Recoger datos y contar cuántas veces se repite cada uno
Al terminar vas a poder recoger datos observando y preguntando, y agruparlos contando cuántas veces se repite cada respuesta.
Lo que se decide antes de empezar
- Qué querés saber. Escribí la pregunta tal cual y no la cambiés más.
- A quiénes vas a preguntar. Todo el grupo, o los que se decida.
- Qué respuestas se pueden dar. Si la pregunta queda muy abierta, van a salir muchísimas respuestas distintas y después no se pueden agrupar.
Las dos maneras de recoger
Observación: mirás y anotás, sin preguntarle a nadie. Cuántos carros pasan, cuántos niños llegan con sombrilla.
Interrogación: le preguntás a cada uno y anotás lo que contestó.
Regla de oro: a cada uno una sola vez, y se anota lo que dijo, no lo que a uno le gustaría que dijera.
Anotar y agrupar
Se anota con rayitas, agrupadas de cinco en cinco para poder contarlas de un vistazo.
Después se agrupa: se juntan todas las respuestas iguales y se cuenta cuántas hay. Ese número es la frecuencia.

La comprobación es siempre la misma: la suma de todas las frecuencias tiene que dar la cantidad de personas u observaciones.
Ejemplos resueltos
1. El deporte favorito. Ana le preguntó a los 25 niños del aula: fútbol 11, baloncesto 6, natación 5, ciclismo 3.
Comprobamos: 11 + 6 + 5 + 3 = 25. El conteo cierra.
2. Un conteo que no cierra. Kevin observó 30 personas en la parada y anotó: en bus 14, a pie 9, en carro 5.
Suma: 14 + 9 + 5 = 28, pero observó 30. Faltan 2.
Se le escaparon dos personas o anotó mal. Hay que revisar antes de seguir.
3. Una pregunta mal hecha. Sofía preguntó «¿qué te gusta?» y le salieron 22 respuestas distintas entre 25 niños.
Casi no se pudo agrupar nada. Con «¿cuál de estas cuatro frutas preferís?» las respuestas sí se agrupan.
Los errores que más se cobran
- Cambiar la pregunta a media recolección. Pasa porque no la dejó escrita antes de salir y la va acomodando según con quién habla.
- Preguntarle dos veces a la misma persona. Pasa porque no marca a quién ya preguntó y en el recreo todos se mueven.
- Anotar lo que uno cree. Contesta por los amigos que conoce en vez de preguntarles. Pasa porque le parece que ya sabe la respuesta.
- No comprobar la suma de frecuencias. Pasa porque cree que si anotó despacio no hay error; la suma toma segundos y atrapa lo que se escapó.
Clave de análisis
Pregunta escrita, una vez por persona, rayitas de cinco en cinco. La frecuencia es cuántas veces se repite una respuesta, y la suma de todas tiene que dar el total.