La piel: tu abrigo vivo
Al terminar vas a poder describir para qué sirve la piel, aplicar los hábitos que la mantienen sana y respetar que la piel de cada persona sea distinta.
Qué es la piel
La piel es el órgano más grande de tu cuerpo. Te cubre entero, de la cabeza a los pies.
Es delgada, pero está viva y crece con vos. Tiene pelitos, poros y uñas, y por debajo están las venas.
No es igual en todas partes: más gruesa en la planta del pie, más delgada en el párpado.

Para qué sirve
- Protege. Es la barrera que no deja entrar suciedad ni microbios, y guarda todo lo de adentro.
- Siente. En la piel está el sentido del tacto. Sentís si algo es liso, áspero, frío, caliente o si duele. El dolor es un aviso para que quités la mano.
- Regula la temperatura. Cuando tenés calor, la piel suda; al secarse el sudor, el cuerpo se refresca. Cuando tenés frío, se te pone «de gallina».
- Ayuda con la vitamina D. Con un poco de sol, la piel ayuda a formar la vitamina que hace fuertes los huesos.
- Se repara sola. Si te raspás la rodilla, la piel forma una costra y por debajo se arregla.
Cómo mantenerla sana
Higiene: bañarte todos los días con agua y jabón, secarte bien, sobre todo entre los dedos. Uñas cortas y limpias. Ropa limpia y seca.
Nutrición: frutas y verduras —zanahoria, papaya, mango, ayote— y bastante agua. La piel reseca es señal de que falta agua.
Protección: gorra y camisa de manga al sol; protector solar; guantes para manejar cosas ásperas; no rascarse una picada hasta abrirla; no reventarse los granos; curar y tapar las heridas.
¿Aparece una mancha nueva, una ronchera que no se quita o una herida que no cierra? Se le muestra a una persona adulta y se va al EBAIS.
Todas las pieles son distintas
No hay dos pieles iguales, y eso está bien.
Hay piel muy oscura, morena, clara y de todos los tonos entre esos. Hay pieles con pecas, con lunares, con marcas de nacimiento, con cicatrices. Hay piel lisa y piel arrugada por los años.
El color de la piel viene de la melanina, una sustancia que fabrica la piel misma. Quien tiene más melanina tiene la piel más oscura, y esa melanina protege del sol.
En Costa Rica hay personas afrodescendientes, indígenas bribris, cabécares y ngäbes, mestizas, chinas y de muchos otros orígenes. Todas las pieles valen igual.
Burlarse del color de la piel de alguien es una forma de violencia. No se hace, y si lo ves, se cuenta.
Ejemplos resueltos
1. El sudor del recreo. Después de jugar mejenga, Beto está empapado de sudor.
La piel está haciendo su trabajo: al evaporarse el sudor, el cuerpo se refresca. Lo que sigue es tomar agua y cambiarse la camisa mojada.
2. La rodilla raspada. Sofía se raspó la rodilla en el patio.
Se lava con agua y jabón, se tapa con una curita limpia y no se le arranca la costra. La costra es la tapa mientras la piel se repara por debajo.
3. La burla del color. Un compañero le dice a Karla que es «muy negra».
Eso es burla y ofende. El color viene de la melanina, y ninguna piel es mejor que otra. Karla se lo cuenta a la maestra.
Los errores que más se cobran
- Creer que la piel es solo una cobertura, no un órgano. Pasa porque se ve como ropa que trae uno puesta; está viva, se alimenta y se repara.
- Pensar que bañarse mucho es cuidarla mejor. Pasa porque higiene suena a más jabón; bañarse de más y frotar fuerte le quita la grasa que la protege y la reseca.
- Arrancarse la costra para ver cómo va. Pasa porque pica y da curiosidad; al arrancarla se abre otra vez y puede quedar cicatriz o infectarse.
- Creer que la piel oscura no se quema con el sol. Pasa porque la melanina protege un poco; protege, pero no lo suficiente: igual se necesita sombra y protector.
Clave de análisis
La piel protege, siente, regula el calor y se repara. Se cuida con agua, jabón, comida sana y sombra. Y el color de cada quien viene de la melanina: ninguno vale más que otro.