Competencia escrita
La concordancia gramatical
Al terminar vas a poder revisar la concordancia entre sujeto y verbo y entre sustantivo y adjetivo, explicar por qué «habían muchas personas» está mal aunque suene natural, y encontrar el sujeto verdadero de una oración larga.
Para qué sirve que las palabras se repitan información
Concordancia es la igualdad de persona y número entre sujeto y verbo, y de género y número entre sustantivo y adjetivo. Dicho así parece arbitrario: si ya dije los niños, ¿para qué el verbo tiene que volver a decir que son varios? Sirve para dos cosas concretas.
Primero, para amarrar las palabras que van juntas. En la casa blanca del vecino nuevo, las terminaciones te dicen que blanca describe a la casa y nuevo al vecino. Sin concordancia, esa frase sería ambigua.
Segundo, porque el español casi siempre calla el sujeto. Decimos llegamos tarde, sin pronombre, y se entiende quiénes llegaron gracias al -mos del verbo.
Las marcas de número y género no son repetición inútil: son el hilo que muestra qué palabra va con cuál. Por eso un error de concordancia no es una falta de adorno: rompe el sentido.
Sujeto y verbo: el verbo copia al sujeto
El verbo va en la misma persona y el mismo número que el sujeto: los niños juegan, no «los niños juega»; vos tenés razón; ustedes tienen razón.
Ojo con una particularidad nuestra: usted y ustedes se refieren a la persona con la que hablás, pero el verbo va en tercera persona: usted tiene, no «usted tenés». La concordancia sigue la forma gramatical, no a quién le estás hablando.
Cómo encontrar el sujeto verdadero
Casi todos los errores vienen de tomar por sujeto lo que no lo es. La trampa favorita del examen es meter un complemento con de en el medio:
- La caja de galletas está en la mesa. ✅
- La caja de galletas están en la mesa. ❌
El sujeto es la caja, no galletas: lo que está en la mesa es la caja. La palabra plural quedó cerquita del verbo y arrastró al oído.
La prueba que no falla: cambiá el número del verbo y fijate qué palabra se ve obligada a cambiar con él. Si ponés están, tenés que decir las cajas. Esa palabra es el sujeto. Más rápido todavía: sustituí por un pronombre. La caja de galletas → ella está.
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
— Gustavo Adolfo Bécquer, «Rima LIII», Rimas, 1871
El poema arranca con el verbo, no con el sujeto: volverán está en plural porque las que vuelven, las oscuras golondrinas, vienen detrás. Probá a pasarlo a singular —volverá la oscura golondrina— y vas a ver moverse tres palabras a la vez: el artículo, el adjetivo y el verbo. Eso es la concordancia trabajando en las dos direcciones que estudiaste: el adjetivo oscuras copia género y número del sustantivo, y el verbo copia el número del sujeto aunque el sujeto llegue después.


Sustantivo y adjetivo: género y número
El adjetivo copia el género y el número del sustantivo al que acompaña.
- La casa blanca. ✅ · Las casas blancas. ✅ · La casa blanco. ❌
- Muchas gracias. ✅ · «Mucho gracias» ❌, porque gracias es femenino plural.
Hay un caso que conviene tener resuelto de antemano: cuando un adjetivo acompaña a dos sustantivos a la vez y va detrás de ellos, se pone en plural, y si son de distinto género gana el masculino: el cuaderno y la regla nuevos, frente a la libreta y la regla nuevas. El masculino plural funciona en español como la forma que sirve para mezclas, igual que los estudiantes nombra a un grupo mixto.
Los impersonales: no concuerdan porque no tienen sujeto
Acá está el punto que más se cobra. Cuando haber significa «existir», la oración no tiene sujeto. Y si no hay sujeto, no hay con qué concordar: el verbo se queda en singular, pase lo que pase.
- Había muchas personas en la fila. ✅
- «Habían muchas personas» ❌
- Hay varios libros en la mesa. ✅
- Hubo problemas. ✅
¿Y qué es entonces muchas personas? El complemento directo, y se comprueba sustituyéndolo por lo, la, los, las: había muchas personas → las había. Si fuera sujeto, esa sustitución sería imposible.
