LecciónEspañol · Octavo

Competencia lectora con textos no literarios

Los conectores y la coherencia

Al terminar vas a poder reconocer qué relación establece cada conector, explicar por qué causa y consecuencia son la misma relación vista al revés, y escoger el conector que corresponde mirando las dos ideas antes que la lista.

Ya lo sé: ir al ejercicio ↓
Busto de Francisco de Quevedo. El adversativo del terceto es mas, que era el pero de su época: cambialo por un así que y el verso pasa a decir algo falso, y ahí se ve que el conector no une sino que declara qué relación hay entre las dos ideas. Imagen de Wikimedia Commons, Josi, CC BY-SA 3.0.
Busto de Francisco de Quevedo. El adversativo del terceto es mas, que era el pero de su época: cambialo por un así que y el verso pasa a decir algo falso, y ahí se ve que el conector no une sino que declara qué relación hay entre las dos ideas. Imagen de Wikimedia Commons, Josi, CC BY-SA 3.0.

Entender

Qué hace un conector, y por qué no es un adorno

Los conectores son palabras que enlazan ideas y le dan coherencia al texto. Sin ellos, las oraciones sueltas no se entienden bien.

Pero hay algo más fino que conviene ver primero. Compará estas tres:

  • Estudié mucho. No pasé.
  • Estudié mucho, pero no pasé.
  • Estudié mucho, así que no pasé.

Las tres tienen exactamente las mismas dos ideas. Lo único que cambia es el conector, y sin embargo la tercera no tiene sentido. Eso prueba lo que hay que llevarse:

El conector no une: declara. Anuncia qué relación hay entre las dos ideas, y por eso un conector equivocado no queda feo: deja el texto diciendo algo falso.

Ahí está la diferencia entre coherencia y conectores. La coherencia es que las ideas de verdad se relacionen. Los conectores son las señales visibles de esa relación. Poner señales donde no hay relación no arregla un texto incoherente: lo empeora, porque promete algo que no llega.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

Las seis relaciones, y de dónde salen

No hay que aprender listas de palabras. Hay que ver que entre dos ideas solo caben unas pocas relaciones posibles, y cada grupo de conectores nombra una.

Aditivos — la segunda idea suma a la primera

además, también, y, incluso, así como. Me gusta leer, además me gusta escribir. Van en la misma dirección. Incluso es el más fuerte del grupo: suma algo que sorprende.

Adversativos — la segunda idea choca con la primera

pero, sin embargo, no obstante, aunque. Quería salir, pero llovía mucho. Marcan que lo esperable no pasó. Si después del conector viene justo lo que uno anticipaba, el adversativo está mal puesto.

Causales — la segunda idea explica la primera

porque, ya que, debido a, puesto que. No fui a clase porque estaba enfermo. Primero el hecho, después su razón.

Consecutivos — la segunda idea resulta de la primera

por lo tanto, en consecuencia, así que, entonces. Estudié mucho, por lo tanto aprobé. Primero la razón, después el hecho.

Acá está el punto que más rinde de toda la lección. Causal y consecutivo no son dos relaciones: son una sola, dada vuelta. En los dos casos hay una causa y un efecto; lo que cambia es cuál escribís primero.

Orden en que lo escribísGrupoEjemplo
efecto → causacausalNo fui porque estaba enfermo.
causa → efectoconsecutivoEstaba enfermo, por lo tanto no fui.

Por eso, si te dan una oración y dudás entre porque y por lo tanto, no pienses en el significado: fijate cuál de las dos mitades es la causa y en qué lugar quedó.

Temporales — la segunda idea sigue a la primera

luego, después, finalmente, primero, mientras. Primero cené, después hice la tarea, finalmente me acosté. Ordenan en el tiempo o en la lista de pasos. Mientras es el único del grupo que marca simultaneidad, no sucesión.

De ejemplificación — la segunda idea aclara la primera

por ejemplo, es decir, o sea, así. Me gustan los deportes, por ejemplo el fútbol. No agregan información nueva: vuelven sobre la misma. Por ejemplo baja de lo general a un caso; es decir dice lo mismo con otras palabras.

Su cuerpo dejará, no su cuidado;

Serán ceniza, mas tendrá sentido;

Polvo serán, mas polvo enamorado.

