LecciónEspañol · Sexto grado

Lectura y comprensión de textos

Lo que el lector trae y lo que el texto agrega

Al terminar vas a poder activar lo que ya sabés antes de leer, formular conjeturas a partir del comportamiento de los personajes, y relacionar lo que leés con otros textos que ya leíste.

Ya lo sé: ir al ejercicio ↓
Dos personas leen el mismo libro y no entienden lo mismo: cada una llega con lo que ya sabe y con eso llena lo que el texto no dice. Foto: State Government Photographer, Wikimedia Commons, CC0.
Dos personas leen el mismo libro y no entienden lo mismo: cada una llega con lo que ya sabe y con eso llena lo que el texto no dice. Foto: State Government Photographer, Wikimedia Commons, CC0.

Entender

El lector llega con equipaje

Ningún lector llega vacío. Lo que ya sabés —de la vida, de la escuela, de otros libros— es lo que hace posible entender. Dos personas que leen el mismo capítulo entienden cosas distintas, y la diferencia casi siempre está en el equipaje.

Activar los conocimientos previos es sacar ese equipaje a la vista antes de leer, en vez de dejarlo trabajar solo:

  1. ¿Qué sé del tema?
  2. ¿De dónde lo sé, y qué tan confiable es esa fuente?
  3. ¿Qué espero encontrar en este texto?

Al terminar, se revisa en tres columnas: confirmado, corregido, nuevo. La columna de «corregido» es la más valiosa: significa que el texto te cambió una idea, que es lo más que puede hacer un texto.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

El riesgo del equipaje hay que nombrarlo: lo que uno ya cree puede tapar lo que el texto dice. Si vos estás convencido de que cierto personaje es malo, vas a leer cada acción suya como prueba. La defensa es una pregunta que hay que hacerse en voz alta: ¿esto lo dice el texto o lo estoy poniendo yo?

Conjeturar desde el comportamiento de los personajes

Una conjetura es una suposición fundada. En un relato, la fuente más rica de conjeturas es lo que los personajes hacen.

Y hay un orden de confiabilidad que conviene tener claro:

FuenteQué tan confiable esPor qué
Lo que el personaje hacealtalas acciones no mienten
Lo que el narrador dice de élalta o mediadepende de si el narrador es confiable
Lo que otros personajes dicen de élmediatienen sus propios intereses
Lo que el personaje dice de sí mismobajaes lo que quiere mostrar

Un personaje repite que la familia es lo primero y nunca llega a las comidas. Lo que hace desmiente lo que dice, y ahí está el personaje de verdad.

El procedimiento de la conjetura:

  1. Anotá la acción. «Guardó la herramienta bajo llave.»
  2. Preguntá qué implica. «Antes la prestaba sin problema.»
  3. Formulá la conjetura con lenguaje hipotético. «Parece que dejó de confiar en el vecino.»
  4. Esperá la confirmación o la corrección en lo que sigue.

La relación entre textos: el intertexto

Asociación intertextual es relacionar lo que ocurre en un texto con lo que ocurre en otro que ya leíste. No es un adorno: es una de las herramientas más potentes de la comprensión.

Se puede relacionar por cuatro vías:

VíaEjemplo
Temados textos sobre el miedo a mudarse
Estructurados leyendas que empiezan con una advertencia que alguien ignora
Personajedos protagonistas que tienen que escoger entre lo que quieren y lo que les toca
Recursodos textos que arrancan por el final y después saltan atrás

Y hay un patrón que aparece una y otra vez en la tradición oral costarricense: la leyenda de advertencia. La Cegua, el Cadejos, el Padre sin Cabeza, la Llorona funcionan igual: alguien anda donde no debe, a la hora que no debe, y algo lo encuentra. Reconocer ese molde en una leyenda nueva permite anticipar la estructura completa desde el segundo párrafo.

Una buena asociación intertextual tiene tres partes: qué texto, en qué se parece y qué aporta el parecido.

