LecciónEspañol · Sexto grado

Comunicación oral

Qué quiso decir el que habló

Al terminar vas a poder escuchar un discurso y decir cuál es su intención, qué función del lenguaje domina, cuáles son sus ideas principales y en qué momento cambia de tema, además de leer los códigos no verbales del que habla.

Ya lo sé: ir al ejercicio ↓
Quien habla frente a un micrófono no solo dice palabras: el tono, la pausa y el gesto cambian lo que el público entiende. Interpretar lo escuchado es leer también esos códigos que no son palabras. Foto: 褒忠國中 雲端網, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.
Quien habla frente a un micrófono no solo dice palabras: el tono, la pausa y el gesto cambian lo que el público entiende. Interpretar lo escuchado es leer también esos códigos que no son palabras. Foto: 褒忠國中 雲端網, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Entender

Escuchar es interpretar

Entre lo que alguien dice y lo que vos entendés hay un trabajo, y ese trabajo se puede hacer bien o mal. Escuchar bien significa reconstruir cuatro cosas: qué dijo, para qué lo dijo, cómo lo organizó y qué mostró sin decirlo.

La intención, el tono y el propósito

  • Intención: qué busca lograr quien habla.
  • Tono: con qué actitud lo dice. Serio, irónico, alarmista, cercano, solemne, burlón.
  • Propósito comunicativo: el efecto que busca en vos.

El tono es el que más trabaja y el que menos se nota. La misma información dicha en tono alarmista y en tono neutro produce dos reacciones distintas. Las señales del tono son la velocidad, el volumen, las palabras que valoran (caos, tragedia, milagro, escandaloso) y la música de fondo, si hay.

La ironía merece su propio renglón: es decir lo contrario de lo que se piensa, esperando que el otro lo note. «Qué puntual llegaste» a alguien que llegó una hora tarde. Lo que la delata es el contraste entre lo dicho y la situación, más la entonación.

Las funciones del lenguaje

Según para qué se usa el lenguaje en cada mensaje:

FunciónSe centra enCómo suenaEjemplo
Referencialel hechotercera persona, datos, fuentesEl sismo fue de 5,2 grados.
Apelativael receptorimperativos, preguntas, vocativosLlamá ahora.
Expresivael emisorprimera persona, exclamaciones¡No lo puedo creer!
Poéticael mensaje mismorima, repetición, juegos de palabrasDel tingo al tango.
Fáticael canalcomprobaciones¿Aló? ¿Me escuchan?
Metalingüísticael códigose habla del idioma«Haber» y «a ver» no son lo mismo.

Casi ningún mensaje tiene una sola función. Lo que se pide es reconocer cuál domina y cuáles la acompañan. En un anuncio con musiquita, testimonios y un «llamá ya», domina la apelativa y las otras dos están a su servicio.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

Las ideas principales y las accesorias

En un discurso oral, lo principal no viene subrayado. Hay que reconstruirlo mientras se escucha.

Señales que marcan lo principal:

  • Anuncios: «lo más importante es…», «en resumen…», «hay tres razones…».
  • Repetición: lo que se repite dos o tres veces, importa.
  • Énfasis de voz: más volumen, pausa antes, velocidad más lenta.
  • Posición: lo que abre y lo que cierra.

Señales de lo accesorio: los ejemplos, las anécdotas, las cifras de apoyo y los chistes. Ayudan a entender y a mantener la atención, pero si se quitan, el discurso sigue en pie.

Los cambios de tema

Un discurso largo pasa por varios temas, y reconocer el momento del cambio es lo que permite tomar apuntes ordenados.

Las marcas del cambio son de tres tipos:

Tipo de marcaEjemplos
Verbal«pasemos ahora a…», «otro asunto es…», «por otra parte», «dejando eso de lado»
De vozuna pausa más larga, un cambio de tono, bajar y volver a subir
Corporalcambiar de posición, dar un paso, cambiar la diapositiva

Quien no reconoce el cambio termina con apuntes donde todo parece del mismo tema, y después no puede reconstruir nada.

