Leer en voz alta, actuar y buscar la palabra justa
Al terminar vas a poder leer en voz alta para que te entiendan, actuar y recitar delante de la clase, y elegir la palabra que dice justo lo que querés.
Leer en voz alta es leer para otros
Cuando leés para vos, nadie más oye. Cuando leés en voz alta, hay gente esperando entender.
Tres cosas hay que cuidar:
| Qué | Cómo se hace |
|---|---|
| La voz | que llegue hasta el último compañero |
| Los sonidos | decir la palabra entera, sin comerse el final |
| Las pausas | parar en el punto y respirar |

Decir cada sonido completo
Muchas palabras se entienden mal porque se les come el final.
Se dice «pa» en lugar de para y «tá» en lugar de está. Al leer en voz alta, la palabra va entera.
Las pausas están escritas
El punto no es un adorno: es la señal de parar.
El perro entró. Se sacudió. Mojó toda la cocina.
Si leés eso de un tirón, nadie entiende. Parando en cada punto, se entiende todo.
Actuar lo que se lee
Una dramatización es actuar un texto. Se reparten los personajes y cada quien dice lo suyo.
Escena corta para dos:
Fernanda: —¿Me prestás el color rojo? Thiago: —Tomá, pero me lo devolvés en el recreo.
Al actuar, la voz cambia: la de quien pide suena dulce; la de quien presta, seria.
Recitar
Una recitación es decir un poema o una ronda delante de la gente, ya aprendida de memoria.
Esta ronda la juegan los niños desde hace muchísimo tiempo y es de todos:
El patio de mi casa es particular: cuando llueve se moja como los demás.
Se recita despacio, marcando el ritmo con las palmas.
La palabra justa
Hay palabras que no dicen nada: cosa, hacer, bonito. Se pueden cambiar por otras que sí dicen.
| Palabra floja | Palabra justa |
|---|---|
| Hice una cosa | Armé un papalote |
| El perro hace ruido | El perro ladra |
Y cada situación pide sus palabras: en el recreo va «Vení, jugamos»; en una tarjeta a la maestra va «Gracias por enseñarme a leer».
Ejemplos resueltos
1. Leé en voz alta: La iguana subió al techo. Nadie la vio. Hay dos puntos, entonces hay dos paradas. Leé la primera, parás, respirás, leés la segunda. Se oye: «La iguana subió al techo.» (pausa) «Nadie la vio.»
2. Cambiá la palabra floja: El bebé hace ruido. Preguntate qué ruido hace un bebé. El bebé llora.
3. Vas a actuar a alguien enojado. ¿Cómo ponés la voz? Un enojado habla más fuerte y más corto. Fuerte, rápido y con cara seria.
4. ¿Cómo agradecés en una tarjeta para tu maestra? Es una situación de respeto, así que van palabras completas. Gracias por enseñarme a leer, maestra.
Los errores que más se cobran
- Leer mirando solo la hoja. La voz se va para abajo y no llega a nadie. Hay que sostener el libro al frente y levantar la cara.
- Leer a toda carrera para terminar rápido. Da vergüenza estar de pie y el niño corre. Pero leer más rápido no acaba antes: obliga a repetir.
- Ignorar los puntos. Se lee todo de un tirón porque el punto es chiquito y no se ve. Al leer hay que buscarlo con el ojo antes de llegar.
- Usar siempre cosa y hacer. Son palabras que sirven para todo, y justo por eso no dicen nada. Siempre hay una palabra más exacta.
Clave de análisis
Para leer en voz alta: fuerte, completo y parando en cada punto. Para hablar o escribir: cambiá cosa y hacer por la palabra que dice justo lo que pasa.