«Este relato se parece a la leyenda de la Cegua en que el personaje va solo de noche por un camino y desoye una advertencia. Lo que aporta el parecido es que ya sé que el encuentro es lo que viene, y puedo fijarme en cómo este autor lo resuelve distinto.»

Un texto para trabajar

Escrito para esta lección:

La llave del portón

Don Rafa colgó la llave del portón en el mismo clavo durante treinta años. Cualquiera del barrio podía tomarla para entrar a sacar agua del pozo.

En enero desapareció una bomba de agua del galerón. Don Rafa no dijo nada. Siguió colgando la llave en el clavo.

En marzo desapareció la carretilla. Ese sábado don Rafa clavó una tabla sobre el clavo y puso un candado en el portón. Cuando doña Meche fue a pedirle agua, le abrió él mismo y se quedó ahí mientras ella llenaba el balde.

Conjeturas desde el comportamiento:

  • Parece que don Rafa evita la confrontación, porque tuvo dos motivos de reclamo y no reclamó ninguna vez.
  • Parece que perdió la confianza en el barrio entero y no en una persona, porque el candado deja afuera a todos, incluida doña Meche, que no hizo nada.
  • Parece que no quiere negarle el agua a nadie, porque sigue abriendo: cambió el mecanismo, no la costumbre.

Ver

Ejemplos resueltos

1. ¿Qué se conjetura de que don Rafa se quede ahí mientras doña Meche llena el balde? Que ya no deja a nadie solo en el terreno. Es vigilancia sin decirlo. La acción dice lo que él no está dispuesto a decir en palabras.

2. Un compañero afirma: «A don Rafa le robó doña Meche». ¿Es conjetura? No: es invención. El texto no da ninguna evidencia contra ella; al contrario, ella aparece pidiendo agua como siempre. Una conjetura tiene que arrancar en una acción del texto.

3. Relacioná este relato con otro texto, como se debe. «Se parece a los relatos donde un personaje cambia una costumbre después de una pérdida, en que el cambio se muestra con un objeto —acá el candado— y no con un discurso. Lo que aporta es que sé dónde mirar: en el objeto, no en el diálogo.»

4. Antes de leer un texto titulado «El último día de clases», ¿qué activás? Lo que sabés de los últimos días de clases: despedidas, firmas en camisas, mezcla de alegría y tristeza. Y una pregunta propia: ¿este texto va a ir por la alegría o por la pérdida? Con esa pregunta, la lectura tiene destino.

5. El narrador dice: «Don Rafa nunca fue rencoroso». ¿Cuánto confiás? Bastante, si el narrador está afuera y no ha mentido antes. Pero conviene contrastarlo con las acciones: clavar una tabla y poner candado no es rencor, es precaución, así que la afirmación del narrador se sostiene.

Probar3 preguntas con respuesta y explicación

Preguntas de práctica del tema

Tres preguntas de Español del tema Lectura y comprensión de textos, para repasar después de «Lo que el lector trae y lo que el texto agrega», con las cuatro opciones, la respuesta correcta y la explicación. Probá contestarlas antes de abrir la respuesta.

PREGUNTA 1

Subió la venta de paraguas y subieron los accidentes. Un estudiante concluye que los paraguas causan accidentes. ¿Qué error cometió?

  • A. Confundió el efecto con la causa: en realidad los accidentes causan la venta de paraguas
  • B. No cometió ningún error, porque los dos hechos ocurrieron en el mismo período
  • C. Confundió una opinión con un hecho, porque ninguna de las dos cosas se puede comprobar
  • D. Confundió correlación con causa: los dos hechos suben juntos por una tercera razón
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción D.

Que dos cosas ocurran juntas no significa que una produzca la otra: aquí la lluvia explica ambas. Tampoco se trata de invertir la causa ni de una opinión.

