Química Orgánica: Hidrocarburos, Grupos Funcionales e Isomería
Propiedades del carbono: la base de la química orgánica
Al terminar vas a poder explicar por qué el carbono forma más compuestos que todos los demás elementos juntos, y decir qué aporta cada una de sus cuatro propiedades: tetravalencia, catenación, enlaces múltiples e hibridación.
El dato que hay que explicar
Se conocen más de veinte millones de compuestos de carbono, y unos cien mil de todos los demás elementos juntos. La química orgánica es una rama entera dedicada a un solo elemento, y hace falta una razón para eso.
La razón no es una sola: son cuatro propiedades que se suman, y cada una multiplica las posibilidades de la anterior.
1 · Tetravalencia: forma exactamente cuatro enlaces
El carbono tiene 4 electrones de valencia —configuración 2s² 2p²— así que le faltan 4 para el octeto. Y como está justo en el medio de la tabla, no le conviene ni soltar cuatro ni capturar cuatro: le conviene compartir.
El carbono forma siempre cuatro enlaces covalentes. Ni tres ni cinco: cuatro.
Por qué el cuatro es el número afortunado, y no el tres o el dos: con cuatro puntos de unión, un átomo puede estar en el medio de una estructura y seguir teniendo brazos libres. Un átomo que forma dos enlaces solo puede estar en una cadena lineal; uno que forma cuatro puede ramificar, cerrar anillos y sostener grupos funcionales al mismo tiempo.
2 · Catenación: se une consigo mismo, indefinidamente
Catenación es la capacidad de un elemento de formar cadenas con átomos de sí mismo. El carbono lo hace mejor que ningún otro: cadenas abiertas o cerradas, lineales o ramificadas, de dos átomos o de miles.
Por qué el carbono sí y el silicio casi no, que es la comparación que el examen usa: el enlace C–C es fuerte y estable —unos 348 kJ/mol— mientras que el Si–Si es mucho más débil y además se rompe fácil frente al agua y al oxígeno. El silicio está justo debajo del carbono y tiene los mismos cuatro electrones de valencia, pero sus átomos son más grandes y sus enlaces entre sí no aguantan.
Por eso la vida es de carbono y no de silicio, aunque el silicio sea muchísimo más abundante en la corteza terrestre.

3 · Enlaces múltiples: simples, dobles y triples
El carbono no solo se une consigo mismo: se une de tres maneras distintas.
- Enlace simple C–C: alcanos. Gira libremente.
- Enlace doble C=C: alquenos. No gira, y es más reactivo.
- Enlace triple C≡C: alquinos. El más corto y más fuerte.
Y eso multiplica las posibilidades otra vez: con los mismos átomos, cambiar dónde va el doble enlace produce un compuesto distinto, con otras propiedades.
4 · Hibridación: cambia de forma según lo que necesite
Sus orbitales se mezclan de tres maneras, y cada una le da una geometría:
| Enlaces del carbono | Hibridación | Geometría | Ángulo |
|---|---|---|---|
| 4 simples | sp³ | tetraédrica | 109,5° |
| 1 doble + 2 simples | sp² | trigonal plana | 120° |
| 1 triple + 1 simple, o 2 dobles | sp | lineal | 180° |
Por qué eso importa: la forma no es un detalle estético. Una molécula plana y una tetraédrica reaccionan distinto y encajan en lugares distintos, y en biología esa diferencia es la que decide si una enzima reconoce a una molécula o no.
Las cuatro juntas: por qué explican los veinte millones
Contá lo que cada una agrega:
- Con tetravalencia, cada carbono tiene cuatro puntos de unión.
- Con catenación, esos puntos pueden ir a otros carbonos, sin límite de largo.
- Con enlaces múltiples, cada unión puede ser de tres tipos.
- Con hibridación, la molécula puede tomar tres formas distintas en el espacio.
Cada propiedad multiplica a la anterior, y el resultado es un número de combinaciones que ningún otro elemento se acerca a alcanzar.

Compuestos orgánicos e inorgánicos
| Orgánicos | Inorgánicos | |
|---|---|---|
| Elemento base | carbono | cualquiera |
| Enlace | covalente | iónico o covalente |
| Punto de fusión | bajo | alto en los iónicos |
| Solubilidad en agua | generalmente baja | alta en los iónicos |
| Conducen disueltos | no (salvo los ácidos) | sí los iónicos |
| Arden | sí | generalmente no |
| Cantidad conocida | más de 20 millones | unos 100.000 |
Las excepciones que hay que saber: algunos compuestos con carbono se cuentan como inorgánicos por tradición y por comportamiento: el CO, el CO₂, los carbonatos (CaCO₃) y los cianuros. No forman cadenas ni se comportan como los orgánicos.
Un dato histórico que el temario menciona
Hasta 1828 se creía que los compuestos orgánicos solo podían fabricarlos los seres vivos, gracias a una supuesta «fuerza vital». Ese año Friedrich Wöhler sintetizó urea —un compuesto del organismo— a partir de cianato de amonio, que es inorgánico, en un laboratorio y sin ningún ser vivo de por medio.
Eso terminó con la idea de la fuerza vital y convirtió la química orgánica en lo que es: la química del carbono, no la química de la vida.
Los errores que más se cobran
- Decir que el carbono forma cuatro enlaces «porque tiene cuatro electrones». Los tiene, pero dos están apareados: hace falta la hibridación para que queden cuatro orbitales iguales.
- Creer que el silicio puede hacer lo mismo. Tiene cuatro electrones de valencia, pero sus enlaces consigo mismo son débiles.
- Contar el CO₂ y los carbonatos como orgánicos. Tienen carbono y se clasifican como inorgánicos.
- Confundir tetravalencia con catenación. La primera es cuántos enlaces; la segunda, con quién.
- Creer que la geometría es un detalle. Decide la reactividad y, en biología, el reconocimiento molecular.
- Decir que los compuestos orgánicos vienen solo de seres vivos. Wöhler lo desmintió en 1828.
Clave de análisis
La pregunta del tema no es qué propiedades tiene el carbono sino por qué esas propiedades producen veinte millones de compuestos, y la respuesta es que se multiplican entre sí: la tetravalencia le da cuatro puntos de unión —suficientes para estar en el medio de una estructura y seguir teniendo brazos libres—; la catenación le permite usarlos para unirse a otros carbonos sin límite, porque el enlace C–C es fuerte mientras que el Si–Si no aguanta; los enlaces múltiples hacen que cada unión pueda ser de tres tipos; y la hibridación le da tres geometrías distintas. Con cualquiera de las cuatro sola no alcanzaría; juntas explican por qué hay una rama entera de la química dedicada a un solo elemento.











