El pronóstico del tiempo y cómo usarlo
Al terminar vas a poder entender un pronóstico del tiempo, prepararte cuando avisan de algo fuerte y saber cómo ayudar a quien salió afectado.
Qué es un pronóstico
Un pronóstico es lo que se espera que pase con el tiempo en las próximas horas o días.
No es adivinanza. En Costa Rica lo hace el Instituto Meteorológico Nacional, con datos de estaciones, radares y satélites. Un pronóstico puede fallar, pero acierta mucho más de lo que falla.
Lo encontrás en la radio, la tele, el periódico y el celular.
Cómo se lee
El pronóstico habla con dibujos y con números:
- Sol → día despejado.
- Sol con nubes → parcialmente nublado.
- Nube con gotas → lluvia.
- Nube con rayo → tormenta eléctrica.
- Porcentaje de lluvia: 80 % quiere decir que es muy probable que llueva; 10 %, que es poco probable.
- Temperatura máxima y mínima: lo más caliente y lo más frío del día.
- Viento: de dónde sopla y qué tan fuerte.
Y siempre dice para cuál región: Pacífico Norte, Caribe, Valle Central, Zona Norte, Pacífico Sur. Se busca la de uno.

Los avisos y las situaciones extremas
Cuando se espera algo peligroso, la Comisión Nacional de Emergencias emite alertas por colores:
- Verde: información, estén pendientes.
- Amarilla: prepararse.
- Roja: peligro; hay que actuar y, si lo indican, salir del lugar.
Lo que se vive fuerte aquí: aguaceros de setiembre y octubre, ríos crecidos y deslizamientos. También vientos fuertes en Guanacaste, oleaje alto y sequía en la estación seca. Un huracán del Caribe deja lluvias aquí aunque no toque tierra.
Qué hacer antes:
- Limpiar caños, canoas y alcantarillas antes del invierno.
- Guardar linterna con pilas, radio, agua y comida que no se dañe.
- Saber a qué lugar alto ir y por dónde salir.
- Tener a mano el 911.
- Subir del suelo lo que se moja.
Qué hacer durante:
- Quedarse bajo techo.
- No cruzar ríos ni calles inundadas, ni a pie ni en carro.
- Alejarse de árboles y postes con tormenta eléctrica.
- No tocar cables caídos.
- Hacerle caso a quien da la orden de salir.
Ayudar a los que quedan afectados
Después de una inundación o un deslizamiento, hay familias que pierden la casa y las cosas.
Se les puede apoyar así:
- Llevar lo que piden los albergues: agua, comida no perecedera, cobijas, ropa limpia, artículos de higiene, pañales.
- Ayudar a limpiar el lodo, con guantes y botas, siempre con personas adultas.
- Recibir en la casa a un familiar o un vecino.
- Acompañar: escuchar y tratar bien a quien perdió todo, y no burlarse.
- Colaborar con la Cruz Roja y con lo que organiza la escuela.
Se lleva lo que hace falta, no lo que sobra: ropa rota o comida vencida no ayuda a nadie.
Ejemplos resueltos
1. 90 % de lluvia. El pronóstico de la tarde en el Valle Central marca 90 % de probabilidad de lluvia.
Es casi seguro que llueve. Karla lleva capa, guarda el cuaderno en bolsa plástica y recoge la ropa del cordel antes de irse.
2. Alerta roja. La Comisión Nacional de Emergencias pone alerta roja en la zona por el río.
Roja es peligro. La familia de Beto no espera a ver: suben lo que se moja, agarran documentos, linterna y agua y se van al albergue que indicaron.
3. La colecta de la escuela. La escuela recoge ayuda para las familias inundadas.
Sofía lleva agua embotellada, arroz y una cobija limpia. Revisa que nada esté vencido ni roto.
Los errores que más se cobran
- Creer que 30 % de lluvia significa que va a llover un poquito. Pasa porque se lee como cantidad; es la probabilidad: si llueve, puede caer un aguacero.
- Leer el pronóstico de otra región. Pasa porque se ve el primer mapa que sale; el tiempo del Caribe no sirve para Guanacaste.
- Pasar en carro por una calle inundada. Pasa porque el agua se ve baja; media rueda de corriente arrastra un carro, y el hueco tapado no se ve.
- Donar lo que uno no usaría. Pasa porque se confunde ayudar con desocupar; la ropa rota y la comida vencida le dan más trabajo a quien recibe.
Clave de análisis
El pronóstico se lee de tu región, y el porcentaje es probabilidad, no cantidad. Con aviso amarillo te preparás y con rojo actuás. Después, se ayuda con lo que de verdad hace falta.