Competencia escrita
Registro y formas de tratamiento
Al terminar vas a poder distinguir el registro formal del informal en lo oral y en lo escrito, explicar por qué la misma idea se dice distinto sin que ninguna de las dos versiones esté mal, y elegir la forma de tratamiento adecuada y sostenerla hasta el final del texto.
Qué es el registro, y de qué depende
El registro es el nivel de lengua que se elige según la situación. Y acá está lo primero que hay que sacarse de encima: no es que uno sea correcto y el otro no. Son adecuados a contextos distintos, y usar el equivocado es el error, aunque cada palabra esté bien escrita.
- Formal: con desconocidos, autoridades o por escrito oficial. Sin abreviaturas ni jerga, oraciones completas, vocabulario preciso.
- Informal: con familia y amistades. Admite muletillas, apodos y frases cortadas.
La misma idea en dos registros:
- Informal: «Diay, no pude llegar, se me hizo tarde.»
- Formal: «Le informo que no pude asistir por un contratiempo.»
Lo que manda el registro es la distancia con quien recibe el texto, no el tema. Un tema serio se puede hablar informal con un hermano, y una tontera se escribe formal en una solicitud.
La prueba suele dar una situación —una carta al director, un mensaje a un amigo— y pedir cuál corresponde. Si mirás el tema, fallás; si mirás quién recibe, acertás.
El segundo eje: oral y escrito
Hay una variable más, y es la que casi nadie considera. Lo oral y lo escrito no se comportan igual, por una razón concreta:
- En lo oral, el otro está ahí. Si algo no se entiende, pregunta. Podés arreglar sobre la marcha, señalar con la mano, dejar una frase a medias.
- En lo escrito, el otro no está y el texto queda. Hay que explicarlo todo de una vez, y lo escrito se puede releer y usar en tu contra.
De ahí una consecuencia útil: lo escrito tiende a ser más formal que lo oral. A un compañero le decís «pasame el cuaderno»; por carta a la dirección escribís «solicito el préstamo del cuaderno».
| Oral | Escrito | |
|---|---|---|
| Formal | Exposición en clase, trámite en una oficina | Carta al director, solicitud, correo a un profesor |
| Informal | Conversación en el recreo, en la casa | Mensaje a un amigo, nota en el cuaderno |
Fijate en la esquina que más se pregunta: el formal oral. Ahí se permiten pausas y repeticiones —hablando eso es natural—, pero no jerga ni apodos. No es igual al formal escrito.
Las tres formas de tratamiento
En Costa Rica conviven tres, y cada una marca una distancia:
- Usted: la más usada y la más neutra. Sirve para el trato formal y también con personas cercanas, que es un rasgo propio del país. Acá una mamá le dice usted a su hijo sin ninguna distancia.
- Vos: trato de confianza, muy usado en el habla cotidiana. Vos tenés, vos sabés, vení.
- Tú: poco usado en el habla costarricense; aparece más en textos de otros países.
| Presente | Imperativo | Posesivo | |
|---|---|---|---|
| Usted | tiene, sabe | tenga, venga | su |
| Vos | tenés, sabés | tené, vení | tu |
| Tú | tienes, sabes | ten, ven | tu |
La tabla se reconstruye por dónde cae la fuerza de la palabra. El vos acentúa la última sílaba —tenés, sabés, vení—; el tú la acentúa una antes y parte el diptongo —tienes, sabes, ven—; el usted usa la misma forma que él —tiene, sabe—. Con esas tres marcas armás cualquier verbo.
—¿Pos no había de rirme, don Magón, cuando veo que un probe inorante como yo, un campiruso pión, sabe más que un hombre como usté que todos dicen que es tan sabido, tan leído y que hasta hace leyes onde el presidente con los menistros?
— Manuel González Zeledón «Magón», «El clis de sol», 1897
Ñor Cornelio escoge el ustedeo —usté, don Magón— porque tiene enfrente a alguien que él considera de otra clase, y sin embargo todo lo demás es registro informal: pos, rirme, probe, inorante, onde, menistros. Ahí tenés la prueba de que forma de tratamiento y registro son dos cosas distintas y se combinan libremente: se puede tratar de usted y hablar informal al mismo tiempo. Y ojo, esa ortografía no es un error de imprenta: Magón está copiando la pronunciación campesina costarricense de 1897, y por eso el cuento sirve para estudiar cómo hablaba la gente y no cómo se escribe.

