Les conditions particulières de vie
Compras, tallas y formas de pago
Al terminar vas a poder explicar por qué el francés tiene dos palabras distintas para «talla», decidir entre je veux y je voudrais según con quién hablás, y reconocer las tres o cuatro preguntas con las que se resuelve cualquier diálogo de compra del examen.
Un diálogo de compra siempre tiene la misma forma
Los reactivos casi nunca preguntan una palabra suelta: presentan un diálogo entre cliente y vendedor. Y ese diálogo avanza siempre por los mismos cuatro pasos:
- Se busca → Je cherche…, Je voudrais…
- Se pregunta la talla → Vous faites quelle taille ?
- Se prueba → Je voudrais essayer…, C'est trop petit.
- Se paga o se va → Je paie par carte., Je vais réfléchir.
Si sabés en qué paso está el diálogo, adivinás la frase que falta aunque no entiendas todas las palabras. Esa es la habilidad que se mide.
Por qué hay dos palabras para talla
En español una sola palabra sirve para todo: talla de camisa y talla de zapato. El francés separa:
- la taille → la talla de ropa. También significa estatura y cintura: es la medida del cuerpo.
- la pointure → la talla de calzado y de guantes, nada más.
De ahí la regla práctica: si se pone sobre el cuerpo, taille; si se calza en el pie o en la mano, pointure. Usar taille para zapatos no es matiz de estilo: es error que se cobra.
- Vous faites quelle taille ? (¿Qué talla usa?) — de una camisa.
- Quelle est votre pointure ? (¿Qué número calza?) — de unos zapatos.

El vocabulario, agrupado por dónde está cada cosa en la tienda
La lista se sostiene como recorrido, no como palabras sueltas:
| Dónde | Palabras y traducción |
|---|---|
| Desde afuera | le magasin (la tienda), la boutique, le grand magasin (los grandes almacenes), la vitrine (el escaparate) |
| Adentro | le rayon (la sección), l'étalage (el mostrador), le vendeur / la vendeuse |
| Al probarse | la cabine d'essayage (el probador), essayer (probarse) |
| Al salir | la caisse (la caja), la monnaie (el vuelto) |
Ese recorrido —vitrina, sección, probador, caja— es el orden en que el vocabulario aparece en los diálogos, y conviene practicarlo así, siguiendo al cliente, hasta que las palabras salgan solas.
Ojo con dos que engañan: le magasin es la tienda, no una revista; y la monnaie es el vuelto, no una monedita suelta —esa es une pièce—.

Je voudrais: por qué la forma cortés no es la directa
Je veux («quiero») es correcto, pero en una tienda suena a exigencia. Je voudrais es la misma idea en condicional: «quisiera».
El condicional hace lo mismo que en español: aleja la petición de la realidad, la vuelve deseo en lugar de orden. Por eso quisiera una camisa azul suena bien y quiero una camisa azul suena a reclamo. El examen distingue ese registro.
- Je voudrais une chemise bleue. (Quisiera una camisa azul.)
- Je voudrais essayer ce pantalon. (Quisiera probarme este pantalón.)
- Je cherche un pantalon. (Busco un pantalón.)
Fijate que essayer va detrás en infinitivo, sin preposición, y que no es reflexivo: el español dice probarME, el francés dice essayer a secas.
Y en los ejemplos aparecen los demostrativos, que se reparten por género: ce pantalon, cette chemise, cet imperméable (masculino ante vocal, por eso la t), ces chaussures.
Pagar: en para la forma, par para el medio
Las dos preposiciones del pago no se eligen al azar:
- payer en espèces (pagar en efectivo) → en dice en qué consiste el pago.
- payer par carte (pagar con tarjeta) → par dice por medio de qué pasa.
Es la diferencia entre pagar en billetes y pagar por medio de una tarjeta: con esa idea la pareja se deduce.
