Participar como estudiante y decidir por vos mismo
Al terminar vas a poder explicar en cuáles espacios participás ya como ciudadano dentro de la escuela y cómo funciona una elección estudiantil, y vas a poder reconocer la presión de grupo y sostener una decisión propia frente al consumo de drogas.
Ciudadanía no empieza a los 18
La ciudadanía en sentido estricto, según la Constitución, es el conjunto de derechos y deberes políticos que se tienen a partir de los 18 años: ahí se vota en elecciones nacionales y se puede ser electo.
Pero participar empieza mucho antes, y no es un ensayo: es participación real con efectos reales.
Dónde participás ya:
- El gobierno estudiantil. Se elige por voto de todos los estudiantes del centro, con papeleta, junta receptora de votos, padrón y escrutinio. El Tribunal Supremo de Elecciones acompaña y asesora estas elecciones y facilita material electoral, precisamente para que se aprenda el procedimiento de verdad.
- La asamblea o el consejo de aula, donde se acuerdan normas de convivencia.
- Los comités: de deportes, cultural, de la Cruz Roja, la brigada de emergencias, el comité de Bandera Azul Ecológica.
- Los proyectos comunales: limpieza de una quebrada, campaña de reciclaje, recolección para una familia afectada por una inundación.
Cómo funciona una elección estudiantil, paso por paso:
| Etapa | Qué ocurre |
|---|---|
| Convocatoria | Se anuncia la fecha y se abre la inscripción de planillas |
| Inscripción | Cada planilla presenta candidatos y su programa de trabajo |
| Campaña | Se exponen propuestas; se respetan las reglas y a los contrincantes |
| Votación | Padrón, papeleta secreta, urna, tinta indeleble |
| Escrutinio | Se cuentan los votos frente a testigos de cada planilla |
| Gobierno | La planilla ganadora cumple lo prometido y rinde cuentas |
Fijate en las dos últimas filas: lo que hace democrática a una elección no es votar, es contar frente a todos y después rendir cuentas. Sin eso, es solo un concurso de popularidad.

Decidir por vos mismo frente a las drogas
Una droga es una sustancia que cambia el funcionamiento del cerebro y que, usada por fuera de la indicación médica, puede crear dependencia. Las hay legales para adultos —tabaco y alcohol— e ilegales.
Para las personas menores de edad la ley no deja espacio: la venta de alcohol y de cigarrillos a menores está prohibida en Costa Rica, y la Ley General de Control del Tabaco prohíbe además fumar en espacios públicos cerrados y en centros educativos. Esas reglas no salieron de un prejuicio: salieron de lo que se sabe sobre el cerebro adolescente, que todavía se está formando y es más vulnerable a la dependencia.
Lo que realmente decide a tu edad no es la sustancia: es la presión de grupo. Aparece así:
- «Todos lo hacen.» Casi nunca es cierto, y aunque lo fuera, no vuelve segura la sustancia.
- «Solo una vez, no pasa nada.» Ninguna dependencia empezó con la segunda.
- «Si no, no sos del grupo.» Un grupo que te cobra la entrada con algo que te daña no es un grupo, es un peaje.
- «Te va a dar pereza decir que no.» Cierto, y por eso conviene tener la respuesta pensada de antes.
Herramientas que funcionan de verdad:
- Decidir antes. La decisión tomada en frío gana a la tomada en el momento.
- Tener la salida lista. «No, gracias, estoy entrenando» o «me tengo que ir». No hace falta discurso.
- Escoger con quién andás. No es rechazar a nadie: es elegir dónde pasás más tiempo.
- Llenar el tiempo. Deporte, banda, teatro, un oficio, un proyecto.
- Hablar con un adulto de confianza: madre, padre, docente, orientador.
En Costa Rica, la institución encargada de esto es el IAFA, el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia, que trabaja en prevención y en tratamiento, también con centros educativos. Y una idea que conviene tener clara: la dependencia es un problema de salud, no una falta moral; quien la tiene necesita tratamiento, no burla.
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1. En una elección estudiantil, la planilla que perdió pide revisar el conteo. ¿Es válido?
- Reviso qué garantiza la transparencia: el escrutinio público con testigos.
- Pedir revisión es parte del control, no una ofensa.
- Procedimiento: se recuenta frente a testigos de las dos planillas y al docente asesor.
- Respuesta: sí es válido; pedir y permitir la revisión es lo que hace confiable el resultado.
Ejemplo 2. Un compañero te insiste en fumar a la salida y dice que todos en el grupo lo hacen.
- Reconozco la técnica: es presión de grupo con el argumento de «todos lo hacen».
- Verifico el dato: casi nunca es cierto, y aunque lo fuera, no cambia el efecto sobre la salud.
- Uso una salida corta, sin discurso: «No, gracias» y cambio de tema o me retiro.
- Si la insistencia sigue o hay amenaza, lo hablo con un adulto de confianza en la escuela.
- Respuesta: se nombra la presión, se responde breve y se busca apoyo si escala.
Ejemplo 3. Un grupo de sexto quiere que arreglen la cancha de la escuela. ¿Cómo se hace por la vía de la participación?
- Se redacta la propuesta con el problema, la solución y el costo aproximado.
- Se lleva al gobierno estudiantil para que la asuma como proyecto.
- El gobierno estudiantil la presenta a la dirección y a la Junta de Educación, que administra los fondos del centro.
- Si hace falta más, se busca a la municipalidad, que puede apoyar proyectos comunales del distrito.
- Respuesta: propuesta escrita, gobierno estudiantil, Junta de Educación y municipalidad, en ese orden.
Los errores que más se cobran
- Decir que un estudiante «todavía no es ciudadano y no participa». El error mezcla dos cosas: la ciudadanía electoral llega a los 18, pero la participación en la escuela y en la comunidad es real desde ya.
- Creer que la elección estudiantil termina con la votación. Pasa porque la votación es lo vistoso. Faltan el escrutinio público y la rendición de cuentas, que es lo que la vuelve democrática.
- Votar por simpatía y no por programa. Se comete porque la campaña se llena de música y colores. Lo que se vota es la propuesta de trabajo, y después se le exige a quien ganó.
- Pensar que el alcohol y el tabaco «no son drogas porque son legales». Nace de confundir legalidad con inocuidad. Son legales solo para adultos, y su venta a personas menores de edad está prohibida por ley.
- Creer que resistir la presión es cuestión de valentía en el momento. Es al revés: funciona la decisión tomada antes, con la respuesta ya pensada.
- Tratar a quien consume como un delincuente o burlarse. Confunde salud con castigo: la dependencia se atiende, y para eso existe el IAFA.
Clave de análisis
En participación, preguntá siempre tres cosas: quién decide, cómo se cuenta y a quién se le rinden cuentas. En prevención, el criterio es uno: la decisión que sostiene es la que tomaste antes de que te la pidieran, y para eso conviene tener la respuesta y la salida listas.