El comportamiento del personaje y lo que lo motiva
Al terminar vas a poder describir el comportamiento de un personaje con un adjetivo que el texto sostenga, encontrar la motivación que lo explica, y distinguir el comportamiento de lo que el personaje piensa o siente.
Comportamiento es lo que hace, no lo que es
El comportamiento de un personaje es su manera de actuar ante una situación concreta. Se ve: son acciones, palabras y reacciones.
No es lo mismo que el carácter. El carácter es una etiqueta para toda la vida; el comportamiento es lo que hizo en esta escena.
| Concepto | Qué es | Cómo se comprueba |
| Pensamiento | lo que cree por dentro | se deduce de indicios |
| Comportamiento | lo que hace ante algo | se señala en el texto |
| Motivación | por qué lo hace | se busca hacia atrás |
Si podés señalarlo con el dedo en el renglón, es comportamiento. Si tenés que deducirlo, es pensamiento.
La forma en que el examen lo pregunta
Estas preguntas suelen traer opciones con el molde «Adjetivo: explicación». Por ejemplo, «Solidario: ayuda sin que se lo pidan».
Eso obliga a revisar dos cosas por opción, no una. Primero, si el adjetivo calza. Segundo, si la explicación es lo que el texto cuenta.
Una opción con el adjetivo correcto y la explicación cambiada está mala. Es el distractor más fino de toda la prueba, y aparece seguido.
La motivación: por qué actuó así
La motivación es lo que empuja al personaje a comportarse de esa manera. Está antes de la acción, casi siempre escrita.
Se busca hacia atrás, con la misma pregunta de las causas: ¿qué había antes que lo llevara a hacer esto?
Al oír un discurso
Tan dulce y halagüeño,
De vanidad llevado
Quiso cantar el Cuervo.
Abrió su negro pico,—
Dejó caer el queso.
— Félix María Samaniego, «El Cuervo y el Zorro», 1781
El comportamiento lo podés señalar con el dedo: abrió el pico y soltó el queso. La motivación está escrita un renglón antes, «de vanidad llevado», y se busca así, hacia atrás, con la misma pregunta de las causas.


El procedimiento sobre un texto
Lea el siguiente texto:
«Don Beto tenía el puesto trece de la fila del banco desde las seis. Adelante de él una señora con un bebé se recostó dos veces contra la pared. Él le dijo que pasara de primero y se fue al final de la fila sin explicar por qué. Cuando el guarda le preguntó, contestó que él no tenía apuro y que ya estaba viejo para tener apuro. Salió del banco a las once y media.»
Tres pasos:
- Señalá la acción. Cede el puesto y se va al final.
- Poné el adjetivo. Generoso, o considerado.
- Buscá la motivación hacia atrás. Vio que la señora no aguantaba de pie, y él sí podía esperar.
Comportamiento: considerado, porque cede su turno al ver que otra persona lo necesita más. La frase del apuro no es la motivación: es cómo la explica después.
Ejemplos resueltos
1. En el texto anterior, ¿cuál es el comportamiento de don Beto? Considerado: cede el turno a quien lo necesita más que él. «Conformista: acepta esperar sin quejarse» usa la palabra «apuro» del texto y falla en el motivo. «Distraído» contradice la escena. «Autoritario» no tiene apoyo en ninguna línea.
2. ¿Por qué esperar cinco horas y media no es, por sí solo, su comportamiento? Porque es una consecuencia, no una manera de actuar. Se quedó hasta las once y media por haber cedido el puesto. El comportamiento es la decisión, no lo que vino después.
3. Una opción dice: «Paciente: soporta la fila sin protestar.» ¿Qué falla? La explicación. El adjetivo no es absurdo, pero el texto no lo muestra soportando: lo muestra decidiendo. El examen cambia la explicación y deja el adjetivo para ver si leíste las dos partes.
4. Lea: «Le devolvieron mil colones de más. Contó el vuelto dos veces y regresó al mostrador.» ¿Qué comportamiento y qué motivación? Honesto: devuelve lo que no le corresponde. La motivación está en el gesto de contar dos veces: se aseguró antes de actuar. No hay ninguna palabra como «honesto» en el pasaje, y esa es la marca de estos ítems.
Los errores que más se cobran
- Elegir el adjetivo y no leer la explicación. El molde de la prueba junta las dos partes a propósito. Una explicación que el texto no sostiene invalida la opción entera.
- Escoger la opción que copia una palabra del pasaje. En los ítems literarios la clave casi no comparte vocabulario. La palabra repetida suele estar en el distractor, puesta como carnada.
- Confundir comportamiento con pensamiento. Lo que el personaje cree no se señala con el dedo. Si la opción nombra una creencia y no una acción, contesta otra pregunta.
- Poner una etiqueta de carácter. «Es buena persona» no describe un comportamiento. El examen pide qué hizo ante esta situación, no cómo es siempre.
- Tomar la explicación que da el personaje como su motivación. Don Beto dice que no tiene apuro; lo que lo movió fue la señora recostada. Los personajes también justifican lo que hacen.
- Buscar la motivación después de la acción. La motivación viene antes, igual que cualquier causa. Lo que viene después son las consecuencias de haber actuado así.
Cómo acompañar en casa
Esta parte es para la persona que acompaña. No hace falta saber la materia: las respuestas van al lado.
Al terminar, el estudiante tiene que poder: describir el comportamiento de un personaje con un adjetivo que el texto sostenga.
Tres preguntas para hacerle
- ¿Basta con elegir el adjetivo? → No: hay que leer también la explicación que lo acompaña
- ¿Esperar cinco horas es un comportamiento? → No por sí solo: hay que decir cómo esperó
- ¿Qué invalida una opción? → Que la explicación no esté sostenida por el texto
Si se traba. Si elige la opción por el adjetivo, tápele la primera mitad y que juzgue solo la explicación.
Cinco minutos en la casa. Que describa a un vecino con un adjetivo y lo pruebe con una escena concreta.
Clave de análisis
Las tres palabras de esta lección se ordenan solas si te fijás en dónde se comprueba cada una. El comportamiento se señala en el renglón, porque es acción. El pensamiento se deduce de indicios, porque está por dentro. La motivación se busca hacia atrás, porque es una causa. Con ese criterio no las confundís aunque se te borre la tabla.
Para las opciones con dos partes, trabajá siempre en dos tiempos. Primero tapá la explicación y mirá si el adjetivo tiene apoyo. Después destapala y preguntate si eso fue lo que pasó en el texto. Las dos mitades tienen que ser ciertas al mismo tiempo, y el examen cuenta con que revisés una sola.
Y si quedás entre dos adjetivos que calzan, decidí con la motivación. En el caso de la fila, «paciente» y «considerado» describen a un hombre que espera; solo uno describe a un hombre que cede el puesto porque alguien lo necesitaba más.