Bloque 5. Evolución
La teoría sintética de la evolución
Al terminar vas a poder explicar qué dos huecos de Darwin llenó la teoría sintética, definir la evolución en términos de frecuencias alélicas, y distinguir las cinco fuerzas evolutivas por lo que cada una le hace a la población.
Los dos huecos que Darwin dejó abiertos
El darwinismo explicaba muy bien qué hace el ambiente: filtrar. Pero le faltaban dos piezas, y Darwin lo sabía.
- Hueco 1: de dónde sale la variación. Darwin partía de que los individuos ya nacen distintos, pero no podía decir por qué.
- Hueco 2: por qué la variación no se diluye. Si la herencia fuera una mezcla —como creía casi todo el mundo entonces—, un rasgo ventajoso raro se iría diluyendo a la mitad en cada generación hasta desaparecer, y la selección no tendría tiempo de favorecerlo. Esa objeción era grave y Darwin nunca la resolvió.
Las dos piezas las puso la genética. Mendel había demostrado que los alelos no se mezclan: se separan enteros y pueden quedar tapados durante generaciones sin perderse. Y las mutaciones explican de dónde salen los alelos nuevos.
La teoría sintética, también llamada neodarwinismo, se elaboró en los años treinta y cuarenta juntando tres cosas: darwinismo + genética mendeliana + genética de poblaciones. Es la teoría vigente.
Qué es evolucionar, en términos medibles
El aporte más práctico de la síntesis fue darle a la evolución una definición que se puede medir.
En una población, cada gen existe en varias versiones o alelos. La frecuencia alélica es la proporción de cada uno: si de cada 100 copias del gen 70 son A y 30 son a, las frecuencias son 0,7 y 0,3.
Evolución es el cambio de esas frecuencias a lo largo de las generaciones.
Fijate en lo que esa definición resuelve: antes «evolución» era un relato sobre especies que cambian; ahora es un número que se puede contar en dos generaciones distintas. Y deja clarísimo lo que el examen pregunta siempre: el individuo no evoluciona. Una frecuencia es una propiedad de la población; un individuo tiene dos alelos y punto.
Las cinco fuerzas evolutivas
Cinco procesos cambian las frecuencias alélicas. Conviene verlas por qué le hace cada una a la población, no como lista:
- Mutación. Es la única que crea alelos nuevos. Todo lo demás trabaja con lo que ya hay. Ocurre al azar: no aparece la mutación que hace falta porque haga falta.
- Recombinación. En la meiosis y en la fecundación, los alelos existentes se rebarajan en combinaciones nuevas. No inventa alelos, inventa genotipos. Es la razón de que dos hermanos no sean iguales.
- Deriva génica. Cambios de frecuencia por puro azar, sin que el ambiente intervenga. Pesa mucho más en poblaciones pequeñas —ver abajo—.
- Flujo génico. La migración de individuos entre poblaciones: se llevan y traen alelos. Hace que dos poblaciones se parezcan más entre sí, y por eso es lo que frena que se separen en especies distintas.
- Selección natural. Favorece los alelos que dan más éxito reproductor en ese ambiente. Es la única que no es al azar, y por eso es la única que puede producir adaptación.
| Fuerza | Qué le hace a la población | ¿Al azar? |
|---|---|---|
| Mutación | crea alelos nuevos | sí |
| Recombinación | rebaraja los que ya hay | sí |
| Deriva génica | cambia frecuencias sin motivo | sí |
| Flujo génico | mezcla alelos entre poblaciones | sí |
| Selección natural | favorece lo que da ventaja | no |
La última columna es la idea central de la tabla: cuatro de las cinco son azar. Solo la selección natural tiene dirección, y por eso solo ella explica que un organismo esté ajustado a su ambiente. Atribuirle la adaptación a la deriva o a la mutación es el error clásico.

Por qué la deriva pesa más en poblaciones pequeñas
Es puramente estadístico y conviene verlo con números.
Tirá una moneda 10 veces: que salgan 7 caras y 3 cruces no llama la atención; la frecuencia se corrió del 50 % al 70 % sin ninguna razón. Tirala 10.000 veces: que salgan 7.000 caras sería extraordinario.
Con los alelos pasa lo mismo. En una población de 20 individuos, que un alelo suba del 30 % al 50 % en una generación puede ser pura casualidad de quién se reprodujo. En una de 20.000, el azar se compensa y las frecuencias se mueven poco.
De ahí los dos casos del temario:
- Efecto fundador. Un grupo pequeño coloniza un lugar nuevo. Los fundadores llevan solo una parte de la variabilidad de la población original, y a veces en proporciones muy distintas. La población nueva arranca desviada, sin que nada la haya seleccionado.
- Cuello de botella. Una catástrofe reduce drásticamente la población. Los sobrevivientes no son una muestra representativa: son los que quedaron. La variabilidad perdida no vuelve, aunque la población se recupere en número.

Qué integra exactamente la síntesis
La frase que hay que poder decir: la selección actúa sobre el fenotipo, pero lo que cambia entre generaciones es la frecuencia de los alelos en la población.
El ambiente no puede «ver» un genotipo: ve un organismo funcionando —su tamaño, su color, su resistencia—. Favorece o descarta fenotipos. Pero como esos fenotipos tienen detrás alelos que se heredan, el resultado, generación tras generación, es un cambio en las frecuencias alélicas. Eso es exactamente juntar a Darwin con Mendel, y es lo que la síntesis aportó.
Los errores que más se cobran
- Decir que la mutación produce adaptación. La mutación ofrece; la selección elige. Sin selección, una mutación ventajosa no se vuelve frecuente.
- Confundir deriva con selección. La deriva es azar y por eso puede fijar un alelo inútil o perder uno bueno. La selección tiene dirección.
- Decir que el flujo génico separa poblaciones. Las acerca: lo que las separa es el aislamiento, o sea la falta de flujo génico.
- Hablar de un individuo que evoluciona. Evoluciona la población: la frecuencia es una propiedad del conjunto.
Tip para el examen
Reconstruí el tema con tres frases. Primera: la síntesis es darwinismo más genética, y sirvió para tapar los dos huecos de Darwin —de dónde sale la variación y por qué no se diluye—. Segunda: evolucionar es que cambien las frecuencias alélicas, así que el individuo no evoluciona, evoluciona la población. Tercera: de las cinco fuerzas, cuatro son azar y solo la selección natural tiene dirección, y por eso solo ella explica la adaptación. Para la deriva acordate del ejemplo de la moneda: cuanto más chica la población, más manda el azar.











