El uso racional de la naturaleza: qué es, qué hacer y qué reclamar
Al terminar vas a poder explicar qué es usar racionalmente los componentes de la naturaleza, practicar acciones concretas en tu casa y tu escuela, y opinar con argumentos ante un uso irracional.
Somos cada vez más y los recursos no crecen igual
Ya viste que el aire, el agua, el suelo, las plantas y los animales son los componentes de la naturaleza, y que todo lo que usamos sale de ahí.
Ahora un dato: cada vez somos más personas. Costa Rica tenía alrededor de un millón de habitantes en 1950 y hoy pasa de cinco millones. Más personas quieren decir más casas, más comida, más agua, más electricidad y más basura. Pero el agua de los ríos, el suelo de las fincas y los bosques no se multiplican al mismo ritmo.
Usar racionalmente un recurso es usar lo que hace falta, sin desperdiciar y sin agotarlo, para que siga habiendo mañana. No es dejar de usar: es usar con cabeza.
Hay dos clases de recursos y conviene distinguirlas:
| Clase | Qué significa | Ejemplos |
|---|---|---|
| Renovables | se reponen, si se les da tiempo | agua, bosque, peces, suelo, viento, sol |
| No renovables | se acaban, porque tardaron millones de años en formarse | petróleo, carbón, minerales, gas |
Cuidado con una trampa: renovable no quiere decir infinito. Un bosque se repone si se corta despacio y se vuelve a sembrar; si se corta más rápido de lo que crece, se acaba igual.

Lo que se puede hacer, de verdad
En la casa.
- Cerrar el tubo mientras te cepillás los dientes o te enjabonás. Un tubo abierto suelta varios litros por minuto.
- Arreglar las fugas. Un inodoro que gotea desperdicia cientos de litros por semana.
- Apagar las luces y desconectar los aparatos que no se usan.
- Recoger agua de lluvia para regar las plantas o lavar el corredor.
- Separar la basura: papel, plástico, vidrio, aluminio y orgánico por aparte.
- Hacer abono con las cáscaras y los restos de comida.
En la escuela.
- Usar las dos caras del papel y reutilizar las hojas que solo tienen un lado escrito.
- Reportar los tubos que gotean.
- Llevar la merienda en recipiente reutilizable en vez de bolsas plásticas.
- Llevar botella de agua y llenarla en el bebedero.
- Cuidar la huerta escolar y sembrar árboles.
En la comunidad.
- Sacar la basura el día que pasa el camión, y llevar lo reciclable al centro de acopio.
- No tirar basura en ríos ni quebradas.
- Participar en las jornadas de limpieza y de siembra de árboles.
- Caminar, usar la bicicleta o compartir el carro para trayectos cortos.
Y una regla que ordena todo esto, en tres palabras y en este orden: reducir, reutilizar, reciclar. Primero consumir menos; después usar otra vez lo que se tiene; y de último, reciclar lo que ya no sirve. Reciclar es el último paso, no el primero, porque reciclar también gasta energía.
Mirar con ojo crítico
Tener actitud crítica es no tragarse todo: mirar una actividad humana y preguntarse si el beneficio vale lo que cuesta, y si esa cuenta la está pagando alguien más.
Tres preguntas que sirven:
- ¿De dónde sale lo que se está usando? Esa madera, esa agua, esa arena: ¿de dónde vienen y cuánto tarda la naturaleza en reponerlas?
- ¿Quién gana y quién pierde? Muchas veces gana uno y pierden los vecinos de río abajo.
- ¿Se podría hacer de otra manera? Casi siempre hay una forma con menos daño.
Estos son usos irracionales que se ven en el país:
- Botar aguas sucias o desechos de una fábrica directo a un río.
- Talar el bosque de la orilla de un río o de una ladera empinada: se pierde el suelo y el agua se ensucia.
- Quemar el charral o los potreros: se pierde el suelo, se contamina el aire y el fuego se sale de control.
- Pescar con redes de malla muy fina, que se llevan también a los peces pequeños que todavía no se han reproducido.
- Usar demasiado agroquímico, que la lluvia arrastra hasta los ríos.
- Comprar de más y botar comida en buen estado.
Criticar no es solo quejarse. Sirve más cuando trae tres partes: qué está mal, por qué hace daño y qué se puede hacer en lugar de eso.
Ejemplos resueltos
1. En una casa dejan el tubo abierto los dos minutos del cepillado, tres veces al día, y el tubo suelta 6 litros por minuto. ¿Cuánta agua se va al mes? En cada cepillado se van 2 × 6 = 12 litros. Al día, tres veces: 12 × 3 = 36 litros. En 30 días: 36 × 30 = 1 080 litros. Se desperdician 1 080 litros al mes, o sea más de mil litros que nadie usó.
2. Clasificá en renovable o no renovable: el petróleo de la gasolina, el agua del río Reventazón, el bosque de la finca, el hierro de una varilla. Se pregunta si la naturaleza los repone en un tiempo humano. El petróleo y el hierro tardaron millones de años; el agua vuelve con la lluvia y el bosque vuelve a crecer. No renovables: petróleo y hierro. Renovables: agua y bosque, siempre que no se usen más rápido de lo que se reponen.
3. Una fábrica tira sus desechos a la quebrada del barrio. Escribí una crítica con las tres partes. Primero qué está mal, después el daño, después la alternativa. Está mal tirar desechos a la quebrada. Hace daño porque el agua sucia mata los peces y baja hasta las casas y las fincas de río abajo, que no tienen nada que ver. En lugar de eso, la fábrica debería tratar sus aguas antes de soltarlas, y la comunidad puede denunciarlo ante la municipalidad y el Ministerio de Salud.
4. Ordená según reducir, reutilizar y reciclar: llevar bolsa de tela a la feria, entregar las botellas en el centro de acopio, usar el frasco de mayonesa para guardar frijoles. Reducir es no generar el desecho; reutilizar es volver a usar el objeto; reciclar es convertirlo en material nuevo. 1. Reducir: llevar bolsa de tela. 2. Reutilizar: el frasco para frijoles. 3. Reciclar: las botellas al centro de acopio.
Los errores que más se cobran
- Creer que reciclar es lo principal. Es lo que más se repite en las campañas y lo que se ve en los afiches. Reciclar gasta energía y agua: lo que más cuida los recursos es no generar el desecho, o sea reducir.
- Pensar que renovable es infinito. La palabra tranquiliza. Un bosque, un río o un banco de peces se agotan si se usan más rápido de lo que se reponen; lo renovable se acaba igual si no se respeta su ritmo.
- Confundir uso racional con no usar. El estudiante concluye que lo correcto sería no cortar ningún árbol ni sacar agua. Las personas necesitamos comer, construir y tener electricidad: la pregunta no es si usar, sino cuánto y cómo.
- Creer que una acción pequeña no cambia nada. «Yo solo soy uno» suena razonable. Pero el cálculo de arriba muestra que un solo tubo abierto bota mil litros al mes; multiplicado por una escuela o un barrio, es muchísimo.
- Criticar sin proponer. Se dice «eso está mal» y ahí se queda. Una crítica que no dice qué hacer en vez de eso no convence ni cambia nada.
Clave de análisis
Preguntate siempre: ¿esto se repone, y a qué ritmo se está usando? Para actuar, el orden es reducir, reutilizar, reciclar. Y para criticar, tres partes: qué está mal, qué daño hace y qué se puede hacer en lugar de eso.