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PREGUNTA 2

Un texto quiere convencer al lector de que use la bicicleta. ¿Cuál estrategia fundamenta mejor esa idea?

  • A. Repetir varias veces que andar en bicicleta es lo mejor que uno puede hacer
  • B. Afirmar que todo el mundo sabe que la bicicleta es el mejor medio de transporte
  • C. Citar un dato comprobable sobre el ahorro y el tiempo que gana quien pedalea
  • D. Contar que a quien escribe el texto le gusta mucho salir a pedalear los domingos
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción C.

Fundamentar es sostener con datos verificables. La repetición, la generalización y el gusto personal no prueban nada.

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PREGUNTA 3

Un estudiante escribe: «Llegué tarde. Por lo tanto, salí temprano de la casa». ¿Qué falla en esa oración?

  • A. El conector está bien, pero le falta una coma antes de la palabra «salí»
  • B. Las dos oraciones son demasiado cortas para llevar un conector entre ellas
  • C. El conector no corresponde: lo que sigue no es consecuencia de lo anterior
  • D. El verbo de la segunda oración debería ir en presente y no en pretérito
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción C.

«Por lo tanto» anuncia una consecuencia, y salir temprano no es consecuencia de llegar tarde: es su contrario. La coma, el largo y el tiempo verbal no son el problema.

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Los errores que más se cobran

  1. Leer buscando confirmación de lo que uno ya creía. No se siente como error: se siente como entender. La defensa es exigirse señalar la línea exacta.
  2. Creerle al personaje lo que dice de sí mismo. Es la fuente menos confiable y la que más se cita en las respuestas. Las acciones pesan más.
  3. Confundir conjetura con invención. La conjetura arranca en una acción concreta y se formula con lenguaje hipotético. La invención agrega datos que el texto no dio.
  4. Hacer asociaciones intertextuales vacías. «Me recordó a una película» sin decir en qué ni qué aporta. Las tres partes —qué texto, en qué se parece, qué aporta— son obligatorias.
  5. Abandonar la conjetura cuando falla. La conjetura no está para acertar; está para que la lectura tenga dirección. Una conjetura corregida enseña más que una acertada.
  6. Saltarse el título y el paratexto. Da gratis la mitad de las expectativas, y leer sin expectativas es leer sin buscar nada.

Cómo acompañar en casa

Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.

Al terminar, el estudiante tiene que poder: activar lo que ya sabe y formular conjeturas al leer.

Tres preguntas para hacerle

  1. ¿Se lee para confirmar lo que uno ya creía? → No: se lee para comprobar o corregir
  2. ¿Qué se hace antes de leer? → Mirar el título, los subtítulos y las imágenes
  3. ¿Qué pasa si el texto contradice lo que pensabas? → Se corrige lo que uno pensaba

Si se traba. Si lee buscando confirmación, pregúntele qué dice el texto que él no esperaba.

Cinco minutos en la casa. Antes de leer algo, que anote qué cree; después, que compare.

Clave de análisis

Antes de leer, sacá a la vista lo que ya sabés. Mientras leés, conjeturá desde lo que los personajes hacen, no desde lo que dicen. Y cada vez que relaciones con otro texto, decí en qué se parece y qué te permite ver.

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Lo que el lector trae y lo que el texto agrega

Al terminar vas a poder activar lo que ya sabés antes de leer, formular conjeturas a partir del comportamiento de los personajes, y relacionar lo que leés con otros textos que ya leíste.

El lector llega con equipaje

Ningún lector llega vacío. Lo que ya sabés —de la vida, de la escuela, de otros libros— es lo que hace posible entender. Dos personas que leen el mismo capítulo entienden cosas distintas, y la diferencia casi siempre está en el equipaje.

Activar los conocimientos previos es sacar ese equipaje a la vista antes de leer, en vez de dejarlo trabajar solo:

  1. ¿Qué sé del tema?
  2. ¿De dónde lo sé, y qué tan confiable es esa fuente?
  3. ¿Qué espero encontrar en este texto?

