El cuestionario: fuentes de error y diseño
Al terminar vas a poder explicar por qué el cuestionario es una herramienta para recoger información, reconocer las preguntas mal hechas que arruinan los datos, y diseñar vos mismo un cuestionario simple sobre un tema que te interese.
Qué es un cuestionario y por qué importa
Un cuestionario es una lista ordenada de preguntas que se le hacen a las personas de una muestra para recoger información sobre un tema.
No es una conversación: las preguntas son las mismas para todos y en el mismo orden. Esa es justamente su gracia. Si a Karla le preguntás «¿cuál es tu deporte favorito?» y a Luis «¿te gusta el fútbol?», las dos respuestas no se pueden juntar en una misma tabla, porque no contestaron lo mismo.
El cuestionario sirve para conocer cosas que no se pueden observar de afuera: gustos, opiniones, hábitos, cantidades que solo la persona sabe. Nadie puede adivinar cuántas horas duerme un estudiante mirándolo; hay que preguntárselo.
Las preguntas que arruinan los datos
Acá está lo importante. Un cuestionario mal hecho no da datos malos: da datos falsos que parecen buenos. Estas son las fuentes de error más comunes.
1. La pregunta que sugiere la respuesta. «¿Verdad que el recreo es muy corto?» Casi todos contestan que sí, porque la pregunta ya trae la respuesta adentro. Mejor: «¿Cómo te parece la duración del recreo: corta, adecuada o larga?»
2. La pregunta ambigua. «¿Hacés ejercicio seguido?» ¿Qué es seguido: todos los días, tres veces por semana, una vez al mes? Cada quien entiende una cosa distinta y las respuestas no se pueden comparar. Mejor: «¿Cuántos días a la semana hacés ejercicio?»
3. La pregunta doble. «¿Te gusta el fútbol y la natación?» Quien practica solo uno de los dos no sabe qué contestar. Cada pregunta tiene que preguntar una sola cosa.
4. Las opciones incompletas o superpuestas. Si se pregunta la edad con las opciones «7 a 9, 9 a 11, 11 a 13», el de 9 años no sabe cuál marcar, porque el 9 está en dos. Y si las opciones son «fútbol, baloncesto», el que prefiere ciclismo se queda sin respuesta. Las opciones tienen que cubrir todos los casos sin repetirse.
5. La pregunta incómoda o indiscreta. Si se pregunta algo que da pena o vergüenza contestar, la gente contesta lo que queda bien y no lo que es verdad.
6. El error al llenar o al copiar. Letra ilegible, una casilla marcada por equivocación, un dato transcrito mal a la tabla. Parece menor, pero es de los que más daño hacen porque nadie lo nota.

Cómo se diseña un cuestionario simple
Seguí estos pasos en orden:
- Escribí qué querés averiguar, en una sola frase. Por ejemplo: «quiero saber qué desayunan los estudiantes de quinto antes de venir a la escuela».
- Definí la población y la muestra: a quiénes les vas a preguntar y a cuántos.
- Escribí pocas preguntas, entre cinco y ocho. Un cuestionario largo se contesta mal al final, porque la gente se cansa.
- Empezá por lo fácil (edad, sección) y dejá lo que requiere pensar para después.
- Usá opciones cerradas cuando podás, porque son las más fáciles de contar. Agregá «otro» si hace falta.
- Probalo con dos o tres compañeros antes de aplicarlo. Si alguno pregunta «¿qué quiere decir esto?», la pregunta está mal escrita y hay que arreglarla.
Ejemplo de cuestionario corto sobre el desayuno:
| n.º | pregunta | opciones |
|---|---|---|
| 1 | ¿En qué sección estás? | 5-1, 5-2, 5-3 |
| 2 | ¿Desayunaste hoy antes de venir? | sí / no |
| 3 | ¿Cuántos días de la semana pasada desayunaste? | 0, 1, 2, 3, 4, 5 |
| 4 | ¿Qué tomaste hoy en el desayuno? | café, leche, jugo natural, agua, nada |
| 5 | ¿Quién prepara tu desayuno casi siempre? | yo, un familiar, nadie |
Ejemplos resueltos
1. Arreglar una pregunta que sugiere. Corregí: «¿Verdad que la comida del comedor está muy rica?»
- El problema es que empuja hacia el sí.
- Versión corregida: «¿Cómo te parece la comida del comedor: mala, regular, buena o muy buena?»
2. Arreglar una pregunta ambigua. Corregí: «¿Ves mucha televisión?»
- «Mucha» significa algo distinto para cada quien.
- Versión corregida: «¿Cuántas horas viste televisión ayer?», con opciones 0, 1, 2, 3 o más.
3. Arreglar opciones superpuestas. Corregí las opciones de edad: 7 a 9, 9 a 11, 11 a 13.
- El 9 y el 11 aparecen dos veces.
- Versión corregida: 7 a 8, 9 a 10, 11 a 12, 13 o más.
4. Detectar la pregunta doble. ¿Qué está mal en «¿Te gusta leer y escribir cuentos?»
- Pregunta dos cosas a la vez. Hay que partirla en dos preguntas separadas.
5. Diseñar tres preguntas. Querés saber cuánto caminan los compañeros para llegar a la escuela.
- 1. ¿Cómo venís a la escuela? (a pie, en bus, en carro, en bicicleta)
- 2. ¿Cuántos minutos tardás en llegar? (menos de 10, de 10 a 20, de 21 a 30, más de 30)
- 3. ¿Venís acompañado? (sí, no)
Los errores que más se cobran
- Escribir preguntas que ya traen la respuesta. «¿Verdad que…?» o «¿No te parece que…?» Pasa porque quien escribe ya tiene una opinión y la mete sin darse cuenta. La pregunta tiene que dejar libres todas las respuestas.
- Usar palabras de cantidad imprecisas. Mucho, poco, seguido, a veces. Pasa porque en el habla diaria esas palabras funcionan. En un cuestionario hay que pedir números o rangos, para que todos midan igual.
- Dejar opciones por fuera. Se pregunta el deporte favorito con solo dos opciones. Pasa por pensar únicamente en lo que uno conoce. Las opciones tienen que cubrir todos los casos, y conviene agregar «otro».
- Hacer un cuestionario larguísimo. Se escriben veinticinco preguntas. Pasa por querer averiguar todo de una vez. Las últimas preguntas se contestan al apuro y ensucian los datos.
- No probar el cuestionario antes. Se aplica de una vez a los cuarenta estudiantes y a mitad de camino aparece una pregunta que nadie entiende. Pasa por confiar en la primera versión. Una prueba con dos personas arregla casi todo.
Clave de análisis
Un cuestionario sirve si todos entienden lo mismo y contestan lo mismo. Revisá cada pregunta con cuatro filtros: ¿sugiere la respuesta?, ¿es ambigua?, ¿pregunta dos cosas?, ¿las opciones cubren todo sin repetirse? Poné pocas preguntas, ordenadas de lo fácil a lo difícil, y probalas con alguien antes de aplicarlas.