— Francisco de Quevedo, «Amor constante más allá de la muerte», El Parnaso español, 1648

Mas es el pero de aquella época, y hace exactamente lo que hace un adversativo: la segunda idea choca con la primera. Serán ceniza anuncia el final; mas tendrá sentido lo desmiente. Cambiá ese mas por un así que y el verso pasa a decir algo falso, que es la prueba de que el conector no une sino que declara. Dos avisos sobre cómo está impreso: mas sin tilde es la conjunción, no el más de cantidad; y la mayúscula al principio de cada verso y el punto y coma entre ellos son costumbre de las ediciones clásicas, no reglas de hoy —la RAE aceptaría coma en los dos cortes.

El detalle de puntuación que se cobra

Hay dos familias y se puntúan distinto.

  • Los que son conjunciones —y, pero, porque, aunque, así que— van dentro de la oración, sin coma detrás: Llovía, pero salí.
  • Los que son frases conectoras —sin embargo, por lo tanto, en consecuencia, no obstante, es decir— se separan con coma, y suelen abrir oración después de punto: Llovía. Sin embargo, salí.

Un sin embargo metido sin comas, o un pero con coma detrás, es error de escritura aunque la relación sea la correcta.

Ver

Ejemplos resueltos

1. «Juan entrenó todos los días ___ no ganó la carrera.» Pero —o sin embargo, con punto y coma antes—. La relación es de choque: entrenar hace esperar que gane, y no ganó. Un aditivo acá mentiría, y un consecutivo sería absurdo.

2. «Se cerró la calle por obras. ___, el bus tomó otra ruta.» ¿Causal o consecutivo? Consecutivo: Por lo tanto, En consecuencia. Fijate en el orden: la causa ya está escrita en la primera oración, así que lo que falta es el efecto. Si estuviera al revés —«El bus tomó otra ruta ___ se cerró la calle»— pediría porque.

3. «Quiero comer algo liviano, ___ una sopa.» Por ejemplo. La segunda parte no agrega una idea nueva: es un caso concreto de la primera. Poner además haría creer que la sopa es otra cosa aparte de lo liviano.

4. «Estudié toda la tarde ___ tenía examen. ___, no me sentía seguro. ___, repaso otra vez.» Porque / Sin embargo / Por lo tanto. Leélo como cadena: el primer hueco pide la razón del estudio —causal—; el segundo choca con lo esperado, porque estudiar debería dar seguridad —adversativo—; el tercero saca la consecuencia de esa inseguridad —consecutivo—.

5. ¿Por qué «Estudié mucho, así que no pasé» está mal si las dos ideas son verdaderas? Porque el conector declara que lo segundo resulta de lo primero, y estudiar no produce reprobar. Las ideas pueden ser ciertas por separado y el texto ser incoherente igual: la incoherencia está en la relación, no en los datos.

Probar3 preguntas con respuesta y explicación

Preguntas de práctica del tema

Tres preguntas de Español del tema Competencia lectora con textos no literarios, para repasar después de «Los conectores y la coherencia», con las cuatro opciones, la respuesta correcta y la explicación. Probá contestarlas antes de abrir la respuesta.

PREGUNTA 1

PUNTO DE RECARGA DE CELULARES · BIBLIOTECA MUNICIPAL

Cargá tu celular gratis mientras estudiás. Ocho tomas disponibles en la sala de lectura.

Horario: de lunes a viernes, de 8 a. m. a 6 p. m. Máximo una hora por persona cuando hay fila.

Traé tu propio cable. La biblioteca no presta cargadores ni adaptadores.

Los aparatos quedan bajo responsabilidad de cada quien. Nadie los custodia.

Aviso ficticio elaborado para práctica.

Lea el afiche anterior. De acuerdo con el texto, el límite de uso por persona aplica

  • A. Todos los días sin excepción alguna.
  • B. Solo durante las mañanas de la semana.
  • C. Cuando la persona lo solicita al ingresar.
  • D. Únicamente cuando hay fila de espera.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción D.

Quien responde que el límite corre todos los días sin excepción alguna descarta la condición que trae el afiche: la hora máxima se aplica cuando hay fila. Si las ocho tomas están libres, el aviso no fija ningún tope, y por eso la frase termina con esa salvedad.