Al terminar, se revisa en tres columnas: confirmado, corregido, nuevo. La columna de «corregido» es la más valiosa: significa que el texto te cambió una idea, que es lo más que puede hacer un texto.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

El riesgo del equipaje hay que nombrarlo: lo que uno ya cree puede tapar lo que el texto dice. Si vos estás convencido de que cierto personaje es malo, vas a leer cada acción suya como prueba. La defensa es una pregunta que hay que hacerse en voz alta: ¿esto lo dice el texto o lo estoy poniendo yo?

Conjeturar desde el comportamiento de los personajes

Una conjetura es una suposición fundada. En un relato, la fuente más rica de conjeturas es lo que los personajes hacen.

Y hay un orden de confiabilidad que conviene tener claro:

FuenteQué tan confiable esPor qué
Lo que el personaje hacealtalas acciones no mienten
Lo que el narrador dice de élalta o mediadepende de si el narrador es confiable
Lo que otros personajes dicen de élmediatienen sus propios intereses
Lo que el personaje dice de sí mismobajaes lo que quiere mostrar

Un personaje repite que la familia es lo primero y nunca llega a las comidas. Lo que hace desmiente lo que dice, y ahí está el personaje de verdad.

El procedimiento de la conjetura:

  1. Anotá la acción. «Guardó la herramienta bajo llave.»
  2. Preguntá qué implica. «Antes la prestaba sin problema.»
  3. Formulá la conjetura con lenguaje hipotético. «Parece que dejó de confiar en el vecino.»
  4. Esperá la confirmación o la corrección en lo que sigue.

La relación entre textos: el intertexto

Asociación intertextual es relacionar lo que ocurre en un texto con lo que ocurre en otro que ya leíste. No es un adorno: es una de las herramientas más potentes de la comprensión.

Se puede relacionar por cuatro vías:

VíaEjemplo
Temados textos sobre el miedo a mudarse
Estructurados leyendas que empiezan con una advertencia que alguien ignora
Personajedos protagonistas que tienen que escoger entre lo que quieren y lo que les toca
Recursodos textos que arrancan por el final y después saltan atrás

Y hay un patrón que aparece una y otra vez en la tradición oral costarricense: la leyenda de advertencia. La Cegua, el Cadejos, el Padre sin Cabeza, la Llorona funcionan igual: alguien anda donde no debe, a la hora que no debe, y algo lo encuentra. Reconocer ese molde en una leyenda nueva permite anticipar la estructura completa desde el segundo párrafo.

Una buena asociación intertextual tiene tres partes: qué texto, en qué se parece y qué aporta el parecido.

«Este relato se parece a la leyenda de la Cegua en que el personaje va solo de noche por un camino y desoye una advertencia. Lo que aporta el parecido es que ya sé que el encuentro es lo que viene, y puedo fijarme en cómo este autor lo resuelve distinto.»

Un texto para trabajar

Escrito para esta lección:

La llave del portón

Don Rafa colgó la llave del portón en el mismo clavo durante treinta años. Cualquiera del barrio podía tomarla para entrar a sacar agua del pozo.

En enero desapareció una bomba de agua del galerón. Don Rafa no dijo nada. Siguió colgando la llave en el clavo.

En marzo desapareció la carretilla. Ese sábado don Rafa clavó una tabla sobre el clavo y puso un candado en el portón. Cuando doña Meche fue a pedirle agua, le abrió él mismo y se quedó ahí mientras ella llenaba el balde.

Conjeturas desde el comportamiento:

  • Parece que don Rafa evita la confrontación, porque tuvo dos motivos de reclamo y no reclamó ninguna vez.
  • Parece que perdió la confianza en el barrio entero y no en una persona, porque el candado deja afuera a todos, incluida doña Meche, que no hizo nada.
  • Parece que no quiere negarle el agua a nadie, porque sigue abriendo: cambió el mecanismo, no la costumbre.