El mismo razonamiento vale para hacer con expresiones de tiempo: hace dos años, nunca «hacen dos años». Y un detalle que confirma la regla: cuando haber trabaja como auxiliar sí concuerda, porque ahí sí hay sujeto: ellos habían llegado.
Los colectivos: singulares aunque nombren a varios
Palabras como gente, familia, público, gobierno o equipo nombran a un conjunto de personas, pero son sustantivos singulares: la gente piensa distinto, la familia llegó temprano, el equipo jugó bien.
El error sale del significado —son varios— contra la forma —la palabra es una y singular—. La concordancia obedece a la forma, no a la cantidad de personas que uno se imagine.
Ejemplos resueltos
1. ¿«El grupo de estudiantes llegó» o «llegaron»? Llegó. El sujeto es el grupo, singular; de estudiantes solo lo especifica. Comprobación con el pronombre: él llegó. El plural pegado al verbo es el que confunde, y por eso conviene tapar con el dedo todo lo que va después de de.
2. Corregí: «Habían tres carros parqueados afuera.» Había tres carros parqueados afuera. Haber significa acá «existir», así que la oración no tiene sujeto y el verbo queda en singular. Confirmalo sustituyendo: los había. Ese los delata que tres carros es complemento directo.
3. «La mayoría de los vecinos firmó» o «firmaron»: ¿cuál está mal? Ninguna. Con expresiones como la mayoría de o la mitad de seguidas de un plural, el español admite las dos concordancias: una mira la palabra que encabeza y la otra el conjunto de personas. Conviene saberlo para no corregir de más.
4. ¿Qué está mal en «La casa y el patio estaban limpia»? El adjetivo. Acompaña a dos sustantivos de distinto género y va detrás de ellos, así que corresponde masculino plural: estaban limpios. El verbo sí estaba bien: estaban, en plural, porque el sujeto son dos cosas.
Los errores que más se cobran
- Concordar con la palabra más cercana al verbo. Es el fondo de «la caja de galletas están»: el oído se guía por lo último que oyó, no por el sujeto.
- Poner «habían» con un plural detrás. Suena natural en toda Costa Rica, pero haber impersonal no tiene sujeto y no puede concordar con nada. La sustitución por los/las lo demuestra en un segundo.
- Concordar con el significado y no con la forma. De ahí sale «la gente piensan»: son muchas personas, pero la palabra gente es singular.
- Dejar el adjetivo en el género del sustantivo más cercano cuando hay dos. La casa y el patio limpios, no limpia: detrás de dos sustantivos, el adjetivo los cubre a los dos.
- Mezclar el trato de usted con el de vos. «Usted tenés» junta dos sistemas distintos. Elegí uno y sostenelo en toda la oración.
- Olvidar que «haber» auxiliar sí concuerda. Habían llegado es correcto; «habían muchas personas» no. La diferencia es si hay un participio detrás.
Clave de análisis
Todo se reconstruye con una idea: la concordancia es el hilo que amarra las palabras que van juntas. El verbo repite la persona y el número del sujeto; el adjetivo repite el género y el número del sustantivo. No es información de sobra: es lo que permite que el sujeto se calle —llegamos tarde— y que se sepa cuál adjetivo describe a cuál sustantivo.
De ahí sale la única pregunta que hay que hacerse cuando dudás: ¿con qué palabra tiene que estar amarrado esto? Para el verbo, con el sujeto, que se encuentra cambiando el número del verbo y viendo qué palabra cambia con él. Para el adjetivo, con el sustantivo del que habla, y si habla de dos, los cubre en plural.
Y de la misma idea sale la explicación de las excepciones famosas, que dejan de serlo: los verbos impersonales no concuerdan porque no tienen con quién. En había muchas personas no hay sujeto, y lo que parece serlo es complemento directo. Es la misma regla aplicada a una oración a la que le falta un extremo del hilo. En el examen el orden conviene que sea siempre este: localizá el verbo, buscá el sujeto tapando los complementos con de, y solo entonces revisá si las terminaciones coinciden.











