El calor y sus tres formas de transmisión

Al terminar vas a poder distinguir el calor de la temperatura, decir hacia dónde viaja el calor y por qué nunca va al revés, reconocer si un caso es de conducción, convección o radiación, y explicar con eso por qué un termo mantiene el café caliente.

Calor no es lo mismo que temperatura

La temperatura es qué tan caliente está un cuerpo; se mide con termómetro y se dice en grados. El calor es otra cosa: es energía que se traslada de un cuerpo más caliente a uno más frío. La temperatura es un estado; el calor es un viaje.

El calor siempre va del cuerpo caliente al cuerpo frío, y se detiene cuando los dos quedan iguales. Nunca ocurre solo en la dirección contraria.

Eso corrige dos frases que se dicen mal todos los días. Una cobija no «da calor»: estorba la salida del que ya produce el cuerpo. Y el hielo no «pasa frío» al refresco: el refresco le pasa calor al hielo.

Las fuentes de calor son las cosas capaces de entregarlo: el Sol, la principal del planeta; el fuego de cualquier combustión, de la cocina de leña al motor de un carro; la electricidad al pasar por una resistencia, como en la plancha; el roce entre dos superficies; y el interior de la Tierra, el que aprovechan las plantas geotérmicas de Guanacaste.

Las tres formas de transmisión, separadas por una sola pregunta

La pregunta que las separa es ¿qué es lo que viaja?

forma qué viaja dónde ocurre ejemplo
Conducción el calor, de partícula a partícula sólidos, con contacto la cuchara que se calienta en la olla
Convección el material caliente completo líquidos y gases el agua que hierve y da vueltas
Radiación ondas, sin necesidad de materia también en el vacío el Sol calentando el techo

En la conducción nada se traslada de lugar: el mango de la cuchara se calienta sin moverse, porque cada parte le pasa la agitación a la siguiente. Necesita contacto y funciona bien en metales.

En la convección sí se traslada materia. El agua del fondo de la olla se calienta, se vuelve más liviana, sube, se enfría arriba y baja otra vez. Ese mismo giro es el que produce la brisa que entra del mar en la tarde, y el que hace que el segundo piso de una casa sea más caliente que el primero.

En la radiación no hace falta ningún material. Por eso el calor del Sol atraviesa el espacio vacío y llega hasta acá, y por eso una fogata te calienta la cara sin tocarte.

Una olla de metal con agua sobre una hornilla. El calor pasa por conducción: viaja de partícula en partícula a través del metal de la olla hasta llegar al agua, sin que nada se traslade de un lugar a otro como en la convección. Fotografía de Flickr, Wonderlane, licencia BY.
Una olla de metal con agua sobre una hornilla. El calor pasa por conducción: viaja de partícula en partícula a través del metal de la olla hasta llegar al agua, sin que nada se traslade de un lugar a otro como en la convección. Fotografía de Flickr, Wonderlane, licencia BY.

Ejemplos resueltos

1. La lámina de zinc del techo quema al mediodía. ¿Cómo llegó el calor del Sol y cómo se calienta el cuarto de abajo? Del Sol al zinc, por radiación: cruzó el espacio sin material. Del zinc al aire pegado a él y de ahí al resto del cuarto, por conducción primero y convección después.

2. ¿Por qué el mango de una olla suele ser de plástico o de madera? Porque esos materiales conducen mal el calor. La olla de metal lo pasa rápido de partícula a partícula; el plástico lo frena, y la mano no se quema.

3. Un termo mantiene el café caliente por horas. ¿Qué está bloqueando? Las tres. La pared doble con vacío corta la conducción y la convección, porque sin material no hay quién pase el calor ni quién se traslade; el interior brillante refleja la radiación.

4. «Cerrá la puerta que se mete el frío.» ¿Es correcto desde la física? No del todo. El frío no se mete: el calor se sale. Lo que entra es aire a menor temperatura, y lo que ocurre es que el calor del cuarto viaja hacia afuera, que es lo más frío.

5. En una olla de frijoles sin tapa, ¿por qué el agua de arriba también hierve si el fuego está abajo? Por convección: el agua caliente del fondo sube y la fría baja, de manera que todo el contenido circula. No es que el calor haya atravesado el agua quieta.

Los errores que más se cobran

  1. Usar «calor» y «temperatura» como sinónimos. Uno es energía que se traslada; la otra es un estado que se mide. La pregunta suele apuntar justo a esa diferencia.
  2. Decir que el frío se transmite. No existe transmisión de frío: lo único que viaja es calor, y siempre hacia lo más frío. El frío es la ausencia, no un viajero.
  3. Llamar conducción a todo. Si el material mismo se desplaza —agua que circula, aire que sube—, es convección. La conducción deja todo en su sitio.
  4. Creer que la radiación necesita aire. Es la única que funciona en el vacío, y por eso el calor del Sol llega hasta el planeta.
  5. Pensar que un buen aislante «guarda» calor. Lo que hace es demorar la salida. Con suficiente tiempo, el café del termo igual se enfría.
  6. Olvidar que el roce es fuente de calor. No hace falta fuego: dos superficies que se frotan suben de temperatura, y ese es el mismo motivo por el que se calientan los frenos.

Clave de análisis

Lo primero que hay que tener firme es la dirección: el calor siempre baja de lo caliente a lo frío y se detiene cuando ambos se igualan. Con esa sola idea se corrigen casi todas las frases mal dichas del día a día, porque casi todas invierten el viaje o inventan un frío que se traslada.

Y las tres formas no son una lista de nombres, sino tres respuestas a ¿qué viaja? Si viaja la agitación entre partículas que se quedan en su lugar, hay contacto y es conducción. Si viaja el material entero, subiendo caliente y bajando frío, es convección, y por eso solo aparece en líquidos y gases. Y si no hace falta material, es radiación. Con esa pregunta se clasifica cualquier caso nuevo.

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