Ejemplos resueltos

1. ¿Qué se conjetura de que don Rafa se quede ahí mientras doña Meche llena el balde? Que ya no deja a nadie solo en el terreno. Es vigilancia sin decirlo. La acción dice lo que él no está dispuesto a decir en palabras.

2. Un compañero afirma: «A don Rafa le robó doña Meche». ¿Es conjetura? No: es invención. El texto no da ninguna evidencia contra ella; al contrario, ella aparece pidiendo agua como siempre. Una conjetura tiene que arrancar en una acción del texto.

3. Relacioná este relato con otro texto, como se debe. «Se parece a los relatos donde un personaje cambia una costumbre después de una pérdida, en que el cambio se muestra con un objeto —acá el candado— y no con un discurso. Lo que aporta es que sé dónde mirar: en el objeto, no en el diálogo.»

4. Antes de leer un texto titulado «El último día de clases», ¿qué activás? Lo que sabés de los últimos días de clases: despedidas, firmas en camisas, mezcla de alegría y tristeza. Y una pregunta propia: ¿este texto va a ir por la alegría o por la pérdida? Con esa pregunta, la lectura tiene destino.

5. El narrador dice: «Don Rafa nunca fue rencoroso». ¿Cuánto confiás? Bastante, si el narrador está afuera y no ha mentido antes. Pero conviene contrastarlo con las acciones: clavar una tabla y poner candado no es rencor, es precaución, así que la afirmación del narrador se sostiene.

Dos personas leen el mismo libro y no entienden lo mismo: cada una llega con lo que ya sabe y con eso llena lo que el texto no dice. Foto: State Government Photographer, Wikimedia Commons, CC0.
Dos personas leen el mismo libro y no entienden lo mismo: cada una llega con lo que ya sabe y con eso llena lo que el texto no dice. Foto: State Government Photographer, Wikimedia Commons, CC0.

Los errores que más se cobran

  1. Leer buscando confirmación de lo que uno ya creía. No se siente como error: se siente como entender. La defensa es exigirse señalar la línea exacta.
  2. Creerle al personaje lo que dice de sí mismo. Es la fuente menos confiable y la que más se cita en las respuestas. Las acciones pesan más.
  3. Confundir conjetura con invención. La conjetura arranca en una acción concreta y se formula con lenguaje hipotético. La invención agrega datos que el texto no dio.
  4. Hacer asociaciones intertextuales vacías. «Me recordó a una película» sin decir en qué ni qué aporta. Las tres partes —qué texto, en qué se parece, qué aporta— son obligatorias.
  5. Abandonar la conjetura cuando falla. La conjetura no está para acertar; está para que la lectura tenga dirección. Una conjetura corregida enseña más que una acertada.
  6. Saltarse el título y el paratexto. Da gratis la mitad de las expectativas, y leer sin expectativas es leer sin buscar nada.

Cómo acompañar en casa

Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.

Al terminar, el estudiante tiene que poder: activar lo que ya sabe y formular conjeturas al leer.

Tres preguntas para hacerle

  1. ¿Se lee para confirmar lo que uno ya creía? → No: se lee para comprobar o corregir
  2. ¿Qué se hace antes de leer? → Mirar el título, los subtítulos y las imágenes
  3. ¿Qué pasa si el texto contradice lo que pensabas? → Se corrige lo que uno pensaba

Si se traba. Si lee buscando confirmación, pregúntele qué dice el texto que él no esperaba.

Cinco minutos en la casa. Antes de leer algo, que anote qué cree; después, que compare.

Clave de análisis

Antes de leer, sacá a la vista lo que ya sabés. Mientras leés, conjeturá desde lo que los personajes hacen, no desde lo que dicen. Y cada vez que relaciones con otro texto, decí en qué se parece y qué te permite ver.