La estructura y la organización del discurso

Un discurso bien armado se deja seguir. Lo que hay que reconstruir al escuchar es:

  1. La apertura: ¿anunció de qué iba a hablar?
  2. El cuerpo: ¿cuántas partes tuvo y cuáles?
  3. Los enlaces: ¿cómo pasó de una parte a otra?
  4. El cierre: ¿recapituló? ¿qué pidió o propuso al final?

Si al terminar no podés contestar esas cuatro, o el discurso estaba mal armado o no lo estabas siguiendo. Las dos cosas se pueden decir, y las dos son información útil.

Los códigos no verbales

Quien habla comunica también sin palabras, y muchas veces esa parte contradice la otra.

CódigoQué transmite
Miradaseguridad, evasión, a quién se dirige de verdad
Gesticulaciónénfasis; manos escondidas suelen leerse como inseguridad
Posturaapertura o cierre; brazos cruzados marcan distancia
Distanciacercanía o formalidad
Silenciosénfasis, duda o incomodidad
Apariencia y contextoel registro que se quiere dar: traje y escritorio dicen formalidad

Cuando lo verbal y lo no verbal se contradicen, el que escucha suele creerle a lo no verbal. Alguien que dice «estoy muy contento» mirando al piso y con voz plana no convence a nadie, y esa contradicción es información: dice que algo más está pasando.

Ver

Ejemplos resueltos

1. Un discurso empieza: «Voy a hablarles de tres cosas: qué está pasando con el agua, por qué está pasando y qué podemos hacer». ¿Qué te dio esa apertura? La estructura completa: tres partes, en orden problema-causa-solución. Con eso podés organizar los apuntes en tres bloques antes de que empiece el desarrollo.

2. «Nuevamente, el caos se apoderó del centro.» ¿Qué hace «caos» y qué función domina? Marca el tono alarmista. El hecho podría darse sin esa palabra. Domina la función expresiva o apelativa más que la referencial, porque la palabra valora en lugar de informar.

3. Alguien dice «qué bien te quedó» mirando de reojo y con media sonrisa, ante un trabajo mal hecho. ¿Qué se interpreta? Ironía: lo dicho contradice la situación, y la entonación y el gesto lo confirman. Interpretarlo literalmente es perder el mensaje entero.

4. En una charla, el expositor dice «por otra parte» y da un paso hacia el otro lado. ¿Qué está señalando? Un cambio de tema, marcado por dos vías a la vez: verbal y corporal. Es el momento de abrir un bloque nuevo en los apuntes.

5. Un mensaje de campaña dice: «Cuidemos el agua. Cerrá la llave. Está en tus manos.» ¿Función dominante? Apelativa: busca que el receptor haga algo. Los imperativos y la apelación directa a vos lo delatan. Hay algo de poética en «está en tus manos», pero está al servicio de la apelación.

6. Al terminar una exposición no podés decir cuántas partes tuvo. ¿Qué concluís? Una de dos: o el discurso no estaba organizado (no hubo apertura ni enlaces) o no lo seguiste. Las dos son observaciones legítimas, y conviene distinguirlas revisando si hubo marcas de cambio de tema.

Probar3 preguntas con respuesta y explicación

Preguntas de práctica del tema

Tres preguntas de Español del tema Comunicación oral, para repasar después de «Qué quiso decir el que habló», con las cuatro opciones, la respuesta correcta y la explicación. Probá contestarlas antes de abrir la respuesta.

PREGUNTA 1

Leé este fragmento de una charla escolar:

«Buenos días. Hoy quiero hablarles del ahorro de agua en la escuela. El año pasado gastamos casi el doble que hace cinco años, y buena parte de ese gasto se va por las llaves que quedan goteando en los lavamanos. Una llave que gotea puede perder veinte litros al día, y en el edificio hay once. Ahora bien, veamos qué pasa con la electricidad. Las luces del pasillo quedan encendidas todas las noches, fines de semana incluidos, y nadie las apaga».

¿Qué señala la expresión «Ahora bien» en ese fragmento?

