Bloque 4. Genética
Enfermedades genéticas más frecuentes
Al terminar vas a poder separar una alteración génica de una cromosómica, decidir el patrón de herencia de una condición a partir de cómo aparece en una familia, y explicar por qué los padres de un hijo con una enfermedad autosómica recesiva suelen estar sanos.
Dos preguntas que clasifican cualquier caso
Toda condición genética del temario queda ubicada respondiendo dos preguntas, en este orden. Si las hacés siempre en el mismo orden, no hay caso que se confunda.
Primera: ¿qué cambió, un gen o un cromosoma entero?
- Alteración génica: cambia la secuencia de un gen. Puede ser el cambio de una sola letra del ADN. El cromosoma sigue teniendo el mismo tamaño y la misma forma, así que un cariotipo no lo detecta.
- Alteración cromosómica: cambia el número de cromosomas o la estructura de uno. Eso sí se ve en un cariotipo, porque se cuentan o se miden.
Segunda: si es génica, ¿dónde está el gen y cómo se expresa?
- En un autosoma o en el cromosoma X.
- Dominante (una copia basta) o recesiva (hacen falta dos).
Cómo se hereda cada grupo
| Tipo | Qué hace falta para manifestarla | Ejemplos del temario |
|---|---|---|
| Autosómica recesiva | el alelo de los dos padres (aa) | fibrosis quística, albinismo, anemia falciforme |
| Autosómica dominante | una sola copia basta | enfermedad de Huntington |
| Ligada al X recesiva | en el hombre basta una; en la mujer hacen falta dos | daltonismo, hemofilia, distrofia de Duchenne |
| Cromosómica | un cromosoma de más o de menos | síndrome de Down (trisomía 21) |
Autosómicas recesivas: por qué los padres suelen estar sanos
Para manifestar una condición autosómica recesiva hay que ser aa: llevar el alelo de los dos progenitores.
Y acá está la parte que el examen pregunta de mil maneras: los padres pueden ser Aa los dos, y Aa no manifiesta nada. Son portadores sanos. Por eso una enfermedad recesiva aparece de golpe en una familia sin antecedentes visibles: el alelo venía viajando tapado durante generaciones y solo se nota cuando dos portadores coinciden.
Del cruce Aa × Aa sale la proporción que hay que saber leer: ¼ de los hijos aa (afectado), ½ Aa (portador sano) y ¼ AA (sano no portador). Es decir, 25 % de riesgo en cada embarazo, y ese 25 % no se «gasta»: si el primer hijo nació afectado, el segundo sigue teniendo 25 %, porque cada fecundación es independiente de la anterior.
Los tres ejemplos del temario:
- Fibrosis quística: el moco de pulmones y páncreas sale anormalmente espeso, lo que dificulta respirar y digerir.
- Albinismo: falta la producción de melanina, y como la melanina pigmenta piel, pelo e iris, se nota en los tres. Es también el ejemplo de pleiotropía: un gen, varios caracteres.
- Anemia falciforme: un cambio en la hemoglobina deforma el glóbulo rojo, que pasa de disco a hoz. Deformado, transporta peor el oxígeno y se atasca en los vasos finos. Es el ejemplo perfecto de alteración génica: el cambio es de una sola letra, y en un cariotipo no se ve nada.

Autosómica dominante: por qué no hay portadores sanos
Basta una copia (Aa) para manifestarla. Eso cambia por completo cómo se ve en una familia:
- No existe el portador sano: quien tiene el alelo, lo expresa.
- Todo afectado tiene un progenitor afectado (salvo que la mutación sea nueva).
- Aparece en todas las generaciones, sin saltarse ninguna.
El ejemplo del temario es la enfermedad de Huntington, una degeneración neurológica progresiva. Tiene una particularidad que explica por qué un alelo tan dañino no desaparece de la población: los síntomas empiezan en la edad adulta, normalmente después de los 35 o 40 años, cuando la persona ya suele haber tenido hijos. El alelo ya se transmitió antes de manifestarse.