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PREGUNTA 2

REGLAS DEL LABORATORIO DE CÓMPUTO

Las máquinas se apartan por turno en la bitácora de la entrada. Sin registro no hay turno.

Cada sesión dura cincuenta minutos. Si nadie espera, se puede extender.

Prohibido: comer, beber y mover los cables de red.

Si una máquina falla, anotalo en la bitácora en lugar de intentar arreglarla.

Reglamento ficticio elaborado para práctica.

Lea el afiche anterior. La instrucción sobre las máquinas que fallan busca que el estudiante

  • A. Reporte el problema en lugar de intervenir.
  • B. Cambie de máquina sin avisar a nadie.
  • C. Repare la falla con ayuda de un compañero.
  • D. Abandone la sesión del laboratorio de inmediato.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción A.

Quien responde que el estudiante debe reparar la falla con ayuda de un compañero contradice la regla: el reglamento pide justo lo contrario de meterle mano a la máquina. Sumar a otra persona no cambia que la instrucción es no intentar arreglarla.

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PREGUNTA 3

CUIDADO CON LAS ESTAFAS POR MENSAJE

Ninguna entidad seria pide claves por mensaje. Ni el banco, ni la caja, ni el ministerio.

Desconfiá de los mensajes que meten prisa: «tenés dos horas», «se vence hoy», «última oportunidad».

Antes de tocar un enlace, escribí vos mismo la dirección oficial en el navegador.

Si ya diste tus datos, llamá de inmediato a la entidad y cambiá la clave. Actuar rápido reduce el daño.

Campaña ficticia de prevención elaborada para práctica.

Lea el afiche anterior. Según el afiche, antes de tocar un enlace conviene

  • A. Reenviarlo a alguien de confianza.
  • B. Guardarlo para revisarlo más tarde.
  • C. Digitar uno mismo el sitio de la entidad.
  • D. Responder el mensaje pidiendo detalles.
Ver la respuesta y la explicación

Respuesta correcta: la opción C.

Quien responde el mensaje pidiendo detalles le contesta justamente a quien monta el engaño: el afiche no propone conversar con el remitente en ningún punto. Su indicación va en la dirección contraria, salirse del mensaje recibido.

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III Ciclo de la Educación Abierta, convocatoria 01-2027. Sin fecha oficial publicada. Estimada para fines de abril o mayo de 2027. En 2025: 27 de abril al 4 de mayo. En 2026: 10 al 17 de mayo. Por confirmar con la DGEC (calendarios de la DGEC).

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Los errores que más se cobran

  1. Elegir el conector por cómo suena. Sin embargo y por lo tanto suenan los dos «formales», y significan cosas opuestas. La formalidad no es criterio.
  2. Confundir causal con consecutivo. No es un problema de significado sino de orden: los dos hablan de la misma causa y el mismo efecto. Revisá dónde quedó la causa antes de elegir.
  3. Usar un adversativo sin oposición real. «Me gusta el fútbol, sin embargo también el básquet» está mal: ahí se suma, no se contradice. Va además.
  4. Amontonar conectores. «Pero sin embargo…», «porque debido a…». Dos marcas de la misma relación no la refuerzan: se estorban.
  5. Puntuar mal la frase conectora. Sin embargo, por lo tanto y es decir piden coma. Es un error de escritura que se cobra aparte del de elección.
  6. Creer que más conectores es mejor redacción. Un conector en cada oración cansa y confunde. Se pone donde la relación no se ve sola.

Clave de análisis

Si en el examen te queda un espacio en blanco, no repases la lista de conectores: leé las dos ideas sin el conector y preguntate qué le hace la segunda a la primera. Solo hay seis respuestas posibles. Si la suma, es aditivo. Si la contradice, adversativo. Si la explica, causal. Si sale de ella, consecutivo. Si va después en el tiempo o en los pasos, temporal. Si vuelve sobre ella para aclararla, de ejemplificación.

Y guardá las dos reglas que resuelven las preguntas difíciles. La primera: causa y consecuencia son la misma relación en dos órdenes, así que lo que decide entre porque y por lo tanto es cuál mitad escribiste primero. La segunda: el conector afirma la relación, no la crea. Por eso el control final siempre es el mismo: releé la oración completa con el conector puesto y preguntate si lo que quedó dicho es verdad.