  • A. El cierre definitivo de la charla que estaba desarrollando ante el público
  • B. Una contradicción con todo lo que él mismo había sostenido hasta ese punto
  • C. Un cambio de tema dentro del mismo discurso, anunciado con un conector
  • D. Una repetición de la idea anterior formulada con otras palabras distintas
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción C.

«Ahora bien» más un asunto nuevo marcan un cambio de tema. No cierra la charla, no contradice lo dicho y no repite nada.

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PREGUNTA 2

¿Qué diferencia hay entre describir una obra e inferir a partir de ella?

  • A. Describir es hablar en voz alta e inferir es anotar las ideas en el cuaderno de clase
  • B. Describir es decir lo que se ve; inferir es concluir algo que la obra sugiere sin mostrarlo
  • C. Describir lo hace el grupo completo e inferir lo hace únicamente quien dirige la actividad
  • D. Describir es una tarea fácil e inferir es la misma tarea hecha con más palabras difíciles
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción B.

La diferencia está en el salto: de lo visible a lo que se concluye. No depende del canal, ni de quién lo haga, ni del vocabulario empleado.

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PREGUNTA 3

¿Cuál de estos es un elemento lingüístico de la exposición oral?

  • A. La postura del cuerpo mientras se está hablando frente al público
  • B. La distancia a la que el expositor se coloca respecto de los oyentes
  • C. El contacto visual que el expositor mantiene con las personas sentadas al fondo
  • D. La selección de las palabras y la construcción de las oraciones que se dicen
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción D.

Lo lingüístico es la lengua misma: palabras y oraciones. La postura, la distancia y la mirada son elementos paralingüísticos.

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Los errores que más se cobran

  1. Tomar el tono por el hecho. Si la voz suena alarmada, se concluye que la situación es grave. El tono lo decide quien habla; el hecho es otra cosa.
  2. Contestar «apelativa» y cerrar. Casi todo mensaje público tiene algo de apelativo. Lo que muestra comprensión es nombrar la que domina y las que la acompañan.
  3. Leer la ironía al pie de la letra. Pasa cuando no se atiende al contraste entre lo dicho y la situación. La ironía siempre necesita contexto para reconocerse.
  4. Anotar todo lo que se oye. Quien escribe sin seleccionar no escucha: transcribe. Los apuntes útiles llevan la idea principal de cada bloque y una marca donde el tema cambió.
  5. Quedarse con el ejemplo y no con la idea. El ejemplo es lo más concreto y lo más fácil de recordar, y por eso desplaza a la idea que venía a ilustrar.
  6. Ignorar la contradicción entre palabras y cuerpo. Es justamente donde está lo más interesante de un discurso, y se pasa por alto porque uno se concentra solo en lo que se dice.

Cómo acompañar en casa

Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.

Al terminar, el estudiante tiene que poder: decir cuál es la intención de un discurso.

Tres preguntas para hacerle

  1. Si la voz suena alarmada, ¿la situación es grave? → No necesariamente: el tono no es el hecho
  2. ¿Cómo se sabe la intención? → Por lo que dice y para qué lo dice
  3. ¿Qué función del lenguaje domina en un anuncio? → La apelativa: busca convencer

Si se traba. Si toma el tono por el hecho, pregúntele qué datos da ese discurso además del tono.

Cinco minutos en la casa. Escuchen un anuncio y que separe lo que afirma de cómo lo dice.

Clave de análisis

Mientras escuchás, sostené tres preguntas: ¿qué quiere de mí?, ¿cuántas partes lleva y en cuál va? y ¿lo que hace coincide con lo que dice? Con esas tres, cualquier discurso queda reconstruido.

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Escuchar es interpretar

Entre lo que alguien dice y lo que vos entendés hay un trabajo, y ese trabajo se puede hacer bien o mal. Escuchar bien significa reconstruir cuatro cosas: qué dijo, para qué lo dijo, cómo lo organizó y qué mostró sin decirlo.

La intención, el tono y el propósito

  • Intención: qué busca lograr quien habla.
  • Tono: con qué actitud lo dice. Serio, irónico, alarmista, cercano, solemne, burlón.
  • Propósito comunicativo: el efecto que busca en vos.

