LecciónEspañol · Quinto grado

Literatura

Cuando las palabras dicen otra cosa

Al terminar vas a poder distinguir el lenguaje literal del figurado, reconocer las figuras más usadas —comparación, metáfora, personificación, hipérbole y otras— y explicar qué logra cada una en el texto.

Ya lo sé: ir al ejercicio ↓
Un cafetal costarricense trepando por la ladera. Cuando alguien escribe que el camino bajaba como una cinta blanca entre los cafetales, está hablando de un paisaje como este: la comparación te lo hace ver sin describirlo todo. Foto: autor no indicado, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.
Un cafetal costarricense trepando por la ladera. Cuando alguien escribe que el camino bajaba como una cinta blanca entre los cafetales, está hablando de un paisaje como este: la comparación te lo hace ver sin describirlo todo. Foto: autor no indicado, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Entender

Literal y figurado

  • Literal: la palabra significa lo que dice. «La casa tiene el techo rojo.»
  • Figurado: la palabra dice una cosa para hacer ver otra. «Esa casa tiene los ojos cerrados.»

La casa no tiene ojos. Pero al leerlo, uno ve una casa con las ventanas cerradas y con aire de abandonada, y lo ve mejor que si se lo hubieran explicado.

Eso es lo que hace el lenguaje figurado: no adorna, muestra. Es una herramienta para decir algo que en lenguaje directo saldría más largo y más pobre.

Y no es exclusivo de la poesía. Lo usamos todo el día sin pensarlo: me quedé frío, le costó un ojo de la cara, se me fue el santo al cielo, está lloviendo a cántaros.

Las figuras que más aparecen

Comparación o símil

Pone dos cosas lado a lado usando un nexo: como, cual, parece, se asemeja a.

El camino bajaba como una cinta blanca entre los cafetales.

La señal es el nexo. Si está el como, es comparación.

Metáfora

Dice directamente que una cosa es la otra, sin nexo.

El camino era una cinta blanca entre los cafetales.

Es la misma imagen de arriba, pero más fuerte: no se parece, es. La metáfora exige más del lector, y por eso vale más.

ComparaciónMetáfora
Sus ojos son como dos carbonesSus ojos son dos carbones
Corría como un venadoEra un venado corriendo

Personificación o prosopopeya

Le da cualidades humanas a algo que no lo es.

El viento golpeó la puerta y se quedó esperando.

La montaña se puso el sombrero de nubes.

Hipérbole

Exagera a propósito.

Tengo un hambre que me comería la olla.

Te lo he dicho mil veces.

Nadie se come la olla. La exageración no busca que le crean: busca que se sienta el tamaño.

Otras que conviene reconocer

FiguraQué haceEjemplo
Anáforarepite una palabra al inicio de varios versosVuelve el río, vuelve el monte, vuelve el canto
Onomatopeyaimita un sonidoel tictac del reloj, el zumbido
Antítesispone dos ideas opuestastan cerca y tan lejos
Aliteraciónrepite un sonido para producir un efectoel susurro suave de la siesta
Epítetoadjetivo que dice lo obvio, para resaltarlola blanca nieve, el verde prado
Metonimianombra algo por una parte o por algo cercanose tomó dos vasos (no los vasos: lo que traían)
Dibujo de ExamenesCR con gráficos de Twemoji (CC BY 4.0).
Dibujo de ExamenesCR con gráficos de Twemoji (CC BY 4.0).

Cómo se analiza una figura

No basta con nombrarla. Una respuesta completa tiene tres partes:

  1. Cuál es: la figura.
  2. Qué dos cosas relaciona: el elemento real y el imaginario.
  3. Qué logra: qué ves o sentís gracias a ella, que no verías sin ella.

«La noche cayó sobre el pueblo como una cobija.»

1. Comparación (está el como).

2. Relaciona la noche con una cobija.

3. Logra que la oscuridad se sienta abrigada y calmada, no amenazante. Con otra comparación —«como una losa»— el mismo hecho daría miedo.

Ese tercer paso es el que se evalúa de verdad, y es el que casi nadie contesta.

Cuatro coplas para practicar

Escritas para esta lección:

Se durmió la carretera

bajo el sol de mediodía;

ni un carro le pasa encima,

ni una sombra le hace compañía.

Tengo un hambre tan grande

que me comería el trapiche,

la carreta con los bueyes

y el camino hasta Turrialba.

