Posición del texto no literario ante el mundo representado
El ensayo costarricense y Yolanda Oreamuno
Al terminar vas a poder reconocer un ensayo por sus marcas y no por su tema, explicar por qué el ensayo costarricense se dedicó tanto a discutir la identidad nacional, y ubicar la posición que toma un texto de Yolanda Oreamuno ante el mundo que representa.
Cómo se usa esta lección. La prueba te entrega el fragmento dentro del examen: no hace falta haber leído la obra completa. Esta lección es un ejemplo trabajado de análisis, que es lo que la prueba sí evalúa.
Qué hace que un texto sea ensayo
El ensayo es un texto en prosa, de carácter argumentativo y reflexivo, en el que quien escribe expone, analiza y valora un tema con libertad de estilo y postura personal. No busca demostrar como un tratado científico: busca reflexionar y persuadir.
Esa diferencia explica todo lo demás. Un tratado tiene que probar, y por eso necesita método y neutralidad. Un ensayo quiere convencerte de una manera de mirar, y por eso se permite la primera persona y la frase con filo.
De ahí salen sus características, que no son cinco cosas sueltas sino consecuencias de lo mismo:
- Tema libre: como no demuestra, no está atado a un objeto de estudio.
- Postura personal: quien escribe expone su punto de vista, y lo asume.
- Estructura flexible: hay introducción, desarrollo y conclusión, pero sin rigidez.
- Tono reflexivo y argumentativo: análisis y subjetividad conviven sin disimulo.
- Lenguaje claro y elegante: accesible pero cuidado, porque persuadir exige que te lean.
Un ensayo no se reconoce por el tema del que habla. Se reconoce porque alguien está tomando posición y se nota quién es ese alguien.
Cómo se ubica la posición de quien escribe
La pregunta de este bloque es posición del texto no literario ante el mundo representado. No indaga qué dice el texto, sino desde dónde lo dice y qué valora. Se ubica por marcas concretas:
| Marca en el texto | Qué revela |
|---|---|
| Adjetivos valorativos (lamentable, falso) | Cómo califica lo que describe |
| Primera persona (creo, sostengo) | Que asume la afirmación como propia |
| Ironía y preguntas retóricas | Que espera complicidad, no respuesta |
| Lo que elige no discutir | Lo que da por sabido con el lector |
La última fila es la que más se pasa por alto y la que más rinde: lo que un ensayo da por obvio dice tanto como lo que argumenta.
Para qué ha servido el ensayo en Costa Rica
En Costa Rica el ensayo ha sido un género fundamental para reflexionar sobre la identidad nacional, la cultura, la política y la historia. Autores como Joaquín García Monge, Carmen Naranjo y Yolanda Oreamuno lo cultivaron con fuerza.
La razón es entendible: el ensayo es el género que permite discutir lo que un país cree de sí mismo sin tener que probarlo con cifras. Las ideas sobre «cómo somos los ticos» no viven en estadísticas, viven en frases repetidas. Y a una frase repetida se la discute con otra frase, que es exactamente lo que un ensayo sabe hacer.
Yolanda Oreamuno: contra qué escribe
Yolanda Oreamuno (1916-1956) es una de las ensayistas y narradoras más importantes de Costa Rica. Destacó por su pensamiento crítico y su prosa incisiva. En sus ensayos abordó temas como:
- La identidad del costarricense: reflexionó sobre el carácter nacional y sus mitos.
- El papel de la mujer: cuestionó los roles tradicionales de género.
- La cultura y la sociedad costarricense: analizó con agudeza las contradicciones del país.
Los tres temas tienen una misma operación detrás: tomar algo que se acepta sin discusión y ponerlo en discusión. Un mito nacional es una idea que un país repite sobre sí mismo hasta que deja de sonar como idea y suena como hecho. Oreamuno escribe contra esa evidencia cómoda, y por eso su estilo es directo: a lo que nadie discute no se lo desarma con rodeos.
Su ensayo se distingue por la independencia de pensamiento y el estilo directo. Su mirada crítica sobre la sociedad costarricense abrió camino a generaciones posteriores de ensayistas y pensadoras.

Qué esperar en un fragmento suyo
Lo más probable es que encontrés esta secuencia: se enuncia una creencia común, se la examina y se muestra lo que esconde o lo que le cuesta a alguien. Por eso, cuando pidan la posición del texto, la respuesta rara vez será «critica a Costa Rica» a secas, y casi siempre será «cuestiona una idea que se da por cierta».

Ejemplos resueltos
1. ¿Cómo se distingue un ensayo de un texto informativo si los dos hablan del mismo tema? Por la posición. El informativo explica y evita opinar; el ensayo toma partido y deja marcas de quien escribe. Si aparecen adjetivos valorativos, primera persona o ironía, es ensayo.
2. Un fragmento afirma: «Nos gusta creernos el país más pacífico del mundo, y ese gusto nos ahorra mirarnos.» ¿Qué está haciendo el texto? Está poniendo en discusión un mito nacional. Primero nombra la creencia, después señala su función: sirve para no examinarse. Esa estructura —creencia, examen, costo— es la marca del ensayo crítico de identidad.
3. En ese mismo fragmento, ¿cuál es la posición del enunciador? Crítica y desde adentro: dice nos, no les. Se incluye en el grupo que cuestiona. Esa elección de persona gramatical es parte de la posición y suele preguntarse.
4. Un estudiante responde que el tema del ensayo es «Costa Rica». ¿Por qué se lo cobran? Porque eso es el tema, no la tesis. El tema se dice en una o dos palabras y no se puede discutir; la tesis es una afirmación con la que alguien podría estar en desacuerdo.
5. ¿Por qué se dice que Oreamuno cuestionó los roles tradicionales de género? Porque en sus ensayos trató el papel de la mujer como un asunto discutible y no como un orden natural. Convertir en pregunta lo que se presentaba como dado es, justamente, el gesto del ensayo.
Los errores que más se cobran
- Confundir tema con tesis. El tema es de qué habla; la tesis es qué sostiene. La prueba corta: si se puede estar en desacuerdo, es tesis.
- Creer que el ensayo informa neutralmente. Informa, sí, pero desde una posición. Quien lo lee como noticia pierde todas las preguntas de posición del texto.
- Responder con la propia opinión sobre el tema. La pregunta es qué piensa el autor, no qué pensás vos. Son dos cosas distintas aunque coincidan.
- Confundir al ensayista con el hablante lírico o con un narrador. En el ensayo, quien dice yo asume lo dicho: no hay voz inventada entre el autor y la afirmación.
- Tomar un ejemplo por la idea central. El ejemplo ilustra la tesis, no la reemplaza, pero es la parte más vistosa del párrafo y por eso atrae la respuesta equivocada.
- Dejar de leer antes del giro. Lo que de verdad se sostiene suele venir después de un sin embargo o un pero. Parar antes es quedarse con la idea que el texto iba a corregir.
Clave de análisis
Al leer un ensayo, identificá la tesis, los argumentos que la sostienen y la postura personal. En Oreamuno, prestá atención a su crítica de los mitos nacionales y de los roles asignados a la mujer.
Si se te desordena todo esto en el examen, volvelo a armar con una sola pregunta: ¿contra qué está escribiendo esta persona? Un ensayo siempre discute con algo, aunque ese algo no aparezca nombrado. Encontrado el adversario, la tesis se vuelve evidente —es la afirmación que lo contradice—, los argumentos se ordenan solos y la posición del texto queda a la vista, porque tomar posición es, exactamente, elegir contra qué se escribe.











