El ojo y el oído: por dónde entran la luz y el sonido

Al terminar vas a poder nombrar las partes del ojo y del oído con lo que hace cada una, explicar por qué sin luz no hay visión y sin material no hay sonido, y decir en qué parte se rompe la cadena cuando alguien no ve o no oye bien.

Dos órganos con el mismo oficio

La luz y el sonido son manifestaciones de la energía. Viajan, chocan con las cosas y llegan hasta nosotros. Pero llegar no es suficiente: hace falta un órgano que reciba esa energía y la convierta en una señal que el cerebro entienda.

Eso hacen el ojo y el oído, y por eso se estudian juntos aunque reciban cosas distintas.

Ningún órgano de los sentidos «ve» ni «oye»: los dos transforman. El ojo transforma luz en señal nerviosa; el oído transforma vibración en señal nerviosa. Quien ve y quien oye es el cerebro.

De ahí sale la cadena que hay que tener siempre en la cabeza, porque explica todo lo demás:

fuente → viaje de la energía → órgano que la recibe → nervio → cerebro.

El ojo: la luz entra, se enfoca y se convierte

La luz no sale de los objetos: rebota en ellos. Por eso en un cuarto totalmente oscuro no se ve nada, aunque los objetos sigan ahí y los ojos estén sanos.

Las partes, en el orden en que la luz las atraviesa:

Parte Qué hace Cómo acordarse
Córnea capa transparente del frente; deja pasar la luz y empieza a enfocarla es la ventana
Iris parte de color; abre y cierra la pupila es la cortina
Pupila el hueco por donde entra la luz es la puerta
Cristalino lente que enfoca según la distancia es el lente
Retina pared del fondo; recibe la imagen y la convierte en señal es la pantalla
Nervio óptico lleva la señal al cerebro es el cable

Por qué la pupila cambia de tamaño. Con mucha luz se cierra para que no entre de más; con poca luz se abre para aprovechar la que hay. Es una respuesta automática, y se ve a simple vista si alguien pasa de la sombra al sol.

Los colores. Un objeto se ve rojo porque refleja la luz roja y absorbe las demás. Lo blanco refleja casi todo; lo negro absorbe casi todo, y por eso se calienta más al sol.

Primer plano de un ojo humano. El anillo de color es el iris y el círculo negro del centro es la pupila, que no es una pieza sino el hueco que el iris abre y cierra. Acá está pequeña porque había bastante luz; en la penumbra el mismo iris la abre para aprovechar la poca que hay. Imagen de Flickr, Ivan Radic, licencia CC BY.
Primer plano de un ojo humano. El anillo de color es el iris y el círculo negro del centro es la pupila, que no es una pieza sino el hueco que el iris abre y cierra. Acá está pequeña porque había bastante luz; en la penumbra el mismo iris la abre para aprovechar la poca que hay. Imagen de Flickr, Ivan Radic, licencia CC BY.

El oído: la vibración entra y se vuelve señal

El sonido es una vibración que necesita un material para viajar: aire, agua, madera, metal. En el vacío no hay sonido, porque no hay nada que vibre.

El oído tiene tres partes y cada una hace un trabajo distinto:

Parte Qué contiene Qué hace
Oído externo pabellón (oreja) y conducto auditivo recoge el sonido y lo lleva adentro
Oído medio tímpano y los huesecillos: martillo, yunque y estribo el tímpano vibra y los huesecillos amplifican la vibración
Oído interno caracol o cóclea, y nervio auditivo convierte la vibración en señal y la manda al cerebro

El oído interno hace algo más: ahí están los conductos que mantienen el equilibrio. Por eso una infección de oído puede dar mareo, aunque el problema parezca solo de audición.

El ruido daña. Un sonido muy fuerte y sostenido maltrata las estructuras del oído interno, y ese daño no se repara. Por eso se recomienda bajar el volumen de los audífonos y usar protección en talleres y conciertos.

Dónde se rompe la cadena

Pensar en cadena sirve para explicar los problemas:

Ejemplos resueltos

1. Una persona entra de golpe a un cuarto oscuro y al principio no ve nada; a los minutos empieza a distinguir. ¿Qué pasó? La pupila se abrió para dejar entrar más luz. El iris la controla, y el ajuste toma unos minutos.

2. ¿Por qué en una película no debería oírse una explosión en el espacio? Porque el sonido necesita un material para viajar y en el vacío no lo hay. La luz sí llega, porque no necesita medio.

3. Alguien ve borroso de lejos y mejora con anteojos. ¿En cuál parte de la cadena está el problema? En el enfoque: cristalino y córnea. La retina y el nervio están bien, porque la señal sí llega al cerebro.

4. Ordená el camino del sonido: caracol, tímpano, pabellón, nervio auditivo, huesecillos. Pabellón → tímpano → huesecillos (martillo, yunque, estribo) → caracol → nervio auditivo. De afuera hacia adentro, siempre.

5. Una camiseta negra al sol se siente más caliente que una blanca. ¿Qué tiene que ver con la visión? Se ve negra porque absorbe casi toda la luz en vez de reflejarla, y esa energía absorbida se vuelve calor. El color que vemos es justamente la luz que el objeto no absorbió.

Los errores que más se cobran

  1. Decir que el ojo ve. El ojo recibe y transforma; el que interpreta es el cerebro. Sin nervio óptico no hay visión, aunque el ojo esté perfecto.
  2. Creer que los objetos emiten luz. Salvo las fuentes —sol, foco, fuego—, los objetos reflejan. Por eso sin luz no se ve nada.
  3. Confundir pupila con iris. El iris es la parte de color y es quien manda; la pupila es el hueco negro que el iris abre y cierra.
  4. Poner el tímpano en el oído interno. El tímpano está en el límite con el oído medio, junto a los huesecillos. En el interno está el caracol.
  5. Creer que el sonido viaja mejor en el vacío que en el aire. Es al revés: en el vacío no viaja, y en sólidos como el metal viaja más rápido que en el aire.
  6. Pensar que el daño por ruido se cura. Las estructuras del oído interno no se regeneran; por eso la protección es prevención, no tratamiento.

Clave de análisis

Los dos órganos se reconstruyen con la misma cadena: fuente, viaje, órgano, nervio, cerebro. Si la tenés, no hace falta una lista suelta de partes: basta con seguir el camino de la energía y preguntarse qué haría falta en cada tramo.

En el ojo, la luz entra por una ventana (córnea), pasa por una puerta que una cortina regula (pupila e iris), se enfoca con un lente (cristalino), se proyecta en una pantalla (retina) y sale por un cable (nervio óptico). En el oído, el sonido se recoge afuera, se amplifica en el medio con el tímpano y los huesecillos, y se convierte en el interno, en el caracol, para salir por el nervio auditivo.

Y guardá la diferencia que separa a las dos energías, porque es materia de examen: la luz viaja en el vacío y el sonido no. Esa sola frase explica por qué en el espacio hay imágenes y no hay ruido.

ExamenesCR es un proyecto costarricense independiente. No es oficial ni está afiliado al MEP. Consultas: soporte@examenescr.com