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Qué hace un conector, y por qué no es un adorno

Los conectores son palabras que enlazan ideas y le dan coherencia al texto. Sin ellos, las oraciones sueltas no se entienden bien.

Pero hay algo más fino que conviene ver primero. Compará estas tres:

  • Estudié mucho. No pasé.
  • Estudié mucho, pero no pasé.
  • Estudié mucho, así que no pasé.

Las tres tienen exactamente las mismas dos ideas. Lo único que cambia es el conector, y sin embargo la tercera no tiene sentido. Eso prueba lo que hay que llevarse:

El conector no une: declara. Anuncia qué relación hay entre las dos ideas, y por eso un conector equivocado no queda feo: deja el texto diciendo algo falso.

Ahí está la diferencia entre coherencia y conectores. La coherencia es que las ideas de verdad se relacionen. Los conectores son las señales visibles de esa relación. Poner señales donde no hay relación no arregla un texto incoherente: lo empeora, porque promete algo que no llega.

Dibujo de ExamenesCR.
Dibujo de ExamenesCR.

Las seis relaciones, y de dónde salen

No hay que aprender listas de palabras. Hay que ver que entre dos ideas solo caben unas pocas relaciones posibles, y cada grupo de conectores nombra una.

Aditivos — la segunda idea suma a la primera

además, también, y, incluso, así como. Me gusta leer, además me gusta escribir. Van en la misma dirección. Incluso es el más fuerte del grupo: suma algo que sorprende.

Adversativos — la segunda idea choca con la primera

pero, sin embargo, no obstante, aunque. Quería salir, pero llovía mucho. Marcan que lo esperable no pasó. Si después del conector viene justo lo que uno anticipaba, el adversativo está mal puesto.

Causales — la segunda idea explica la primera

porque, ya que, debido a, puesto que. No fui a clase porque estaba enfermo. Primero el hecho, después su razón.

Consecutivos — la segunda idea resulta de la primera

por lo tanto, en consecuencia, así que, entonces. Estudié mucho, por lo tanto aprobé. Primero la razón, después el hecho.

Acá está el punto que más rinde de toda la lección. Causal y consecutivo no son dos relaciones: son una sola, dada vuelta. En los dos casos hay una causa y un efecto; lo que cambia es cuál escribís primero.

Orden en que lo escribísGrupoEjemplo
efecto → causacausalNo fui porque estaba enfermo.
causa → efectoconsecutivoEstaba enfermo, por lo tanto no fui.

Por eso, si te dan una oración y dudás entre porque y por lo tanto, no pienses en el significado: fijate cuál de las dos mitades es la causa y en qué lugar quedó.

Temporales — la segunda idea sigue a la primera

luego, después, finalmente, primero, mientras. Primero cené, después hice la tarea, finalmente me acosté. Ordenan en el tiempo o en la lista de pasos. Mientras es el único del grupo que marca simultaneidad, no sucesión.

De ejemplificación — la segunda idea aclara la primera

por ejemplo, es decir, o sea, así. Me gustan los deportes, por ejemplo el fútbol. No agregan información nueva: vuelven sobre la misma. Por ejemplo baja de lo general a un caso; es decir dice lo mismo con otras palabras.

Su cuerpo dejará, no su cuidado;

Serán ceniza, mas tendrá sentido;

Polvo serán, mas polvo enamorado.

— Francisco de Quevedo, «Amor constante más allá de la muerte», El Parnaso español, 1648

Mas es el pero de aquella época, y hace exactamente lo que hace un adversativo: la segunda idea choca con la primera. Serán ceniza anuncia el final; mas tendrá sentido lo desmiente. Cambiá ese mas por un así que y el verso pasa a decir algo falso, que es la prueba de que el conector no une sino que declara. Dos avisos sobre cómo está impreso: mas sin tilde es la conjunción, no el más de cantidad; y la mayúscula al principio de cada verso y el punto y coma entre ellos son costumbre de las ediciones clásicas, no reglas de hoy —la RAE aceptaría coma en los dos cortes.

