Cómo se arma un párrafo y cómo se amarra con el siguiente
Al terminar vas a poder reconocer la estructura interna de un párrafo, amarrar un párrafo con el siguiente, y revisar un texto propio o ajeno en sus dos condiciones: coherencia y cohesión.
La estructura del párrafo
Un párrafo desarrolla una idea. Adentro tiene tres piezas, y no siempre en el mismo orden.
| Pieza | Qué hace |
|---|---|
| Oración temática | enuncia la idea del párrafo |
| Oraciones de desarrollo | explican, ejemplifican, dan datos o causas |
| Oración de cierre | recapitula o abre al párrafo siguiente |
La oración temática puede ir en tres lugares, y cada uno tiene su efecto:
- Al inicio (deductivo): se anuncia y después se sostiene. Es el más claro y el más usado en textos que explican.
- Al final (inductivo): se dan los datos y se concluye. Convence más, porque el lector llega solo a la conclusión.
- En el medio: se entra con un caso, se dice la idea y se amplía.

Cuánto mide un párrafo
No hay número fijo, pero hay dos señales de alarma:
- Un párrafo de una sola oración casi siempre es una idea sin desarrollar, salvo que sea un cierre buscado.
- Un párrafo de veinte líneas casi siempre trae dos ideas. Si al leerlo encontrás dos oraciones temáticas, hay que partirlo.
La relación entre párrafos
Cada párrafo nuevo tiene que decirle al lector qué relación tiene con el anterior. Eso se hace de tres maneras, y conviene combinarlas:
1. Con un conector al inicio.
| Relación | Conectores de párrafo |
|---|---|
| Suma | además, por otra parte, asimismo, también |
| Contraste | sin embargo, no obstante, en cambio, ahora bien |
| Causa | esto se debe a, la razón es que |
| Consecuencia | por eso, en consecuencia, por lo tanto, así |
| Orden | en primer lugar, luego, finalmente |
| Ejemplo | por ejemplo, un caso claro es |
| Cierre | en resumen, en conclusión, para terminar |
2. Retomando una palabra del párrafo anterior. Si el anterior terminó hablando del costo, el nuevo puede empezar «Ese costo se puede reducir si…».
3. Con una pregunta. «¿De dónde sale entonces la plata?» El párrafo siguiente contesta. Funciona, pero se gasta rápido: una o dos por texto.
Coherencia y cohesión: dos revisiones distintas
- Coherencia es de sentido: todo apunta al mismo tema, el orden se puede seguir, no hay contradicciones y no falta información necesaria.
- Cohesión es de amarre: conectores, pronombres, sinónimos y repeticiones controladas que enganchan las partes.
Se pueden separar porque fallan por separado.
Cohesión sin coherencia: El puente está malo. Además, mi tía vive en Limón. Sin embargo, el arroz con leche lleva canela. Hay conectores pero no hay tema.
Coherencia sin cohesión: El puente está malo. El puente tiene tres tablas quebradas. El puente lo cruzan ciento veinte estudiantes. El puente no se ha reparado. Hay tema, pero nada amarra y todo se repite.
Las herramientas de la cohesión
| Herramienta | Ejemplo |
|---|---|
| Conectores | El puente tiene tres tablas quebradas; por eso el paso es peligroso. |
| Pronombres | El puente está malo. Lo cruzan ciento veinte estudiantes. |
| Sinónimos y palabras del campo | el puente… la estructura… el paso… |
| Elipsis (omitir lo que se sobreentiende) | Unos cruzan por el puente; otros, por la quebrada. |
| Repetición intencionada | repetir a propósito para insistir, no por descuido |
Exactitud, concisión y ortografía
Tres exigencias finales que se revisan al cierre:
- Exactitud: que lo que se dice sea verdad y esté bien dicho. Un dato mal copiado tumba el texto entero.
- Concisión: decir lo mismo con menos. «Debido al hecho de que» es «porque». «En el día de hoy» es «hoy».
- Ortografía: literal (las letras), acentual (las tildes) y puntual (los signos). No es adorno: una coma mal puesta cambia el sentido.
Vamos a comer, niños. / Vamos a comer niños.
Ejemplos resueltos
1. ¿Dónde está la oración temática? «Se atrasó el bus. Llovió toda la mañana. La entrada quedó inundada. Por todo eso, el acto cívico se pospuso.» Al final: el acto se pospuso. Es un párrafo inductivo: da las causas y cierra con la idea. El conector por todo eso la anuncia.
2. Amarrá estos dos párrafos: uno termina diciendo que la reparación cuesta ochocientos mil colones; el siguiente habla de que la asociación de desarrollo tiene fondos. «Ese monto está al alcance de la comunidad: la asociación de desarrollo…» Se retoma la palabra del párrafo anterior (ese monto) y se anuncia la relación. Sin ese enganche, el lector no sabe por qué ahora se habla de la asociación.
3. Mejorá la cohesión: «Doña Lidia siembra culantro. Doña Lidia vende en la feria. Doña Lidia empieza a las cuatro.» «Doña Lidia siembra culantro y lo vende en la feria, donde empieza a acomodar desde las cuatro de la mañana.» Se usaron un pronombre, una conjunción y un relativo. Tres oraciones repetitivas quedaron en una.
4. Un párrafo tiene veintidós líneas y dos oraciones temáticas. ¿Qué hacés? Partirlo en dos, uno por idea, y poner un conector al inicio del segundo que marque la relación. Dos oraciones temáticas en un párrafo siempre significan que hay dos párrafos adentro.
5. Hacé concisa: «Debido al hecho de que llovió de manera abundante, se procedió a la suspensión de las actividades». «Como llovió mucho, se suspendieron las actividades.» De catorce palabras a ocho, sin perder nada. Las fórmulas largas no hacen el texto más serio: lo hacen más lento.
Los errores que más se cobran
- Confundir coherencia con cohesión. Se usan como sinónimos porque suenan parecido. Una es de sentido y la otra de amarre, y se revisan en pasadas distintas.
- Poner conectores sin relación real. Se escribe sin embargo porque suena a texto formal. Si no hay contraste, el conector dice algo que el texto no dice.
- Escribir párrafos de una sola oración, uno tras otro. Queda un texto picado, como lista. Cada idea necesita desarrollo: una oración que la enuncie y dos o tres que la sostengan.
- Repetir el sujeto en cada oración. Es el fallo de cohesión más común, y viene del miedo a que no se entienda quién hace qué. Los pronombres existen justamente para eso.
- Revisarlo todo en una sola pasada. El ojo no puede vigilar tema, amarre y tildes al mismo tiempo. Tres pasadas cortas encuentran más que una larga.
- Cambiar de párrafo sin avisar. Un párrafo nuevo que arranca de golpe obliga al lector a adivinar si el texto sigue, cambia o se opone. El conector o la palabra retomada resuelven eso en cuatro palabras.
Clave de análisis
En cada párrafo, ubicá la oración temática: si no la encontrás, o el párrafo no tiene idea o tiene dos. Y al pasar de un párrafo a otro, exigite una de tres: un conector, una palabra retomada o una pregunta.