Los conectores y lo que anuncian
Al terminar vas a poder decir qué relación amarra dos enunciados de un párrafo, reconocer el conector que la anuncia antes de terminar de leer la oración, y usar esa relación para contestar preguntas de causa y de efecto.
Un párrafo no es una pila de oraciones
Dentro de un párrafo, cada enunciado está amarrado al anterior. Lo que amarra es la relación, y lo que la anuncia son los conectores: esas palabras cortas que no aportan datos pero dicen qué viene.
La tabla oficial le dedica una evidencia a esto en dos afirmaciones distintas, con la misma redacción: identificar las relaciones entre las ideas o enunciados de los párrafos de un texto no literario. Aparece en la afirmación de causa y en la de efecto, que juntas valen 14 ítems oficiales.
El conector es una señal de tránsito. No lleva la carga del texto, pero te dice si lo que sigue suma, se opone, explica el porqué o cuenta el resultado.

Las seis relaciones que aparecen
Cada relación tiene su pregunta. Si aprendés la pregunta, reconocés la relación aunque el conector sea uno que nunca viste.
| Relación | Pregunta que contesta | Conectores que la anuncian |
|---|---|---|
| Causa | ¿por qué pasó? | porque, ya que, debido a, puesto que, gracias a |
| Efecto | ¿qué trajo? | por eso, entonces, así que, en consecuencia, de modo que |
| Adición | ¿qué más? | además, también, asimismo, igualmente |
| Contraste | ¿qué se le opone? | pero, sin embargo, aunque, en cambio, no obstante |
| Ejemplificación | ¿cómo se ve eso? | por ejemplo, como, tal es el caso de |
| Secuencia | ¿y después? | primero, luego, después, finalmente, mientras tanto |
Fijate en el par más importante para la prueba. Causa y efecto son la misma relación mirada desde dos puntos. «Llovió mucho, por eso se cayó el puente» y «El puente se cayó porque llovió mucho» dicen lo mismo; lo que cambia es cuál mitad va adelante. Por eso conviene ubicar siempre el hecho primero y preguntar: ¿el conector me manda para atrás o para adelante?
- Los conectores de causa mandan hacia atrás: lo que sigue es el motivo.
- Los conectores de efecto mandan hacia adelante: lo que sigue es la consecuencia.
El conector que más engaña: «aunque»
El contraste es donde más puntos se pierden, porque invierte lo que uno esperaba. Si un texto dice «Aunque llovió toda la semana, la cosecha se salvó», el dato que importa es que la cosecha se salvó. La parte con «aunque» es lo que no alcanzó a impedirlo.
Regla práctica: con «aunque», «pero» y «sin embargo», la idea que manda es la que va del lado sin conector. El lector apurado se queda con la lluvia y contesta que la cosecha se perdió.
Cuando no hay conector
A veces la relación está y el conector no. «Se fue la luz. Los chiquitos se durmieron temprano.» Nadie escribió «por eso», y sin embargo la relación de efecto está.
Ahí se usa la prueba de meterlo: probá poner el conector de cada relación entre los dos enunciados y quedate con el que no suena forzado. Si «por eso» calza, era efecto. Si calza «además», era adición. Es un truco corto y resuelve la mayoría de los casos donde la prueba quita la señal a propósito.
Ejemplos resueltos
1. «La carretera se cerró tres días. Por eso los camiones de leche llegaron tarde a la planta.» ¿Qué relación y cuál es el hecho? Efecto. El hecho es el cierre de la carretera; el conector manda hacia adelante y lo que sigue es la consecuencia: los camiones llegaron tarde.
2. «Los camiones de leche llegaron tarde a la planta debido a que la carretera se cerró tres días.» ¿Qué cambió? El orden, no la relación. Ahora el conector manda hacia atrás y anuncia la causa. La pareja de hechos es la misma del ejemplo 1.
3. «El proyecto no se aprobó. Sin embargo, el comité siguió reuniéndose todos los martes.» ¿Qué idea manda? La segunda: el comité siguió reuniéndose. El contraste presenta algo que ocurre a pesar de lo anterior, y lo que ocurre es lo que el texto quiere destacar.
4. «En la feria del agricultor se consiguen frutas de temporada. Por ejemplo, en mayo hay mangos y en setiembre, guanábanas.» ¿Qué relación? Ejemplificación. La segunda oración no agrega una idea nueva: muestra la primera con casos. En una pregunta de idea fundamental, esta segunda parte es información complementaria.
5. «Se fue la luz en todo el barrio. La pulpería cerró antes de las seis.» No hay conector. ¿Qué relación es? Efecto. Probá meter «por eso» y calza; probá «sin embargo» y no calza. El apagón es la causa y el cierre temprano es la consecuencia.
Los errores que más se cobran
- Tomar el conector por el dato. El conector no informa nada por sí solo: anuncia. Subrayar «además» y perder de vista qué se agregó deja el ítem sin contestar.
- Invertir causa y efecto. Es el error más frecuente en las afirmaciones 3 y 4. Se corrige con una sola pregunta: ¿este conector me manda hacia atrás o hacia adelante?
- Quedarse con la parte del «aunque». Con los conectores de contraste, la idea que manda es la otra.
- Creer que sin conector no hay relación. Muchos párrafos amarran por sentido, sin señal. Ahí se usa la prueba de meter el conector.
- Confundir secuencia con causa. Que algo venga después no significa que venga por causa de lo anterior. «Primero llovió, luego se fue la luz» es secuencia; hace falta que el texto sostenga el vínculo para que sea causa.
- Confundir ejemplificación con idea nueva. El ejemplo repite la idea anterior en pequeño. Tratarlo como idea aparte rompe la cuenta de ideas fundamentales y complementarias.
Clave de análisis
Esta lección se reconstruye con una pregunta por relación, y esas preguntas son las mismas que usa la prueba: ¿por qué pasó? (causa), ¿qué trajo? (efecto), ¿qué más? (adición), ¿qué se le opone? (contraste), ¿cómo se ve eso? (ejemplificación), ¿y después? (secuencia). Si la pregunta te calza con lo que hay entre los dos enunciados, esa es la relación, aunque no reconozcas el conector.
Y guardá las dos herramientas de emergencia. La primera es la dirección: los conectores de causa mandan hacia atrás y los de efecto hacia adelante, así que ubicar el hecho y mirar hacia dónde apunta el conector resuelve el par que más pesa en la prueba. La segunda es la prueba de meterlo: cuando no hay conector, probá candidatos hasta que uno calce sin forzar. Con esas dos, las relaciones de un párrafo se leen sin depender de una lista.