Busto de Francisco de Quevedo. El adversativo del terceto es mas, que era el pero de su época: cambialo por un así que y el verso pasa a decir algo falso, y ahí se ve que el conector no une sino que declara qué relación hay entre las dos ideas. Imagen de Wikimedia Commons, Josi, CC BY-SA 3.0.
Busto de Francisco de Quevedo. El adversativo del terceto es mas, que era el pero de su época: cambialo por un así que y el verso pasa a decir algo falso, y ahí se ve que el conector no une sino que declara qué relación hay entre las dos ideas. Imagen de Wikimedia Commons, Josi, CC BY-SA 3.0.

El detalle de puntuación que se cobra

Hay dos familias y se puntúan distinto.

  • Los que son conjunciones —y, pero, porque, aunque, así que— van dentro de la oración, sin coma detrás: Llovía, pero salí.
  • Los que son frases conectoras —sin embargo, por lo tanto, en consecuencia, no obstante, es decir— se separan con coma, y suelen abrir oración después de punto: Llovía. Sin embargo, salí.

Un sin embargo metido sin comas, o un pero con coma detrás, es error de escritura aunque la relación sea la correcta.

Ejemplos resueltos

1. «Juan entrenó todos los días ___ no ganó la carrera.» Pero —o sin embargo, con punto y coma antes—. La relación es de choque: entrenar hace esperar que gane, y no ganó. Un aditivo acá mentiría, y un consecutivo sería absurdo.

2. «Se cerró la calle por obras. ___, el bus tomó otra ruta.» ¿Causal o consecutivo? Consecutivo: Por lo tanto, En consecuencia. Fijate en el orden: la causa ya está escrita en la primera oración, así que lo que falta es el efecto. Si estuviera al revés —«El bus tomó otra ruta ___ se cerró la calle»— pediría porque.

3. «Quiero comer algo liviano, ___ una sopa.» Por ejemplo. La segunda parte no agrega una idea nueva: es un caso concreto de la primera. Poner además haría creer que la sopa es otra cosa aparte de lo liviano.

4. «Estudié toda la tarde ___ tenía examen. ___, no me sentía seguro. ___, repaso otra vez.» Porque / Sin embargo / Por lo tanto. Leélo como cadena: el primer hueco pide la razón del estudio —causal—; el segundo choca con lo esperado, porque estudiar debería dar seguridad —adversativo—; el tercero saca la consecuencia de esa inseguridad —consecutivo—.

5. ¿Por qué «Estudié mucho, así que no pasé» está mal si las dos ideas son verdaderas? Porque el conector declara que lo segundo resulta de lo primero, y estudiar no produce reprobar. Las ideas pueden ser ciertas por separado y el texto ser incoherente igual: la incoherencia está en la relación, no en los datos.

Los errores que más se cobran

  1. Elegir el conector por cómo suena. Sin embargo y por lo tanto suenan los dos «formales», y significan cosas opuestas. La formalidad no es criterio.
  2. Confundir causal con consecutivo. No es un problema de significado sino de orden: los dos hablan de la misma causa y el mismo efecto. Revisá dónde quedó la causa antes de elegir.
  3. Usar un adversativo sin oposición real. «Me gusta el fútbol, sin embargo también el básquet» está mal: ahí se suma, no se contradice. Va además.
  4. Amontonar conectores. «Pero sin embargo…», «porque debido a…». Dos marcas de la misma relación no la refuerzan: se estorban.
  5. Puntuar mal la frase conectora. Sin embargo, por lo tanto y es decir piden coma. Es un error de escritura que se cobra aparte del de elección.
  6. Creer que más conectores es mejor redacción. Un conector en cada oración cansa y confunde. Se pone donde la relación no se ve sola.

Clave de análisis

Si en el examen te queda un espacio en blanco, no repases la lista de conectores: leé las dos ideas sin el conector y preguntate qué le hace la segunda a la primera. Solo hay seis respuestas posibles. Si la suma, es aditivo. Si la contradice, adversativo. Si la explica, causal. Si sale de ella, consecutivo. Si va después en el tiempo o en los pasos, temporal. Si vuelve sobre ella para aclararla, de ejemplificación.

Y guardá las dos reglas que resuelven las preguntas difíciles. La primera: causa y consecuencia son la misma relación en dos órdenes, así que lo que decide entre porque y por lo tanto es cuál mitad escribiste primero. La segunda: el conector afirma la relación, no la crea. Por eso el control final siempre es el mismo: releé la oración completa con el conector puesto y preguntate si lo que quedó dicho es verdad.