Competencia escrita
Acentuación, hiato y división silábica
Al terminar vas a poder separar en sílabas cualquier palabra, explicar por qué la ley del hiato le gana a la regla de agudas y graves, y decidir con un método fijo si lleva tilde y sobre cuál vocal va.
En la prueba, la acentuación y la división silábica son de lo que más se pregunta en el bloque de escritura. Y casi siempre se pierden puntos por la misma razón: se aplica la regla de la tilde sin separar antes en sílabas.
Una sílaba es un golpe de voz
Decí «pan»: un golpe. Decí «pa-ra-guas»: tres. Cada sílaba necesita una vocal, porque la vocal es lo que deja salir el aire; las consonantes solas no arman golpe de voz.
Con las consonantes hay tres situaciones, y todas salen de una idea: la consonante se agarra de la vocal que viene después, si puede. Una consonante entre dos vocales se va con la segunda (ca-sa, pe-lo-ta); dos consonantes se reparten, una para cada lado (car-ta, is-la); salvo los grupos que no se pueden partir, porque se pronuncian de un solo tirón: pr, br, tr, dr, cr, gr, fr, pl, bl, cl, gl, fl (a-pre-tar, re-gla).
Y los dígrafos ch, ll, rr son una sola letra para este efecto: mu-cha-cho, ca-lle, pe-rro. Nunca se parten.
Dos vocales juntas: diptongo o hiato
Acá empieza lo que la prueba cobra. Las vocales no son todas iguales: las abiertas o fuertes son a, e, o y las cerradas o débiles, i, u.
La razón de lo que sigue es física: dos vocales abiertas no caben en un mismo golpe de voz, porque cada una pide su propia apertura. Una cerrada sí cabe pegada a una abierta, porque se desliza. De ahí salen los dos casos:
- Diptongo: abierta + cerrada, o dos cerradas. Van juntas: cau-sa, vien-to, ciu-dad.
- Hiato: las vocales se separan en sílabas distintas: te-a-tro, le-ón, ca-í-da.
El hiato aparece por dos motivos: porque las dos vocales son abiertas (po-e-ta, le-er) o porque la cerrada lleva la fuerza y se planta en vez de deslizarse (ca-í-da, ba-úl). Esa segunda clase es la que obliga a poner tilde.

Dónde cae la fuerza: el orden de los tres pasos
Ya separada la palabra, se busca la sílaba tónica —la que suena más fuerte— y se cuenta desde el final.
| Tipo | Dónde va la fuerza | Cuándo lleva tilde | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| Aguda | última sílaba | si termina en vocal, n o s | ca-fé, ca-mión |
| Grave o llana | penúltima | si no termina en vocal, n ni s | ár-bol, lá-piz |
| Esdrújula | antepenúltima | siempre | mú-si-ca, rá-pi-do |
| Sobresdrújula | antes de la antepenúltima | siempre | dí-ga-me-lo |
El orden importa: primero se separa en sílabas, después se localiza la sílaba fuerte y solo al final se aplica la regla.
¿Y por qué las dos reglas son al revés una de la otra? Porque el español lee de manera previsible lo que no lleva tilde: lo terminado en vocal, n o s se lee grave, y lo terminado en otra letra se lee agudo. La tilde avisa que la palabra no se lee como uno esperaría, y las esdrújulas la llevan siempre porque nunca son lo esperado.
La ley del hiato manda sobre la regla general
Cuando una vocal abierta se junta con una cerrada tónica —la i o la u suena más fuerte—, la cerrada lleva tilde siempre, sin importar la regla anterior: ca-í-da, pa-ís, ba-úl, rí-o, o-ír.
¿Por qué esa tilde no negocia? Porque no marca la fuerza: marca la separación. Si a día le quitás la tilde, queda dia y se lee de un solo golpe, como Dios. La tilde es la única señal escrita que tenemos para partir el diptongo.
La prueba más limpia está en país: es aguda terminada en s, así que parece que la regla general basta. Pero el plural pa-í-ses es grave terminada en s y no debería llevarla, y la lleva igual. Lo único que explica las dos formas a la vez es el hiato.

La tilde diacrítica: tampoco marca fuerza
Hay un tercer caso en que la tilde no obedece a la regla general: cuando distingue dos palabras que se escriben igual. Es la tilde diacrítica, y la lleva la palabra con más peso.
- el artículo / él pronombre · tu posesivo / tú pronombre · mi posesivo / mí pronombre.
- si condición / sí afirmación · de preposición / dé del verbo dar.
- mas = pero / más de cantidad · te pronombre / té la bebida.
Método para decidir: leé la oración sustituyendo. Si podés cambiar mas por pero, va sin tilde; si podés cambiar el por ese señor, es pronombre y lleva tilde.
Ejemplos resueltos
1. Separá y decidí: «periodico». Pe-rio-di-co: la io es diptongo, cerrada átona junto a abierta, así que no se parte. La fuerza cae en di, antepenúltima: esdrújula, y esas llevan tilde siempre. Periódico.
2. ¿«Baul» o «baúl»? Ba-úl. La fuerza cae en la u, cerrada y pegada a una a abierta: hiato con cerrada tónica, tilde sobre la u y no hace falta revisar nada más. Sin tilde, baul se leería de un solo golpe, como aula.
3. ¿Por qué «examen» va sin tilde y «exámenes» sí la lleva? E-xa-men es grave terminada en n, y esas no la llevan. Al pasar al plural se agrega una sílaba y la fuerza se queda donde estaba: e-xá-me-nes, antepenúltima, esdrújula, y esas la llevan siempre.
4. «Aun no ha llegado» o «aún no ha llegado». Probá la sustitución: si podés cambiarla por todavía, lleva tilde, así que va aún. Si pudieras cambiarla por incluso, iría sin tilde.
Los errores que más se cobran
- Aplicar la regla sin separar en sílabas. Sin la separación no se sabe cuántos golpes de voz hay ni cuál es el último, y de eso depende todo.
- Poner tilde a todas las agudas. Solo a las terminadas en vocal, n o s. Reloj, pared y feliz van sin tilde: ya se leen agudas por defecto.
- Quedarse en la regla general cuando hay hiato. Día es grave terminada en vocal y aun así la lleva. Primero se revisa la cerrada tónica; después se cuentan sílabas.
- Creer que la tilde va siempre sobre la vocal abierta. Vale en el diptongo (des-pués), no en el hiato, donde va sobre la débil: ba-úl, ma-íz.
- Partir un dígrafo o un grupo indivisible. Ca-lle no es cal-le: si los partís, contás mal las sílabas.
- Olvidar que el plural mueve la clasificación. Agregar una sílaba corre el conteo: examen pasa a exámenes, con tilde.
Clave de análisis
Si se te olvidan las reglas, se reconstruyen con dos ideas. La primera: la tilde es un aviso. El español lee grave lo que termina en vocal, n o s, y aguda lo demás; la tilde aparece cuando la palabra no se lee como uno esperaría, y por eso las dos reglas son inversas.
La segunda: hay tildes que no marcan fuerza. La del hiato marca separación y la diacrítica marca cuál de dos palabras iguales es la de más peso. Por eso no obedecen al conteo de sílabas y se revisan antes, no después. Con eso tenés un método de tres pasos: separá en sílabas respetando los dígrafos y los grupos indivisibles; preguntate si la fuerza cae sobre una i o una u pegada a una a, e u o; y solo si la respuesta es no, contá sílabas desde el final y aplicá la tabla. La comprobación final es siempre la misma: quitale la tilde y leela tal como quedó. Si te sale otra palabra, la tilde hacía falta.











