8. Costa Rica: crisis de 1980 y cambios recientes
El modelo de promoción de exportaciones
Al terminar vas a poder deducir la tabla que compara los dos modelos económicos en vez de recordarla, explicar por qué la apertura creó empleo y desigualdad al mismo tiempo, y reconocer cuáles cambios sociales costarricenses vienen de este modelo y cuáles no.
Por qué el país cambió de modelo
Hasta 1980 Costa Rica producía sobre todo para su propio mercado, protegido con aranceles altos: si la camisa importada pagaba impuesto, la nacional se vendía aunque fuera más cara. Ese arreglo se financiaba con crédito externo y con lo que dejaban el café y el banano.
En 1980 se rompe. Cae el precio de lo que el país exporta, sube el del petróleo que importa, suben las tasas de interés internacionales y el país queda sin capacidad de pago. Para volver a tener crédito hubo que negociar, y esos préstamos llegaron con condiciones: los Programas de Ajuste Estructural (PAE) exigían bajar aranceles, achicar el Estado y orientar la economía hacia afuera.
El cambio de modelo no fue una elección entre dos ideas: fue la salida negociada de una crisis de pagos.
De ahí sale la definición: desde los años ochenta, en vez de producir para el mercado interno protegido, la economía se orienta a exportar y a atraer inversión extranjera.
La tabla se deduce de una sola pregunta
No hay que recordar la comparación. Preguntate para quién se produce, y cada fila se contesta sola.
| Sustitución de importaciones | Promoción de exportaciones | |
|---|---|---|
| Qué se produce | Para el mercado interno | Para el exterior |
| Papel del Estado | Empresario y protector | Regulador, más pequeño |
| Aranceles | Altos | Bajos |
| Empleo | Industria nacional | Zonas francas, servicios, turismo |
Fijate en el encadenamiento. Si producís para adentro, necesitás protección —si no, entra el importado más barato— y un Estado que invierta donde el capital privado no llega. Si producís para afuera, la protección deja de servirte: te conviene que entren baratos los insumos y la maquinaria, y lo que necesitás del Estado ya no es capital sino reglas, infraestructura y estabilidad que convenzan a la empresa extranjera de instalarse.
Las herramientas concretas de la apertura
El modelo no se instaló con un discurso, sino con instrumentos:
- Reducción de aranceles y apertura a la importación, en etapas.
- Régimen de zonas francas, que exonera de impuestos a empresas que se instalan aquí y exportan su producción.
- Atracción de inversión extranjera directa, con promoción activa del país como destino.
- Tratados comerciales, con el paso más discutido en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, aprobado en el referéndum de 2007.
El resultado fue la diversificación: la canasta exportadora dejó de ser café y banano y sumó piña, plantas ornamentales, dispositivos médicos, servicios y turismo. El país dejó de depender de dos precios internacionales, que era la vulnerabilidad que lo había reventado en 1980.

Los cambios sociales: quién ganó qué
El mecanismo central es este: el nuevo empleo exige otro perfil de trabajador.
Una fábrica que producía para el mercado nacional necesitaba operarios con primaria. Una planta de dispositivos médicos, un centro de servicios o un hotel de cadena internacional necesitan inglés, secundaria completa, formación técnica y manejo de tecnología. De ese solo hecho salen casi todos los efectos sociales:
- Más empleo formal en zonas francas, servicios y turismo, mejor pagado para quien cumple el perfil.
- La educación se volvió el filtro de la movilidad social. Antes se ascendía con oficio y antigüedad; ahora, con credenciales e idioma.
- Mayor desigualdad, porque el salario de quien tiene ese perfil creció más rápido. No es que unos bajaran: se separaron.
- Crecimiento del empleo informal para quienes quedaron fuera de ese circuito.
- Brecha territorial. La inversión se instala donde ya hay carretera, aeropuerto, universidades y mano de obra calificada: la Gran Área Metropolitana.
- Mujeres incorporadas masivamente al trabajo remunerado en zonas francas, servicios y turismo, con efecto sobre el tamaño de las familias.
- Inmigración laboral, sobre todo nicaragüense, en agricultura, construcción y servicio doméstico.
- Estado más pequeño como empleador: el empleo público dejó de ser la vía principal de ascenso a la clase media.
El matiz que la prueba busca: no es un modelo bueno ni uno malo. Generó empleo formal, divisas y diversificación, y a la vez separó a la población en dos circuitos con muy distinto acceso a esos beneficios.

Ejemplos resueltos
1. ¿Por qué se dice que este modelo aumentó la desigualdad si también creó empleo? Porque el empleo que creó exige inglés, técnica y educación completa. Quien lo tiene entra a un circuito de mejores salarios; quien no, queda en empleos informales o de baja remuneración. La brecha no viene de que unos perdieran, sino de que unos avanzaron mucho más rápido.
2. Una pregunta dice que en el modelo de promoción de exportaciones los aranceles son altos. ¿Por qué está mal? Porque invierte la lógica. Los aranceles altos protegen al que produce para adentro. Quien exporta necesita importar insumos y maquinaria baratos, y necesita que otros países también le abran las puertas: la protección alta le juega en contra.
3. ¿Por qué el crecimiento se concentró en la Gran Área Metropolitana? Porque la inversión extranjera busca lo que ya está instalado: infraestructura, aeropuerto, universidades y personal calificado. Eso estaba en el centro del país, así que el modelo reforzó una concentración que ya existía en lugar de corregirla.
4. ¿Qué tiene que ver la crisis de 1980 con que hoy haya zonas francas? Todo, y en cadena. La crisis dejó al país sin capacidad de pago; para recuperar crédito se firmaron los PAE; los PAE exigieron abrir la economía y atraer inversión; para atraerla se creó el régimen de zonas francas. Sin 1980 no se entiende la decisión.
Los errores que más se cobran
- Invertir los dos modelos. Es el error mejor cobrado del tema. Se evita con una sola pregunta —¿para quién se produce?—, porque aranceles, papel del Estado y tipo de empleo salen de la respuesta.
- Presentarlo como solo bueno o solo malo. Trajo empleo formal, divisas y diversificación, y también desigualdad y brecha territorial.
- Dejar 1980 fuera. Sin la crisis de pagos, el cambio parece un capricho ideológico; con ella, se entiende como la condición para volver a tener crédito.
- Reducir las exportaciones a productos agrícolas. Ignora dispositivos médicos, servicios y turismo, que son el corazón del cambio.
- Creer que la apertura eliminó el Estado. Lo redujo como empresario y lo mantuvo como regulador y proveedor de infraestructura, educación y salud: justo lo que la inversión extranjera vino a buscar.
- Confundir «más empleo» con «mejor empleo para todos». Creció, pero concentrado en un perfil de trabajador y en una región.
Clave de análisis
Si se te desarma la tabla, recuperala con la pregunta ¿para quién se produce? Si la respuesta es «para adentro», hacen falta aranceles altos que protejan al productor nacional y un Estado empresario que ponga el capital. Si es «para afuera», los aranceles estorban, el Estado deja de producir y se dedica a poner reglas e infraestructura, y el empleo se muda a zonas francas, servicios y turismo. Cuatro filas, una sola pregunta.
Para los efectos sociales alcanza con una segunda idea: el modelo nuevo cambió el perfil del trabajador que necesita. De ahí sale que la educación se volviera el filtro del ascenso social, que la desigualdad creciera sin que nadie bajara de golpe, que la inversión se concentrara donde ya había infraestructura, y que más mujeres entraran al trabajo remunerado. El modelo no repartió distinto lo mismo: cambió el requisito de entrada.











