Escuchar de verdad y hablar con precisión
Al terminar vas a poder escuchar un texto y contar lo que dijo, y vas a poder armar oraciones más largas con la palabra exacta.
Tres maneras de escuchar
| Cómo escuchás | Qué buscás | Dónde sirve |
|---|---|---|
| Con atención | no perderte ningún dato | las instrucciones de la maestra |
| Para entender | saber qué pasó y por qué | un cuento, una noticia |
| Por gusto | disfrutar cómo suena | una ronda, un poema |
Casi siempre las tres van juntas. Cuando la maestra lee un cuento, ponés atención, entendés lo que pasa y además te gusta.

Preparar la oreja
Antes de escuchar, el oído se calienta como se calienta el cuerpo antes del recreo.
- Adiviná qué sonido es: el timbre, la lluvia en el zinc, un carro, el yigüirro.
- Decí cuál de dos palabras oíste: casa o taza, pino o vino.
- Repetí la frase tal cual la oíste.
Contar lo que escuchaste
Después de escuchar, contalo. Tres preguntas te sacan del apuro:
- ¿De quién habla?
- ¿Dónde y cuándo pasa?
- ¿Qué pasó?
Y una más, que es tuya: ¿qué sentiste?
Escuchá este texto corto:
Doña Rosa abre la pulpería a las seis. Barre la acera y saca los sacos de arroz. A las siete ya hay fila de niños comprando pan para el recreo.
¿De quién habla? De doña Rosa. ¿Dónde? En la pulpería. ¿Qué pasó? Abrió, barrió y le llegó la fila.
Oraciones que crecen
Las ideas se pueden decir cortas o completas. Mirá crecer la misma idea:
- Corrí.
- Corrí en el patio.
- Corrí en el patio del recreo.
- Corrí en el patio del recreo porque iba a llover.
Cada paso agrega algo: dónde, cuándo, por qué.
Las palabras que pegan ideas son y, pero, porque, cuando.
| Palabra | Qué hace | Ejemplo |
|---|---|---|
| y | suma | Barrí y lavé. |
| pero | opone | Quería salir, pero llovía. |
| porque | da el motivo | No salí porque llovía. |
| cuando | pone el momento | Salí cuando escampó. |
La palabra exacta
Hay palabras que sirven para todo y por eso no dicen nada: cosa, hacer, bueno.
| Flojo | Exacto |
|---|---|
| Hice una cosa de papel | Armé un papalote |
| El perro hace ruido | El perro ladra |
| La sopa está buena | La sopa está salada |
Parecidas y contrarias
- Parecidas: contento y alegre; bonito y lindo.
- Contrarias: lleno y vacío; fácil y difícil.
Saber la parecida sirve para no repetir siempre la misma palabra.
Ejemplos resueltos
1. Escuchaste el texto de doña Rosa. ¿Qué hace antes de que lleguen los niños? El texto pone las acciones en orden: abre, barre y saca los sacos. La fila llega después. Barre la acera y saca los sacos de arroz.
2. Estirá esta oración: Comí un casado. Agregale dónde y cuándo. Comí un casado en la soda de la esquina el sábado.
3. Uní con la palabra correcta: Quería jugar. y Me dolía el pie. La segunda idea impide la primera, así que va una palabra que oponga. Quería jugar, pero me dolía el pie.
4. Cambiá la palabra floja: Mi mamá hizo una cosa rica. Preguntate qué cosa rica hace tu mamá y con qué verbo. Mi mamá horneó unas chorreadas.
Los errores que más se cobran
- Contestar «me gustó» cuando preguntan de qué se trató. Se pregunta por el texto y el niño responde por él mismo, porque lo que le quedó fue lo que sintió. Primero qué pasó; el gusto va después.
- Repetir el texto de corrido, palabra por palabra. Se aprende el comienzo y en la mitad se traba. Contarlo con palabras propias es más fácil y además demuestra que se entendió.
- Pegar todo con «y». Sale «fui y comí y jugué y llovió». Y solo suma; el motivo pide porque y lo que se opone pide pero.
- Decir siempre cosa y hacer. Son palabras comodín: sirven en cualquier hueco y por eso no informan. Siempre existe una más exacta.
- Escuchar pensando en lo que uno va a decir. El niño arma su respuesta mientras el otro habla y se pierde la mitad.
Clave de análisis
Para contar lo que escuchaste, decí de quién habla, dónde pasa y qué pasó. Para decir más, agregale a la oración dónde, cuándo y por qué, y cambiá cosa y hacer por la palabra exacta.