El tono es el que más trabaja y el que menos se nota. La misma información dicha en tono alarmista y en tono neutro produce dos reacciones distintas. Las señales del tono son la velocidad, el volumen, las palabras que valoran (caos, tragedia, milagro, escandaloso) y la música de fondo, si hay.

La ironía merece su propio renglón: es decir lo contrario de lo que se piensa, esperando que el otro lo note. «Qué puntual llegaste» a alguien que llegó una hora tarde. Lo que la delata es el contraste entre lo dicho y la situación, más la entonación.

Las funciones del lenguaje

Según para qué se usa el lenguaje en cada mensaje:

FunciónSe centra enCómo suenaEjemplo
Referencialel hechotercera persona, datos, fuentesEl sismo fue de 5,2 grados.
Apelativael receptorimperativos, preguntas, vocativosLlamá ahora.
Expresivael emisorprimera persona, exclamaciones¡No lo puedo creer!
Poéticael mensaje mismorima, repetición, juegos de palabrasDel tingo al tango.
Fáticael canalcomprobaciones¿Aló? ¿Me escuchan?
Metalingüísticael códigose habla del idioma«Haber» y «a ver» no son lo mismo.

Casi ningún mensaje tiene una sola función. Lo que se pide es reconocer cuál domina y cuáles la acompañan. En un anuncio con musiquita, testimonios y un «llamá ya», domina la apelativa y las otras dos están a su servicio.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

Las ideas principales y las accesorias

En un discurso oral, lo principal no viene subrayado. Hay que reconstruirlo mientras se escucha.

Señales que marcan lo principal:

  • Anuncios: «lo más importante es…», «en resumen…», «hay tres razones…».
  • Repetición: lo que se repite dos o tres veces, importa.
  • Énfasis de voz: más volumen, pausa antes, velocidad más lenta.
  • Posición: lo que abre y lo que cierra.

Señales de lo accesorio: los ejemplos, las anécdotas, las cifras de apoyo y los chistes. Ayudan a entender y a mantener la atención, pero si se quitan, el discurso sigue en pie.

Los cambios de tema

Un discurso largo pasa por varios temas, y reconocer el momento del cambio es lo que permite tomar apuntes ordenados.

Las marcas del cambio son de tres tipos:

Tipo de marcaEjemplos
Verbal«pasemos ahora a…», «otro asunto es…», «por otra parte», «dejando eso de lado»
De vozuna pausa más larga, un cambio de tono, bajar y volver a subir
Corporalcambiar de posición, dar un paso, cambiar la diapositiva

Quien no reconoce el cambio termina con apuntes donde todo parece del mismo tema, y después no puede reconstruir nada.

La estructura y la organización del discurso

Un discurso bien armado se deja seguir. Lo que hay que reconstruir al escuchar es:

  1. La apertura: ¿anunció de qué iba a hablar?
  2. El cuerpo: ¿cuántas partes tuvo y cuáles?
  3. Los enlaces: ¿cómo pasó de una parte a otra?
  4. El cierre: ¿recapituló? ¿qué pidió o propuso al final?

Si al terminar no podés contestar esas cuatro, o el discurso estaba mal armado o no lo estabas siguiendo. Las dos cosas se pueden decir, y las dos son información útil.

Los códigos no verbales

Quien habla comunica también sin palabras, y muchas veces esa parte contradice la otra.

CódigoQué transmite
Miradaseguridad, evasión, a quién se dirige de verdad
Gesticulaciónénfasis; manos escondidas suelen leerse como inseguridad
Posturaapertura o cierre; brazos cruzados marcan distancia
Distanciacercanía o formalidad
Silenciosénfasis, duda o incomodidad
Apariencia y contextoel registro que se quiere dar: traje y escritorio dicen formalidad

Cuando lo verbal y lo no verbal se contradicen, el que escucha suele creerle a lo no verbal. Alguien que dice «estoy muy contento» mirando al piso y con voz plana no convence a nadie, y esa contradicción es información: dice que algo más está pasando.