Alrededor giran les soldes (las rebajas), une réduction (un descuento), cher / chère (caro/a) y bon marché (barato). Cuidado con este último: no cambia nunca, ni en femenino ni en plural, porque no es un adjetivo común sino una expresión hecha. Se dice des chaussures bon marché, no «bonnes marchées».
- Je paie par carte. (Pago con tarjeta.)
- Pendant les soldes, il y a une réduction de 30%. (Durante las rebajas hay un 30% de descuento.)
Preguntar el precio, y decidir
Las dos formas de preguntar el precio dicen lo mismo con distinta formalidad: Combien ça coûte ? (¿Cuánto cuesta?) es la completa; C'est combien ? es la corta, la de la feria.
Y para irse sin comprar, la frase que el examen adora: Je vais réfléchir. (Voy a pensarlo.) No es negativa, es una salida elegante; pero si preguntan si el cliente compró, la respuesta es no.
Para el probador: C'est trop petit (Está muy pequeño), C'est trop grand, Ça va bien (Me queda bien). Trop es «demasiado».
Ejemplos resueltos
1. El vendedor pregunta por unos zapatos. ¿«Quelle taille ?» o «Quelle pointure ?» Quelle pointure ? Pointure es la medida del calzado y de los guantes; taille, la del cuerpo y la ropa. Los zapatos se calzan, no se ponen sobre el cuerpo.
2. ¿Por qué en una tienda conviene «Je voudrais» y no «Je veux»? Porque je voudrais es el condicional de vouloir, y el condicional vuelve deseo lo que sería una orden. Es el efecto de quisiera frente a quiero.
3. Un estudiante escribe «Je voudrais m'essayer cette robe». ¿Qué sobra? El pronombre reflexivo: Je voudrais essayer cette robe. En español probarse lo lleva, en francés essayer no. Interferencia directa.
4. El cliente dice «Je vais réfléchir». ¿Compró o no compró? No compró. Es la fórmula cortés para salir sin cerrar la compra; si el reactivo pregunta qué hizo, se fue a pensarlo.
5. Completá: «Je paie ___ espèces» y «Je paie ___ carte». en espèces y par carte. En dice en qué consiste el pago; par, por medio de qué pasa.
Los errores que más se cobran
- Usar taille para zapatos. El español tiene una sola palabra y el francés dos, así que el error sale solo al traducir: medida del cuerpo contra medida del calzado.
- Hacer essayer reflexivo. Probarse arrastra el pronombre del español; el verbo francés ya incluye esa idea.
- Pluralizar bon marché. «Des vêtements bons marchés» está mal: no es adjetivo, es expresión fija, y queda igual siempre.
- Leer la monnaie como «moneda suelta». La monnaie es el vuelto; una moneda individual es une pièce. En un diálogo de caja eso cambia lo que está pasando.
- Confundir magasin con revista. El parecido con magazine engaña, y le magasin abre la mitad de estos textos.
- Equivocar el demostrativo. «Ce chemise» en vez de cette chemise. Concuerda igual que el artículo: si sabés la chemise, ya sabés que va cette.
Clave de análisis
Este tema se reconstruye con dos preguntas y un recorrido. La primera es de medida: ¿se pone sobre el cuerpo o se calza? Ropa es taille, calzado y guantes son pointure. La segunda es de registro: ¿pido o exijo? El condicional je voudrais convierte la exigencia en deseo, y por eso es la forma de la tienda.
El vocabulario no se sostiene como lista sino como recorrido: se mira la vitrine, se entra al magasin, se busca el rayon, se prueba en la cabine d'essayage y se paga en la caisse, donde te devuelven la monnaie. Practicado en ese orden, cada palabra queda anclada a un momento del diálogo, que es como el examen las presenta.
Y para el pago, la deducción es corta: en dice de qué está hecho el pago, par dice por dónde pasa. Con eso y las dos preguntas de precio tenés resuelto el final de cualquier diálogo de compra.