La regla que la prueba realmente mira: la coherencia
Una vez elegido el tratamiento, hay que sostenerlo hasta el final. Mezclar vos tenés con tú sabes en el mismo texto es un error, aunque cada forma por separado sea correcta.
Y la mezcla no siempre se nota en el verbo. Se cuela por tres puertas:
- El posesivo: su es de usted; tu es de vos y de tú. «¿Usted trajo tu cuaderno?» ya mezcló.
- El imperativo: es donde más se resbala, porque la orden sale sola en el habla. «Le escribo para pedirle un permiso… vení el lunes» mezcla.
- El pronombre suelto: le, se, te. «Yo te informo que usted debe presentarse» mezcla.

Ejemplos resueltos
1. «Estimado señor director: le escribo para pedirle un favor, diay es que no pude ir.» ¿Qué falla? El registro, no el tratamiento. El le escribo y el pedirle son correctos y formales, pero diay es que es informal oral. El texto arranca en una distancia y se cae a otra en la misma oración.
2. ¿«Diay, no pude llegar» está mal escrito? No. Está mal ubicado si va en una carta formal. Dicho a un amigo es perfectamente adecuado y además natural. Confundir informalidad con incorrección es el malentendido más común del tema.
3. Corregí: «Doña Marta, ¿podés esperarme un ratito? Su hijo ya viene.» Elegí una sola distancia. Con usted: «Doña Marta, ¿puede esperarme un ratito? Su hijo ya viene.» Con vos: «Marta, ¿podés esperarme un ratito? Tu hijo ya viene.» El error original es que el verbo va en vos y el posesivo en usted.
4. En una exposición oral formal, ¿se puede decir «bueno… este… como les decía»? Las pausas y repeticiones son propias del formal oral y no lo arruinan. Lo que rompe el registro es la jerga o el apodo. Hablar formal no es hablar como un libro.
5. ¿Por qué el mismo pedido cambia de largo según el registro? Porque en lo informal el contexto está compartido: «no pude» alcanza. En lo formal el receptor no sabe nada de vos y hay que reponerlo todo: quién sos, qué pedís y por qué. El registro formal casi siempre sale más largo.
Los errores que más se cobran
- Mezclar tratamientos dentro del mismo texto. Cada forma por separado es correcta; se cobra la incoherencia, que deja al lector sin saber qué distancia hay.
- Creer que usted es solo para desconocidos. En Costa Rica también es de cercanía. Quien lo traduce siempre como «distancia» falla las preguntas de contexto familiar.
- Usar registro informal en una carta formal, o al revés. El segundo caso se nota menos y molesta igual: hablarle formal a un amigo suena distante.
- Confundir registro con corrección. Hablar informal no es hablar mal. El examen no premia el vocabulario rebuscado: premia el adecuado.
- Elegir el registro por el tema. Lo decide quién recibe el texto y en qué canal, no si el asunto es serio o liviano.
- Olvidar el imperativo y el posesivo al revisar. Uno corrige los verbos conjugados y la mezcla se esconde en un vení o en un su.
Clave de análisis
Todo se reconstruye con dos preguntas antes de escribir la primera palabra. La primera: ¿quién recibe esto y qué distancia hay? Desconocido, autoridad o documento que queda archivado piden formal. Familia, amistad o conversación diaria piden informal. La segunda: ¿es oral o escrito? Lo escrito sube la formalidad, porque el otro no está para preguntar y el texto permanece.
Con las dos respuestas elegís el registro y, con él, el tratamiento: usted cuando hay distancia —y también con gente cercana, que en Costa Rica es normal—, vos cuando hay confianza, y tú casi solo en textos de otros países.
Queda un único control, y es el que más puntos salva: releé buscando la mezcla. No solo los verbos conjugados: mirá los imperativos, los posesivos —su contra tu— y los pronombres sueltos. Si el texto sostiene una sola distancia de principio a fin, está bien resuelto aunque sea sencillo.











