto a algo: elegido el punto de referencia, la respuesta deja de ser ambigua. La segunda es que la rapidez es una división, y con eso solo ya se contestan las comparaciones sin hacer cuentas: mismo tiempo, gana el que hizo más distancia; misma distancia, gana el que tardó menos. Solo cuando cambian los dos números hay que dividir de verdad, y ahí lo único que falta es cuidar que las unidades coincidan.

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