El Sol, la luz y el calor de todos los días
Al terminar vas a poder describir lo que el Sol le hace a los materiales, dar ejemplos de para qué lo usamos y protegerte de su luz y su calor.
El Sol nos da luz y calor
El Sol está lejísimos. Aun así, de él viene casi toda la luz y casi todo el calor de la Tierra.
De día vemos porque el Sol alumbra. De noche no lo vemos porque la Tierra dio vuelta y nos quedamos en la sombra.

Qué le hace el Sol a los materiales
- Seca: la ropa tendida, la tierra del patio, la calle después del aguacero.
- Calienta: el asfalto, el techo de zinc, el agua del tanque, la arena de la playa.
- Despinta: la camisa colgada mucho tiempo pierde el color; el plástico se pone blancuzco y quebradizo.
- Derrite: el helado, la candela de cera, el chocolate en el bulto.
- Endurece: el barro puesto al sol queda duro.
No todos los materiales se calientan igual. El metal y lo oscuro se calientan rápido. Lo blanco y la sombra se mantienen frescos.
Para qué usamos el Sol
- Secar la ropa en el cordel.
- Secar el café en el patio, el maíz y el pescado.
- Alumbrar la casa de día, sin gastar luz.
- Calentar el agua con paneles en el techo.
- Los paneles solares hacen electricidad con la luz del Sol.
- Las plantas fabrican su alimento con la luz del Sol, y de las plantas comemos nosotros.
Sin Sol no habría plantas, ni animales, ni nosotros.
Cómo protegerse
El mismo Sol que sirve, quema la piel y daña los ojos.
- Entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde el Sol pega más fuerte. Esa es la hora de jugar bajo techo o a la sombra.
- Gorra o sombrero, y camisa de manga.
- Protector solar en la cara, las orejas, la nuca y los brazos.
- Tomar agua seguido, aunque no tengás sed.
- Nunca mirar el Sol de frente, ni con anteojos oscuros. Daña los ojos.
- Si te sentís mareado, con dolor de cabeza y la cara muy roja, es golpe de calor: sombra, agua y avisarle a una persona adulta.
Ejemplos resueltos
1. La ropa en el cordel. Karla tiende la ropa mojada a las nueve de la mañana y a la una ya está seca.
El calor del Sol evaporó el agua de la ropa. Por eso la ropa se seca más rápido en un día soleado que en uno nublado.
2. El tobogán quemando. A mediodía, el tobogán de metal del parque quema al tocarlo.
El metal se calienta rápido con el Sol. Conviene jugar temprano o a la sombra, y tocarlo antes con cuidado.
3. El recreo de las once. El recreo largo cae a las once de la mañana y no hay sombra en la cancha.
Es la hora del Sol más fuerte. Beto juega bajo el árbol o en el corredor, con gorra, y toma agua al terminar.
Los errores que más se cobran
- Creer que si hay nubes no quema. Pasa porque no se siente el calor; la luz que quema la piel atraviesa las nubes igual.
- Pensar que el protector solar se pone una vez y basta. Pasa porque se ve que se aplicó; con el sudor y el agua se va, y hay que repetirlo.
- Mirar el Sol con anteojos oscuros. Pasa porque los anteojos quitan el brillo y parece seguro; el daño al ojo ocurre igual.
- Tomar agua solo con sed. Pasa porque la sed parece el aviso; con calor fuerte el cuerpo ya perdió agua antes de que dé sed.

Cómo acompañar en casa
Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.
Al terminar, el estudiante tiene que poder: explicar que del Sol vienen la luz y el calor, y cuidarse de él.
Tres preguntas para hacerle
- ¿Para qué sirve el Sol? → Da luz para ver y calor para calentar
- ¿Por qué la ropa se seca en el cordel? → El calor del Sol le saca el agua
- Está nublado. ¿Puede quemar el sol? → Sí, igual quema aunque no se sienta caliente
Si se traba. Si cree que con nubes no quema, recuérdele alguna vez que se puso rojo en un día nublado. La quemada no viene del calor que se siente.
Cinco minutos en la casa. A media mañana salgan un momento y que toque el piso al sol y el piso a la sombra. Que diga cuál está más caliente y por qué.
Clave de análisis
El Sol seca, calienta, despinta y derrite, y de él vive todo. En las horas del mediodía se disfruta desde la sombra, con gorra, agua y protector.