Competencia escrita
La tilde diacrítica
Al terminar vas a poder explicar por qué una palabra de una sílaba lleva tilde aunque la regla general diga que no, decidir en cada par cuál lleva tilde sin consultar la lista, y reconocer cuándo qué, cómo, dónde se acentúan aunque no haya signos de pregunta.
El problema que la tilde diacrítica viene a resolver
La regla general del español dice que las palabras de una sílaba no llevan tilde: pan, sol, fe, vio, dio. Y sin embargo escribimos él, sí, más, té. ¿Por qué?
Porque hay pares que se escriben con las mismas letras pero no son la misma palabra: una es pronombre y la otra artículo, una es verbo y la otra preposición. Como la escritura no puede mostrar la diferencia de otro modo, se usa la tilde. A esa tilde que distingue funciones se le llama diacrítica.
La tilde diacrítica no marca dónde va la fuerza de la palabra. Marca cuál de las dos palabras es.
La razón que ordena todos los pares
Aquí está el patrón, y con él no necesitás la lista suelta. Fijate en cómo se pronuncian estas dos oraciones:
- El niño llegó. → el casi desaparece, se pega a niño.
- Él llegó temprano. → él suena solo, con peso propio.
La palabra con tilde es la que tiene fuerza propia (tónica). La palabra sin tilde se apoya en la de al lado (átona). Y eso no es casualidad: las palabras que se apoyan son las de servicio —artículos, preposiciones, posesivos delante del sustantivo, conjunciones—, y las que suenan solas son las de contenido —pronombres, verbos, sustantivos, adverbios de cantidad—.
De ahí sale la prueba que sirve para todos los casos: leé la oración en voz alta y fijate si la palabra se puede decir sola, con énfasis. Si aguanta el énfasis, lleva tilde.
| Sin tilde (se apoya) | Con tilde (suena sola) | Qué es cada una |
|---|---|---|
| el, tu, mi | él, tú, mí | artículo y posesivos / pronombres |
| se, de, te | sé, dé, té | pronombre y preposición / verbo y sustantivo |
| si, mas, aun | sí, más, aún | condición y nexos / afirmación, cantidad, tiempo |
Los pares, con su razón al lado
- el (artículo) / él (pronombre): El niño llegó. Él llegó temprano. Si podés sustituirla por un nombre —Marcos llegó temprano—, es pronombre y lleva tilde.
- tu (posesivo) / tú (pronombre): Tu mochila es nueva. Tú llegaste primero. El posesivo nunca anda solo: necesita el sustantivo pegado atrás.
- mi (posesivo) / mí (pronombre): Mi casa es grande. A mí me gusta leer. Detrás de preposición —a mí, para mí, de mí— siempre es el pronombre.
- si (condicional) / sí (afirmación o pronombre): Si estudiás, pasás. Sí, quiero ir. El si átono abre una condición; el sí tónico responde.
- se (pronombre) / sé (verbo saber o ser): Se bañó temprano. Yo sé la respuesta. Si podés cambiarla por conozco o tengo claro, es verbo.
- de (preposición) / dé (verbo dar): La taza de café. Espero que le dé el cuaderno. El verbo aparece casi siempre después de que.
- te (pronombre) / té (bebida): Te compré un regalo. Tomamos té caliente. El sustantivo admite artículo delante: el té.
- mas (equivale a pero) / más (cantidad): Llovió, mas no mucho. Quiero más pastel. El mas átono es raro en el habla; si dudás, probá cambiarla por pero.
- aun (equivale a incluso) / aún (equivale a todavía): Aun los grandes se equivocan. Aún no llega. La sustitución resuelve el caso sin excepción.

Qué, quién, cómo, cuándo, dónde, cuánto, cuál
Estas llevan tilde cuando preguntan o exclaman, y no la llevan cuando solo enlazan. Y es el mismo patrón de antes: la palabra que pregunta es la que lleva el peso de la oración, la que enlaza se apoya.
- ¿Qué querés comer? / Le dije que venga pronto.
- ¿Dónde vivís? / Donde vivís hay muchos árboles.
- ¿Cuánto cuesta? / Cuanto más practicás, mejor.
Ojo con esto, que es lo que más se cobra: también llevan tilde dentro de una pregunta indirecta, donde no hay signos de interrogación. No sé qué querés. Preguntó dónde vivís. Me explicó cómo se hace. Los signos no son la señal; la señal es que ahí adentro hay una pregunta.
Con por qué pasa lo mismo: ¿Por qué no viniste? pregunta; No vine porque llovía responde; y el porqué de todo es un sustantivo, lleva artículo.

Ejemplos resueltos
1. ¿Se* o sé? «No ___ si va a venir.»* Sé. Es el verbo saber: podés cambiarlo por «No tengo claro si va a venir». Verbo con fuerza propia, lleva tilde. Fijate además que el si que sigue es condicional y va sin tilde.
2. ¿Tu* o tú? «¿___ fuiste a la fiesta?»* Tú. Detrás no hay ningún sustantivo al que acompañar, y podés sustituirla por un nombre: «¿Marcela fue a la fiesta?». Es pronombre, lleva tilde.
3. «Dime ___ hora es.» ¿Lleva tilde ese que? Sí: qué. No hay signos de interrogación, pero es una pregunta indirecta —estás pidiendo el dato—. La ausencia de los signos engaña a mucha gente.
4. «___ no ha llegado el bus.» ¿Aun* o aún?* Aún. Probá la sustitución: «Todavía no ha llegado el bus» funciona; «Incluso no ha llegado el bus» no significa nada. Si equivale a todavía, lleva tilde.
5. «El niño tomó ___ con ___ mamá.» té (sustantivo, se le puede poner artículo: el té) y su, o bien tu sin tilde si hablás de la mamá de quien escucha: es posesivo y viene pegado al sustantivo.
Los errores que más se cobran
- Creer que la tilde se pone «porque suena fuerte» y nada más. Suena fuerte porque es la palabra de contenido; lo que decide es la función. Por eso hay que leer la oración entera y no la palabra sola.
- Dejar sin tilde las interrogativas indirectas. No sé que hacer está mal: adentro hay una pregunta, va qué. Es el error número uno de esta materia.
- Poner tilde a ti. No existe tí: no tiene par del que distinguirse. La tilde diacrítica solo aparece cuando hay dos palabras que compiten.
- Confundir mas con más al revés. Como mas casi no se usa hablando, la mano escribe mas donde va cantidad. La prueba de pero lo resuelve en un segundo.
- Acentuar este, ese, aquel, solo. Hoy la norma no pide esa tilde. Ponerla de más también cuenta como error.
- Decidir por la palabra aislada. La misma palabra cambia de bando según la oración. Sin contexto no hay respuesta posible, y el examen lo sabe: por eso siempre te da la oración completa.
Clave de análisis
Todo este tema se sostiene en una sola idea: la tilde diacrítica separa dos palabras que se escriben igual, y la que la lleva es siempre la que tiene peso propio en la oración. Palabras de servicio —artículo, preposición, posesivo, conjunción, condicional— se apoyan en la de al lado y van sin tilde. Palabras de contenido —pronombre, verbo, sustantivo, cantidad, tiempo, y toda palabra que pregunta— sostienen la oración solas y llevan tilde.
Si en el examen te queda una duda, no busques el par en la cabeza: probá una sustitución. Pero para mas, todavía para aún, un nombre propio para él y tú, el delante para té. Y antes de marcar, preguntate si en esa frase hay una pregunta escondida: ahí es donde se pierden más puntos.