En la primera hay personificación (la carretera se duerme, la sombra le hace compañía) y en la segunda, hipérbole.

Ver

Ejemplos resueltos

1. «Sus manos eran dos raíces secas.» ¿Qué figura y qué logra? Metáfora. Relaciona las manos con raíces secas. Logra que se vean manos viejas, duras, agrietadas y con venas marcadas, y además sugiere una vida de trabajo en la tierra. Con una comparación —«como raíces»— el efecto sería el mismo pero más suave.

2. «Te esperé un siglo en la parada.» ¿Figura? Hipérbole. Nadie espera cien años un bus. La exageración transmite el fastidio de la espera mejor que decir «esperé cuarenta minutos».

3. Convertí en metáfora: «Sus ojos brillaban como dos luciérnagas». «Sus ojos eran dos luciérnagas.» Se quita el nexo como y se afirma la identidad. Esa es exactamente la diferencia entre las dos figuras.

4. «Se tomó tres tazas.» ¿Es figurado? Sí: es metonimia. No se tomó la loza, se tomó el café que había adentro. Se nombra el continente por el contenido, y es tan común que ni se nota.

5. «Llora el cielo sobre los techos de zinc.» ¿Figura y efecto? Personificación: el cielo llora. Logra que la lluvia se lea como tristeza y no como clima. Si el autor hubiera escrito «llueve sobre los techos de zinc», el dato sería el mismo y el ánimo, otro.

6. Un compañero contesta «es una metáfora» y ahí se queda. ¿Qué le falta? Le faltan los pasos 2 y 3: qué relaciona y qué logra. Nombrar la figura es identificarla; la pregunta casi siempre pide el efecto.

Probar3 preguntas con respuesta y explicación

Preguntas de práctica del tema

Tres preguntas de Español del tema Literatura, para repasar después de «Cuando las palabras dicen otra cosa», con las cuatro opciones, la respuesta correcta y la explicación. Probá contestarlas antes de abrir la respuesta.

PREGUNTA 1

Leé esta oración: «Te lo he dicho un millón de veces». ¿Qué figura literaria contiene?

  • A. Hipérbole
  • B. Metáfora
  • C. Personificación
  • D. Comparación
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción A.

La hipérbole exagera a propósito para dar fuerza a lo dicho. No identifica dos cosas, no humaniza nada y no establece una comparación con «como».

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PREGUNTA 2

Un texto está escrito en verso, organizado en estrofas, y expresa lo que siente quien habla. ¿A cuál género pertenece?

  • A. Al género narrativo
  • B. Al género dramático
  • C. Al género informativo
  • D. Al género lírico
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción D.

El género lírico se escribe en verso y expresa sentimientos. El narrativo cuenta hechos, el dramático está hecho para representarse y el informativo no es literario.

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PREGUNTA 3

¿Cuál es el papel del narrador en un texto del género narrativo?

  • A. Representar en el escenario lo que el autor escribió
  • B. Contar los hechos y presentar a los personajes ante el lector
  • C. Expresar en verso lo que el autor siente en el momento de escribir
  • D. Indicar entre paréntesis cómo deben moverse los actores
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción B.

El narrador cuenta la historia. Representar es propio del actor, el verso pertenece a la lírica y las indicaciones de movimiento son las acotaciones del drama.

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Los errores que más se cobran

  1. Confundir comparación con metáfora. La señal está a la vista: si aparece como, cual o parece, es comparación. Se confunden porque las dos producen la misma imagen.
  2. Nombrar la figura y no explicarla. Se contesta «personificación» y se cierra. La figura es la herramienta; lo que se evalúa es qué hace la herramienta en ese texto.
  3. Leer lo figurado como literal. Aparece «el autor dice que el cielo tiene lágrimas». La señal de que algo es figurado es que el sentido literal resulta imposible o absurdo.
  4. Buscar figuras donde no hay. No toda frase bonita tiene figura. Un adjetivo cuidado no es metáfora, y forzar una lectura figurada de una oración literal se nota.
  5. Creer que el lenguaje figurado es solo de poesía. Está en la conversación diaria, en la publicidad y en los titulares de prensa. Reconocerlo fuera del poema es lo que lo vuelve útil.
  6. Tomar el epíteto por un error. La blanca nieve parece redundante porque la nieve ya es blanca. Justamente por eso es figura: el adjetivo no informa, resalta.

