Bloque 3. Equilibrio ecológico
Flujo de energía y niveles tróficos
Al terminar vas a poder ubicar cualquier organismo en su nivel trófico, explicar de dónde sale la regla del 10 % y por qué las cadenas no pasan de cuatro o cinco eslabones, y decir con precisión qué se recicla y qué no.
De dónde sale la energía de un ecosistema
Toda la energía que mueve un ecosistema entra por un solo lugar: el sol. Las plantas y las algas la capturan por fotosíntesis y la guardan en forma de materia orgánica. Desde ahí pasa de un ser vivo a otro cada vez que uno se come a otro.
Esa cadena de traspasos se organiza en niveles tróficos —de trofo, alimentación—, y el nivel de un organismo no depende de qué animal es, sino de a qué distancia está del sol contando los pasos.
Los niveles tróficos
- Productores. Organismos autótrofos: fabrican su propio alimento a partir de materia inorgánica y energía solar. Plantas, algas, fitoplancton, cianobacterias. Son la base de todo: si desaparecen, no hay nada que sostenga los niveles de arriba.
- Consumidores primarios. Herbívoros: comen productores. El venado, la iguana, el zooplancton, una oruga.
- Consumidores secundarios. Carnívoros que comen herbívoros. La serpiente que se come al ratón.
- Consumidores terciarios. Carnívoros que comen otros carnívoros. El jaguar, el águila. Son los depredadores tope cuando nadie los come a ellos.
- Descomponedores. Hongos y bacterias que desarman los restos —cadáveres, hojarasca, excrementos— y devuelven los nutrientes al suelo. No son un nivel más arriba: trabajan sobre todos los niveles a la vez.
Por qué los descomponedores son imprescindibles y no un detalle: sin ellos la materia quedaría encerrada en los restos y los productores se quedarían sin nutrientes. El ecosistema no se ahogaría en basura: se moriría de hambre. Son los que cierran el círculo.
Quién come qué, y cuánta energía queda
| Nivel | De qué se alimenta | Energía que le llega |
|---|---|---|
| Productores | del sol | 100 % de la que entra al ecosistema |
| Consumidores primarios | de los productores | cerca del 10 % |
| Consumidores secundarios | de los primarios | cerca del 1 % |
| Consumidores terciarios | de los secundarios | cerca del 0,1 % |

La regla del 10 %, y por qué se pierde el otro 90
En cada salto de un nivel al siguiente solo pasa alrededor del 10 % de la energía. El resto no desaparece —la energía no se destruye—: se disipa como calor, sobre todo en la respiración celular.
Vale la pena ver en qué se va ese 90 %, porque así deja de ser un número aprendido:
- Una parte no se come: nadie se come el tronco entero, ni los huesos, ni las raíces.
- Una parte no se digiere y sale en las heces.
- Y la mayor parte se gastó viviendo: moverse, mantener la temperatura, bombear sangre, reparar tejidos. Toda esa energía terminó como calor y ya no está en el cuerpo cuando el depredador se lo come.
Solo llega al siguiente nivel lo que quedó guardado en el cuerpo del animal, y eso es una fracción pequeña de todo lo que comió en su vida.
Y de ahí salen dos consecuencias que el examen pregunta:
- Las cadenas tróficas casi nunca pasan de cuatro o cinco eslabones. Después del cuarto salto queda tan poca energía que no alcanza para sostener una población. No es una regla arbitraria: es que se acabó el combustible.
- Hay muchos más herbívoros que depredadores tope. Un jaguar necesita muchos venados, y cada venado necesitó muchísimo pasto. Por eso los depredadores tope siempre son escasos, y por eso son los primeros en desaparecer cuando el ecosistema se reduce.

Cadena y red trófica
- Cadena trófica: una secuencia lineal de quién come a quién. Pasto → venado → jaguar.
- Red trófica: varias cadenas entrelazadas.
La red es la realidad; la cadena es una simplificación, porque casi ninguna especie come una sola cosa ni es comida por un solo depredador.
Y la diferencia tiene una consecuencia práctica: en una cadena, si desaparece un eslabón, todo lo de arriba se cae. En una red, los demás pueden cambiar de presa y absorber el golpe. Un ecosistema con más conexiones es más resistente, y por eso la pérdida de biodiversidad lo vuelve frágil.
Pirámides ecológicas
Representan cuánto hay en cada nivel. Hay tres clases y no se comportan igual:
- Pirámide de energía. Siempre es más ancha abajo y más angosta arriba, sin excepciones, porque en cada salto se pierde el 90 %. No se puede invertir.
- Pirámide de biomasa. Suele decrecer, pero puede invertirse: en el mar, el fitoplancton pesa poco en un momento dado pero se reproduce tan rápido que sostiene una biomasa mayor de consumidores.
- Pirámide de números. También puede invertirse: un solo árbol sostiene miles de insectos.
Que la única que nunca se invierte sea la de energía no es casualidad: es la única que mide directamente lo que se pierde en cada paso.
Energía que fluye, materia que se recicla
Esta es la distinción más preguntada del tema, y tiene una razón física detrás:
- La energía fluye en un solo sentido. Entra del sol, pasa por los niveles y sale como calor. El calor disipado no se puede volver a usar para fabricar materia orgánica. Por eso el ecosistema necesita sol todos los días: la energía no vuelve.
- La materia se recicla. Los mismos átomos de carbono, nitrógeno y fósforo pasan del suelo a la planta, de la planta al herbívoro, del herbívoro al descomponedor y del descomponedor otra vez al suelo. Por eso no hacen falta átomos nuevos: los que hay circulan indefinidamente.
En una frase: hace falta sol nuevo cada día, pero no hace falta materia nueva nunca.
Los errores que más se cobran
- Poner a los descomponedores como el último nivel de la cadena. Actúan sobre todos los niveles.
- Decir que el 90 % de la energía «se pierde» sin más. Se disipa como calor; la energía no se destruye.
- Invertir la pirámide de energía. La de biomasa y la de números pueden invertirse; la de energía, nunca.
- Decir que la materia fluye y la energía se recicla. Es exactamente al revés.
- Clasificar por el animal y no por lo que come. Un oso puede ser consumidor primario cuando come frutas y secundario cuando come peces.
Tip para el examen
El tema entero sale de una sola cuenta: en cada salto solo pasa el 10 % y el resto se va como calor, porque el animal ya gastó casi todo viviendo. De ahí se deducen las cadenas cortas, los pocos depredadores tope y la forma de la pirámide de energía, que nunca se invierte. Y la frase que hay que poder decir: la energía fluye en un sentido y sale como calor; la materia circula y se reutiliza. Si te piden armar una cadena, empezá siempre por un productor.