Ejemplos resueltos

1. Un discurso empieza: «Voy a hablarles de tres cosas: qué está pasando con el agua, por qué está pasando y qué podemos hacer». ¿Qué te dio esa apertura? La estructura completa: tres partes, en orden problema-causa-solución. Con eso podés organizar los apuntes en tres bloques antes de que empiece el desarrollo.

2. «Nuevamente, el caos se apoderó del centro.» ¿Qué hace «caos» y qué función domina? Marca el tono alarmista. El hecho podría darse sin esa palabra. Domina la función expresiva o apelativa más que la referencial, porque la palabra valora en lugar de informar.

3. Alguien dice «qué bien te quedó» mirando de reojo y con media sonrisa, ante un trabajo mal hecho. ¿Qué se interpreta? Ironía: lo dicho contradice la situación, y la entonación y el gesto lo confirman. Interpretarlo literalmente es perder el mensaje entero.

4. En una charla, el expositor dice «por otra parte» y da un paso hacia el otro lado. ¿Qué está señalando? Un cambio de tema, marcado por dos vías a la vez: verbal y corporal. Es el momento de abrir un bloque nuevo en los apuntes.

5. Un mensaje de campaña dice: «Cuidemos el agua. Cerrá la llave. Está en tus manos.» ¿Función dominante? Apelativa: busca que el receptor haga algo. Los imperativos y la apelación directa a vos lo delatan. Hay algo de poética en «está en tus manos», pero está al servicio de la apelación.

6. Al terminar una exposición no podés decir cuántas partes tuvo. ¿Qué concluís? Una de dos: o el discurso no estaba organizado (no hubo apertura ni enlaces) o no lo seguiste. Las dos son observaciones legítimas, y conviene distinguirlas revisando si hubo marcas de cambio de tema.

Quien habla frente a un micrófono no solo dice palabras: el tono, la pausa y el gesto cambian lo que el público entiende. Interpretar lo escuchado es leer también esos códigos que no son palabras. Foto: 褒忠國中 雲端網, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.
Quien habla frente a un micrófono no solo dice palabras: el tono, la pausa y el gesto cambian lo que el público entiende. Interpretar lo escuchado es leer también esos códigos que no son palabras. Foto: 褒忠國中 雲端網, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Los errores que más se cobran

  1. Tomar el tono por el hecho. Si la voz suena alarmada, se concluye que la situación es grave. El tono lo decide quien habla; el hecho es otra cosa.
  2. Contestar «apelativa» y cerrar. Casi todo mensaje público tiene algo de apelativo. Lo que muestra comprensión es nombrar la que domina y las que la acompañan.
  3. Leer la ironía al pie de la letra. Pasa cuando no se atiende al contraste entre lo dicho y la situación. La ironía siempre necesita contexto para reconocerse.
  4. Anotar todo lo que se oye. Quien escribe sin seleccionar no escucha: transcribe. Los apuntes útiles llevan la idea principal de cada bloque y una marca donde el tema cambió.
  5. Quedarse con el ejemplo y no con la idea. El ejemplo es lo más concreto y lo más fácil de recordar, y por eso desplaza a la idea que venía a ilustrar.
  6. Ignorar la contradicción entre palabras y cuerpo. Es justamente donde está lo más interesante de un discurso, y se pasa por alto porque uno se concentra solo en lo que se dice.

Cómo acompañar en casa

Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.

Al terminar, el estudiante tiene que poder: decir cuál es la intención de un discurso.

Tres preguntas para hacerle

  1. Si la voz suena alarmada, ¿la situación es grave? → No necesariamente: el tono no es el hecho
  2. ¿Cómo se sabe la intención? → Por lo que dice y para qué lo dice
  3. ¿Qué función del lenguaje domina en un anuncio? → La apelativa: busca convencer

Si se traba. Si toma el tono por el hecho, pregúntele qué datos da ese discurso además del tono.

Cinco minutos en la casa. Escuchen un anuncio y que separe lo que afirma de cómo lo dice.

Clave de análisis

Mientras escuchás, sostené tres preguntas: ¿qué quiere de mí?, ¿cuántas partes lleva y en cuál va? y ¿lo que hace coincide con lo que dice? Con esas tres, cualquier discurso queda reconstruido.