Cómo acompañar en casa

Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.

Al terminar, el estudiante tiene que poder: distinguir el lenguaje literal del figurado.

Tres preguntas para hacerle

  1. ¿Comparación y metáfora son lo mismo? → No: la comparación lleva «como»
  2. «Sus ojos son como luceros», ¿qué es? → Comparación
  3. «Sus ojos son luceros», ¿qué es? → Metáfora

Si se traba. Si las confunde, dígale: si aparece «como», es comparación; si no, es metáfora.

Cinco minutos en la casa. Busquen dos frases figuradas en una canción y que diga cuál es cada una.

Clave de análisis

Si el sentido literal es imposible, hay figura. Después preguntate qué dos cosas está juntando y, sobre todo, qué te deja ver que el lenguaje directo no dejaba. Esa última parte es la respuesta.

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Al terminar vas a poder distinguir el lenguaje literal del figurado, reconocer las figuras más usadas —comparación, metáfora, personificación, hipérbole y otras— y explicar qué logra cada una en el texto.

Literal y figurado

  • Literal: la palabra significa lo que dice. «La casa tiene el techo rojo.»
  • Figurado: la palabra dice una cosa para hacer ver otra. «Esa casa tiene los ojos cerrados.»

La casa no tiene ojos. Pero al leerlo, uno ve una casa con las ventanas cerradas y con aire de abandonada, y lo ve mejor que si se lo hubieran explicado.

Eso es lo que hace el lenguaje figurado: no adorna, muestra. Es una herramienta para decir algo que en lenguaje directo saldría más largo y más pobre.

Y no es exclusivo de la poesía. Lo usamos todo el día sin pensarlo: me quedé frío, le costó un ojo de la cara, se me fue el santo al cielo, está lloviendo a cántaros.

Las figuras que más aparecen

Un cafetal costarricense trepando por la ladera. Cuando alguien escribe que el camino bajaba como una cinta blanca entre los cafetales, está hablando de un paisaje como este: la comparación te lo hace ver sin describirlo todo. Foto: autor no indicado, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.
Un cafetal costarricense trepando por la ladera. Cuando alguien escribe que el camino bajaba como una cinta blanca entre los cafetales, está hablando de un paisaje como este: la comparación te lo hace ver sin describirlo todo. Foto: autor no indicado, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Comparación o símil

Pone dos cosas lado a lado usando un nexo: como, cual, parece, se asemeja a.

El camino bajaba como una cinta blanca entre los cafetales.

La señal es el nexo. Si está el como, es comparación.

Metáfora

Dice directamente que una cosa es la otra, sin nexo.

El camino era una cinta blanca entre los cafetales.

Es la misma imagen de arriba, pero más fuerte: no se parece, es. La metáfora exige más del lector, y por eso vale más.

ComparaciónMetáfora
Sus ojos son como dos carbonesSus ojos son dos carbones
Corría como un venadoEra un venado corriendo

Personificación o prosopopeya

Le da cualidades humanas a algo que no lo es.

El viento golpeó la puerta y se quedó esperando.

La montaña se puso el sombrero de nubes.

Hipérbole

Exagera a propósito.

Tengo un hambre que me comería la olla.

Te lo he dicho mil veces.

Nadie se come la olla. La exageración no busca que le crean: busca que se sienta el tamaño.

Otras que conviene reconocer

FiguraQué haceEjemplo
Anáforarepite una palabra al inicio de varios versosVuelve el río, vuelve el monte, vuelve el canto
Onomatopeyaimita un sonidoel tictac del reloj, el zumbido
Antítesispone dos ideas opuestastan cerca y tan lejos
Aliteraciónrepite un sonido para producir un efectoel susurro suave de la siesta
Epítetoadjetivo que dice lo obvio, para resaltarlola blanca nieve, el verde prado
Metonimianombra algo por una parte o por algo cercanose tomó dos vasos (no los vasos: lo que traían)
Dibujo de ExamenesCR con gráficos de Twemoji (CC BY 4.0).
Dibujo de ExamenesCR con gráficos de Twemoji (CC BY 4.0).

Cómo se analiza una figura

No basta con nombrarla. Una respuesta completa tiene tres partes:

  1. Cuál es: la figura.
  2. Qué dos cosas relaciona: el elemento real y el imaginario.
  3. Qué logra: qué ves o sentís gracias a ella, que no verías sin ella.

