Escuchar bien y decir las cosas completas
Al terminar vas a poder escuchar un cuento y contar de qué se trató, y vas a poder decir las cosas con más palabras y más claras.
Escuchar no es lo mismo que oír
Oír es que un sonido te llegue a la oreja. Eso pasa solo.
Escuchar es poner atención a ese sonido. Eso lo hacés vos.
Antes de escuchar un cuento, preparate:
- Cerrá la boca.
- Poné los ojos en quien habla.
- Dejá los chunches quietos sobre la mesa.

Tres formas de escuchar
| Cómo escuchás | Para qué |
|---|---|
| Con atención | para no perderte nada |
| Para entender | para saber qué pasó y por qué |
| Por gusto | para disfrutar la ronda o el cuento |
Cuando la maestra lee un cuento, escuchás de las tres formas a la vez.
Juegos de oreja
Cerrá los ojos y adiviná qué suena. Después juntá los que van juntos: el ladrido con el perro, el canto con el yigüirro.
Contar lo que escuchaste
Cuando termina el cuento, contalo con tus palabras. Tres preguntas te sacan del apuro:
- ¿Quién salía en el cuento?
- ¿Dónde estaba?
- ¿Qué le pasó?
También podés decir qué sentiste: si te dio risa, si te dio miedo, si te gustó.
Decir más, con más palabras
Al principio decimos frases cortitas. Después las vamos estirando. Mirá cómo crece la misma idea:
- Vi un perro.
- Vi un perro negro.
- Vi un perro negro en el patio de la escuela.
- Vi un perro negro en el patio de la escuela y estaba durmiendo.
La última dice mucho más. Las palabras y, pero y porque sirven para pegar dos ideas.
Palabras parecidas y palabras distintas
Algunas se parecen: casa y choza son dos lugares para vivir. Otras son lo contrario: grande y pequeño, lleno y vacío.
Ejemplos resueltos
1. La maestra leyó un cuento de una tortuga que cruzaba el río. Contá de qué se trató. Contestá las tres preguntas. ¿Quién? La tortuga. ¿Dónde? En el río. ¿Qué le pasó? Lo cruzó. Se dice así: «Se trataba de una tortuga que cruzó el río.»
2. Estirá esta oración: Comí un tamal. Agregale cómo era y dónde fue. Comí un tamal caliente en la casa de mi abuela.
3. Decí lo contrario de el balde está lleno. Lo contrario de lleno es vacío. El balde está vacío.
4. Uní las dos ideas: Llovió. y No salimos al recreo. La segunda pasó por culpa de la primera, así que la palabra que las pega es porque. No salimos al recreo porque llovió.
Los errores que más se cobran
- Contestar «me gustó» cuando preguntan de qué se trató. Al niño le preguntan por el cuento y responde por él mismo, porque lo que recuerda es lo que sintió. El gusto va aparte: primero, qué pasó.
- Repetir el cuento palabra por palabra. Se aprende de memoria el comienzo y se traba en la mitad. Contarlo con las propias palabras es más fácil y demuestra que se entendió.
- Usar siempre «cosa» y «hacer». «Hice una cosa» no dice nada. Pasa porque la palabra exacta cuesta más que la palabra fácil; hay que buscarla: «armé un papalote».
- Pegar todas las ideas con «y». Sale «fui y comí y jugué y llovió». Y solo suma; para el motivo va porque y para lo que se opone va pero.
Clave de análisis
Si te preguntan por algo que escuchaste, contestá quién, dónde y qué pasó, en ese orden. Si te piden decir más, agregale a la oración cómo era, dónde fue y por qué.