Ligadas al X recesivas: por qué afectan sobre todo a hombres
El hombre es XY: para los genes que están en el X y no en el Y tiene una sola copia, así que no hay nada que la tape. Con recibir un solo alelo afectado, lo manifiesta. La mujer, XX, necesita recibirlo dos veces, y si solo lo recibe una vez es portadora sana.
Si el alelo es raro en la población, recibirlo una vez ya es poco probable y recibirlo dos es mucho más raro. De ahí la diferencia de frecuencia, que no es un dato: es una cuenta.
Los ejemplos del temario: daltonismo, hemofilia y distrofia muscular de Duchenne.
El rastro típico en una familia —y la mejor pista del examen— es un varón afectado con madre sana: el alelo le llegó de ella, que lo llevaba tapado. Y hay una señal negativa igual de útil: entre padre e hijo varón solo viaja el Y, así que una condición ligada al X nunca pasa de padre a hijo varón.
Cromosómicas: cuando sobra o falta un cromosoma entero
Ya no cambia una letra: cambia la dosis de cientos de genes a la vez. Se originan por no disyunción en la meiosis, cuando un par no se separa y un gameto se lleva los dos cromosomas.
El ejemplo del temario es el síndrome de Down, trisomía 21: tres copias del cromosoma 21, 47 cromosomas en total. Se asocia con discapacidad intelectual de grado variable y ciertos rasgos físicos.
Por qué justamente el 21: el cromosoma 21 es el autosoma más pequeño del juego humano, o sea el que lleva menos genes. Una copia de más desequilibra la dosis de todo lo que ese cromosoma contiene, y ese desequilibrio solo es compatible con la vida cuando el cromosoma es pequeño. Por eso las trisomías que llegan a nacer son las de los cromosomas 21, 18 y 13, y no las de los grandes.
Y por qué es cromosómica y no génica: ningún gen cambió su secuencia. Lo que cambió es cuántas copias hay. Por eso se ve en un cariotipo y por eso no tiene sentido hablar de un «alelo del síndrome de Down».
Cómo leer un árbol genealógico
Tres preguntas, en orden, y cada una descarta:
- ¿Se salta generaciones? Si sí, es recesiva —el alelo viajó tapado en portadores—. Si aparece en todas, es dominante.
- ¿Hay muchos más varones afectados que mujeres? Si sí, sospechá ligada al X. Si están parejos, autosómica.
- ¿Hay algún caso de padre afectado con hijo varón afectado? Si lo hay, no es ligada al X, porque entre ellos solo pasa el Y.
Asesoramiento genético
Es la consulta con un especialista que estima el riesgo de que una pareja tenga un hijo con determinada condición. Se apoya en el historial familiar —que es, en la práctica, un árbol genealógico leído con las tres preguntas de arriba— y a veces en pruebas de ADN o en un cariotipo.
Lo que entrega es una probabilidad, no un pronóstico: «25 % en cada embarazo» significa exactamente eso, y no que uno de cada cuatro hijos vaya a estar afectado. Su utilidad es que la pareja decida con información propia en vez de con un promedio de la población.
Los errores que más se cobran
- Llamar génico al síndrome de Down. Es cromosómico: cambió el número de cromosomas, no la secuencia de un gen.
- Esperar ver la anemia falciforme en un cariotipo. Es una alteración génica; el cromosoma se ve normal.
- Hablar de portador sano en una enfermedad dominante. No existe: una copia ya se manifiesta.
- Creer que el 25 % se «reparte» entre los hijos. Cada embarazo vuelve a empezar con el mismo 25 %.
- Decir que un hombre es portador de hemofilia. Con un solo X, o la tiene o no la tiene.
Tip para el examen
No memorices la tabla: llegá a ella con dos preguntas. Primera, ¿cambió un gen o un cromosoma? Si se ve en un cariotipo es cromosómico; si es un cambio de secuencia, es génico. Segunda, ¿cómo se comporta en la familia? Si se salta generaciones es recesiva, y por eso los padres están sanos; si aparece en todas es dominante, y por eso no hay portadores; si afecta sobre todo a varones y nunca pasa de padre a hijo varón, está ligada al X. Con esas dos preguntas, cualquier caso del temario queda clasificado sin aprenderse la lista.