«La noche cayó sobre el pueblo como una cobija.»

1. Comparación (está el como).

2. Relaciona la noche con una cobija.

3. Logra que la oscuridad se sienta abrigada y calmada, no amenazante. Con otra comparación —«como una losa»— el mismo hecho daría miedo.

Ese tercer paso es el que se evalúa de verdad, y es el que casi nadie contesta.

Cuatro coplas para practicar

Escritas para esta lección:

Se durmió la carretera

bajo el sol de mediodía;

ni un carro le pasa encima,

ni una sombra le hace compañía.

Tengo un hambre tan grande

que me comería el trapiche,

la carreta con los bueyes

y el camino hasta Turrialba.

En la primera hay personificación (la carretera se duerme, la sombra le hace compañía) y en la segunda, hipérbole.

Ejemplos resueltos

1. «Sus manos eran dos raíces secas.» ¿Qué figura y qué logra? Metáfora. Relaciona las manos con raíces secas. Logra que se vean manos viejas, duras, agrietadas y con venas marcadas, y además sugiere una vida de trabajo en la tierra. Con una comparación —«como raíces»— el efecto sería el mismo pero más suave.

2. «Te esperé un siglo en la parada.» ¿Figura? Hipérbole. Nadie espera cien años un bus. La exageración transmite el fastidio de la espera mejor que decir «esperé cuarenta minutos».

3. Convertí en metáfora: «Sus ojos brillaban como dos luciérnagas». «Sus ojos eran dos luciérnagas.» Se quita el nexo como y se afirma la identidad. Esa es exactamente la diferencia entre las dos figuras.

4. «Se tomó tres tazas.» ¿Es figurado? Sí: es metonimia. No se tomó la loza, se tomó el café que había adentro. Se nombra el continente por el contenido, y es tan común que ni se nota.

5. «Llora el cielo sobre los techos de zinc.» ¿Figura y efecto? Personificación: el cielo llora. Logra que la lluvia se lea como tristeza y no como clima. Si el autor hubiera escrito «llueve sobre los techos de zinc», el dato sería el mismo y el ánimo, otro.

6. Un compañero contesta «es una metáfora» y ahí se queda. ¿Qué le falta? Le faltan los pasos 2 y 3: qué relaciona y qué logra. Nombrar la figura es identificarla; la pregunta casi siempre pide el efecto.

Los errores que más se cobran

  1. Confundir comparación con metáfora. La señal está a la vista: si aparece como, cual o parece, es comparación. Se confunden porque las dos producen la misma imagen.
  2. Nombrar la figura y no explicarla. Se contesta «personificación» y se cierra. La figura es la herramienta; lo que se evalúa es qué hace la herramienta en ese texto.
  3. Leer lo figurado como literal. Aparece «el autor dice que el cielo tiene lágrimas». La señal de que algo es figurado es que el sentido literal resulta imposible o absurdo.
  4. Buscar figuras donde no hay. No toda frase bonita tiene figura. Un adjetivo cuidado no es metáfora, y forzar una lectura figurada de una oración literal se nota.
  5. Creer que el lenguaje figurado es solo de poesía. Está en la conversación diaria, en la publicidad y en los titulares de prensa. Reconocerlo fuera del poema es lo que lo vuelve útil.
  6. Tomar el epíteto por un error. La blanca nieve parece redundante porque la nieve ya es blanca. Justamente por eso es figura: el adjetivo no informa, resalta.

Cómo acompañar en casa

Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.

Al terminar, el estudiante tiene que poder: distinguir el lenguaje literal del figurado.

Tres preguntas para hacerle

  1. ¿Comparación y metáfora son lo mismo? → No: la comparación lleva «como»
  2. «Sus ojos son como luceros», ¿qué es? → Comparación
  3. «Sus ojos son luceros», ¿qué es? → Metáfora

Si se traba. Si las confunde, dígale: si aparece «como», es comparación; si no, es metáfora.

Cinco minutos en la casa. Busquen dos frases figuradas en una canción y que diga cuál es cada una.

Clave de análisis

Si el sentido literal es imposible, hay figura. Después preguntate qué dos cosas está juntando y, sobre todo, qué te deja ver que el lenguaje directo no dejaba. Esa última parte es la respuesta.